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Desayuno de trabajo
Opinión, cultura, comentarios de política y sobre la vida en general.
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CAMBIO DE VIDA

Por primera vez desde hace muchos meses, este fin de semana no he ido a Sigüenza. Allí creo que ya no hay mucho que me obligue a volver. En unos meses, la vida que yo hacía los fines de semana ha cambiado tanto que ahora paso el rato tirada en el sofá, un sofá que ya no parece mío, en una casa que apenas reconozco. Sólo la enorme catedral que se asoma por el balcón, recortada en un cielo tercamente azul, me suena a cosa propia. Del resto de las cosas que me rodean pienso que puedo prescindir tranquilamente.

Si yo fuera libre y , claro, rica, ahora, sería el momento de hacer un largo viaje , quizá de establecerme en otro país, de tomar distancia de mis amigos y de mis cosas, y de plantearme el tiempo que me queda con más seriedad y con menos verdades a medias o menos mentiras piadosas.

Ya sé, ya sé que esta sopa de pollo anímica en la que naufragan mis neuronas es solo un estado depresivo puntual y propio de febrero, que mañana pensaré otra cosa y que el viernes que viene volveré a Sigüenza tan chula y encontraré algo que hacer para llenar el vacío que me ha dejado el jardín de San Roque, enfrentado a su solitaria decrepitud, huérfano del cloqueo de las chicas de oro, del acento cantarín de las cubanas, que cada semana hacían una verberna con una cuerda de tangas de colores a modo de farolillos, y hasta de los peces rojos que habitaban el pilón. Sólo alguna campana rompe su silencio por las tardes. Pero la vida pasa muy deprisa y no es cosa de perderla en lamentaciones y recuerdos.

Vamos, que me vendría fenomenal cambiar de vida, irme a algún sitio lejano donde no hubiera tantas cosas dadas por sabidas de antemano, es solamente un deseo antiguo, cíclico y anual, un imperioso deseo de huir que todos sentimos en algún momento y que yo suelo tener en diciembre, en enero, en febrero y así sucesivamente.

El año pasado me instalé virtualmente en la Peltraneja y me puse a investigar el crimen del niño Parragás. En un par de semanas pude volver sin secuelas. Este año me da pereza dedicarme a otra cosa que no sea lamerme mis propias heridas, ha sido un año muy duro, así que estaré por aquí y escucharé al que se quiera asomar, con el ruego de que todo lo que se escriba sea de mucha risa y de mucha esperanza, que no tiene una el alma para tostones y discursos.

Pues, vaya, - dirán ustedes - esta señora Fajas está echadita a perder.
Y tendrían toda la razón.
 
Comentario:
¿Bareto se ha hecho trapense u qué? ¿Por eso dejó su cofrádía de pingüinos y velociraptors que tanto animaba el blog? Anda que si se entera ZP de lo del trapense se muere de envidia. Un abuelo monseñor, de los monseñores de toda la vida, no lo tiene mucha gente, sin embargo de víctimas familiares de la guerra civil (e incluso algún que otro verdugo) el que más o el que menos, en un bando o en otro, de eso no se libra nadie.
 
Comentario:
Las monjas trapenses tienen de bueno que no hablan ni pío ni ernesto, su órden se lo impide. Y además , pese a su nombre, no gustan de trapos ni aderezos...¿qué más podría pedir este Ciriaco?
Sin contar que Blagnac es un lugar de risueñas praderas y hermosos regatos. Vaya pájaro el abuelito de Bareto.
 
Comentario:
Nació Don Ciriaco en Quintana del Pidio (Burgos), el 18 de junio de 1833. Siendo Obispo de Ávila, (1881-1886), en una época de feroz oposición por parte del estamento oficial hacia las Órdenes religiosas, un audaz y hermoso sueño tomó asiento en su mente. Su celo apostólico le impulsaba a buscar un lugar donde jóvenes sencillas, campesinas, llamadas por Dios, pudieran realizar su vocación (y algo más que me callo por respeto a su nieto o bisnieto que ha heredado la vocación de reunir campesinas o algo)
Conocía la vida que llevaban los Trapenses en Francia por haber tratado mucho las comunidades de Blagnac y Santa María del Desierto cuando iba todos los años a tomar las aguas de Bartelu, y le entusiasmaba la idea de tener en su Diócesis una comunidad de monjas Trapenses. Como no era posible para las hermanas de Blagnac hacer una fundación en España decidió fundarla él mismo”. (Crónicas del Monasterio)
 
Comentario:
He pasado un buen rato viendo a Zapatero en la iglesia y en Toledo. Qué bonito estaría el presidente con casulla de fiesta mayor! me hubiera gustado pasearle bajo palio por las calles maravillosas de nuestra ciudad.
 
Comentario:
Ya en sus tiempos Monseñor Sancha y Hervas, Don Ciriaco, llevaba las mitras ricamente bordadas en oro y coral.
El tio del inefable Bareto, con el que don Ciriaco guarda un parecido prodigioso, llegó a Cardenal Primado, y tuvo fama de vestir con suma elegancia, mojando la oreja a León XIII en sus visitas a Roma, pues el Papa provenía de una familia obrera y se le veía el plumero, mostrando a menudo manchas de grasa y de huevo en su pechera.
Don Ciriaco Sancha fue célebre por sus mitras y sus preciosos solideos, a los que cambió sutilmente el color dando un tono más púrpura al violeta y combinándolo con medias de la misma gama. Un fenómeno el tío Ciriaco.

 
Comentario:
Los curas irían de morado, que es lo que manda la liturgia. En las mitras se pueden ver bordados en oro y rojo. En esta Pasarela Vaticana se han visto tonos corales y el blanco tirando a cáscara de huevo. Y nada de brillos en las sotanas. Las tejas van de pelo de camello, preciosas, vuelven para el próximo invierno. Las albas algodón puro y chantilly.
 
Comentario:
gracias por las direcciones y los consejos. Los cambios son necesarios, siempre que sean para bien. Suelo pasar las tardes en algún funeral y así no hay modo. En el último había obispos, le hubiega gustado a Pepiño. Y estaba Ágata Ruiz de la Prada muy propia, toda de rojo. Los curas, muchos iban mucho de rojo.
 
Comentario:
No vuelvas al captítulo siniestro de la Peltraneja y Parragás, por favor. Nada de crímenes rurales. Fue un paréntesis muy farragoso. Hazme caso.
 
Comentario:
Hay una iniciativa, agencia o comosellame que tiene una web: cambiosdevida.com que dicen que está bien. Hay otra más agresiva que se llama marditalahora.net. En ambas se obtienen anónimos consejos y curiosidades de quienes se han bajado de su rutina un día y se han metido en otro vagón. Por supuesto con órdenes estrictas de que nadie revele su paradero o actividad. En último caso, siempre nos quedará Paco Lobatón que ha debido hacer uso de dichos servicios ya que se piró quién sabe dónde.
 
Comentario:
A mi también me llamas, Fajas, pero para ir de compras ni se te ocurra que cada vez que me asomo contigo a un comercio vuelvo llena de libros, camisetas, colgantes de piedra de luna y hasta abrigos de piel y tengo que pedir un anticipo para pagarlo todo, mientras tu sólo te haces con un bote de piña para la dieta de Naturhouse donde te pesan. Salvo para ir de compras, fajitas bonita, aquí me tienes para lo que sea menester.


 
Comentario:
Venga, Fajas, que te veo muy jodida...¿has visto ese correo que circula por ahí "perro con una pata jodida"? te lo recomiendo, es importante reirse de vez en cuando.
Si quieres compañía para ir de compras o algo, me llamas.
 
Comentario:
No verberna. Y demasiadas comas. Rabia me da.
No