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Desayuno de trabajo
Opinión, cultura, comentarios de política y sobre la vida en general.
Sindicación
 
ESOS HOMBRES

Esos seres tan deseados, tan seductores, tan arrogantes, tan útiles para según qué cosas. Esos seres que no tienen histerias ni depresiones postparto y postmenopausia, esos seres que no cierran los armarios ni bajan la tapa del water, que hablan más con el tontón del coche que con su mujer, esos hombres. Esos desconocidos que a veces se encierran en su hermetismo, esos que duermen con nosotras.

Creo que a ellos no les importa conocernos, están hartos de la señora que envejece en su cama, conocen a su madre y a sus hermanas, a su tía y a todas sus amigas, enemigas, jefas.... preferirían incluso no conocerla, mientras que a la mayor parte de las mujeres les desazona mogollón dormir con un desconocido y pasan la vida preguntando. ¿Qué te pasa, qué haces, dónde has ido, con quién? Cosas todas un poco inconvenientes.

Las mujeres antiguas, según consta en la literatura y el cine, tenían muchas mañas para hacerse primero con el marido y luego con el poder: ellas reinaban en la casa y, a poco que él se dejase, se hacían con la cartera de valores y con el corazón del hombre a la par, a cambio de mano izquierda, mucho trabajo doméstico y algunos pocos ratos intimos. Pero en la actualidad las mujeres hemos crecido y ahora decidimos sobre nuestra vida y nuestras relaciones laborales y sentimentales. Y de resultas de esta liberación y de esta autonomía, que todavía no es plena, estamos sufriendo mucho.
Porque algunos hombres se consideran dueños de la libertad de las mujeres y de su vida , y con cualquier excusa, la tiran por la ventana después de unas doscientas palizas. Esos hombres perversos afortunadamente son pocos, porque la mayoría son buenos chicos, aunque fueron educados por sus madres allá en el pleistoceno. Pero están haciendo un esfuerzo.

Parece que los hombres de ahora se han decidido a igualarse con nosotras, no desdeñan el trabajo del hogar, y se han apoderado de los niños, de la cocina , de los cuchillos de Mariscal. Guisan y cambian pañales, he visto a uno que está a punto de parir.
Ellos están ahí, para apoyarnos, para llevarnos de viaje y para ignorarnos de vez en cuando. Son compañeros, son amigos y son colaboradores en las tareas de la vida.

Y a mí, de vez en cuando, me gustaria echar una canita al aire.

 
Comentario:
Pues idos, idos, a vivir a Afganistán, listas.
 
Comentario:
Para canitas al aire una menda. La fidelidad está sobrevalorada por culpa de la religión y la preeminencia del macho en las sociedades occidentales.
Ellos pueden y nosotras también. Y a tu jefe que le den, auxiliar, liberate de tus caenas...
 
Comentario:
Pues mi jefe es un perverso polimorfo y la tiene pequeña. Cursi.
 
Comentario:
Los hombres son demasiado estupendos como para que sólo nos guste uno, no podemos ser tan injustas. Las canitas al aire sientan divinamente y dejan el cutis resplandeciente.
 
Comentario:
De verdad que no doy crédito, Fajas ¿cómo se puede ser tan mezquina y sectaria? de verdad que te tenía en un pedestal ¿pero qué coño es este veneno que destilas, incitando a la infidelidad y al lesbianismo? No me lo puedo de creer.
 
Comentario:
Me cagüentó y en la señora Francis que se me ha adelantado. No hagas caso Amalita, hazte gay y búscate una chica limpia que te tenga como una reina y la casa como un jaspe.
 
Comentario:
Querida amiga Amalita: la relación con el hombre de tu vida siempre es trabajosa. Aplícate y triunfaras, llegando a ser con el paso de los años y mucho sacrificio, una esposa modélica. Y con alegría...¡merece la pena!
 
Comentario:
Mi novio es fenomenal, pero a mi me gusta más salir con mis amigas, porque la relación con él me exige un esfuerzo enorme para ser tan estupenda como debo. ¿Será que soy algo lesbiana? Me conteste señora fajas.
 
Comentario:
Yo, fajas, confieso mi debilidad por el género masculino. Ellos me seducen y los adoro, así, en general. En particular y por lo privado debo decir que estoy hasta el banderín del mío propio: es guapo, bueno, simpático, le gusta a mi madre, a los niños y a la portera. Es listo, es trabajador y yo también tengo gana de echar una canita al aire.
No