DIAS DE LLUVIA Y POCOS AMIGOS
Abro aquí, en este pequeño cuadrado blanco, y me dispongo a contar algo que me haya pasado durante el fin de semana. Este fin de semana, a pesar de la lluvia, fuimos Pedro y yo a Sigüenza.
Al llegar hacía un frío más propio de enero que de abril y lucía un sol más falso que Judas porque, cuando llegué arriba y abrí las contraventanas, ya se había escondido detrás de unas nubes gordas, sucias y negrascomo mi ánimo.
Aún así desde mi balcón estaba todo precioso: las tejas de enfrente relucían, la catedral surgía majestuosa sobre el cielo oscuro y como fondo, el verde serio del pinar. Y es que Sigüenza es impresionante con o sin sol. Y llovía, llovía.
Impresionante pero bastante aburrido, cuando pasas el fin de semana sin amigos. El viernes lo salvamos, cenamos con el jordano marrano del Ayuntamiento y con los Guijarro, pero el sábado fue un día largo y sin alicientes, yo echando de menos a mi familia de la casa madre, añorando las tertulias en el comedor de la tía Nena, y haciendo un puzle. Y Pedro en el fútbol de la Paris, rodeado de humo y de tortillas de patatas ahumadas.
Es una época como de transición, me temo que la estoy disfrutando poco. Estamos todos sanos, estamos juntos, estamos a régimen y hemos dejado de pensar en la cochina política. Pues entonces no sé qué más se puede pedir.
El lunes me reencontré con las rubias de bote, lo mejor de la vida laboral. Y parece que no nos llevan al extrarradio, viva Cabrera (o sea, la Ministra del ramo de lo mío).
Feliz semana.
Al llegar hacía un frío más propio de enero que de abril y lucía un sol más falso que Judas porque, cuando llegué arriba y abrí las contraventanas, ya se había escondido detrás de unas nubes gordas, sucias y negrascomo mi ánimo.
Aún así desde mi balcón estaba todo precioso: las tejas de enfrente relucían, la catedral surgía majestuosa sobre el cielo oscuro y como fondo, el verde serio del pinar. Y es que Sigüenza es impresionante con o sin sol. Y llovía, llovía.
Impresionante pero bastante aburrido, cuando pasas el fin de semana sin amigos. El viernes lo salvamos, cenamos con el jordano marrano del Ayuntamiento y con los Guijarro, pero el sábado fue un día largo y sin alicientes, yo echando de menos a mi familia de la casa madre, añorando las tertulias en el comedor de la tía Nena, y haciendo un puzle. Y Pedro en el fútbol de la Paris, rodeado de humo y de tortillas de patatas ahumadas.
Es una época como de transición, me temo que la estoy disfrutando poco. Estamos todos sanos, estamos juntos, estamos a régimen y hemos dejado de pensar en la cochina política. Pues entonces no sé qué más se puede pedir.
El lunes me reencontré con las rubias de bote, lo mejor de la vida laboral. Y parece que no nos llevan al extrarradio, viva Cabrera (o sea, la Ministra del ramo de lo mío).
Feliz semana.
Comentario:
Fajas, como sabes, es un libro derivado aunque me ha dado mucha alegría que acabe en tus manos. A veces como dice el propio autor en un libro anterior, es el libro el que escoge al lector. En este caso sólo he actuado de intermediaria. Y tras este paréntesis un poco raro postelectoral, de cambios de denominación de origen laboral y de espera, parece querer empezar a bullir de verdad la primavera, así que, ále, a dejar atrás la astenia y a resurgir como el ave fénix. Es el mejor momento para citar a San Ignacio que sabiamente decía que "en tiempo de turbación no es conveniente hacer mudanzas y en tiempos de confusión es preferible no dictar criterios". Que tengáis un buen finde!!!
Comentario:
Casi no me da tiempo para el blog: trabajo, trabajo apresurado y no bien hecho, un rollo.
Maguinda me regala un libro por el día del. Hace calor.
Maguinda me regala un libro por el día del. Hace calor.
Comentario:
No hagas caso Fajas, que una tiene derecho a manifestar su estado de ánimo, el blog es para desahogo de su propietaria. La cosa es que esta es una época de mucha confusión: por un lado nos amenaza la crisis, por otra, los piratas del mar nos roban el barco y la mercancía, la EMT hace huelga y nos deja en mitad del tráfico más repugnante, la ministra maleni (ni mayúscula se merece) nos cierra el parking a las menos cuarto. La ORA de Gallardón nos pone una multa...
Esta concatenación de circunstancias adversas, nos lleva a pasar ratos con diarrea mental y de la otra, pero ahí está la maravilla de la vida: de repente sale el sol por Antequera o por Madrid mismamente. Y después de tanta lluvia llorona, se ilumina el bosque y las pajaritas nos ponemos a cantar. Dale a tu cuerpo alegría, Macarena-Fajas.
Esta concatenación de circunstancias adversas, nos lleva a pasar ratos con diarrea mental y de la otra, pero ahí está la maravilla de la vida: de repente sale el sol por Antequera o por Madrid mismamente. Y después de tanta lluvia llorona, se ilumina el bosque y las pajaritas nos ponemos a cantar. Dale a tu cuerpo alegría, Macarena-Fajas.
Comentario:
Bareto me regaña por mi tono bajo y tristón. No tengo más remedio que darle la razón y sobre todo cuando leo algún post de hace tres años y mi tono era otro y frecuentábamos todos el M.A. En esto de los blogs la cosa va como la vida, que unas veces te sonríe y otras la sonríes tú a ella a ver si te dice algo. Pero la vida va delante de ti y algunos días marcha por derroteros fantásticos e impensados. Tendré que ponerme las pilas y dar diversión al contribuyente bloguero, que al fin y al cabo son los que pagan.





