SAN ANTONIO BENDITO, LA CRISIS Y LA CHINA
Escribo en estas fechas todos los años una felicitación a los Antonios de mi familia, que son varios. Y algunos están ya en el otro lado, un par de abuelos, una abuela, un tío joven, mi tía predilecta y mi padre. Así, el día 13 de junio, rindo homenaje a los que ocuparon, en persona o por referencias, gran parte de mi infancia, incluyo a la tía Nena, cuyo aniversario acaba de cumplirse, y de paso felicito a mi hermana y a mi primo el abogado que son los que llevan en la actualidad este bonito nombre de aquel santo varón repartidor de pan a los pobres, labor meritoria que a lo mejor se vuelve a poner de moda con la CRISIS.
Pongo crisis con mayúscula y me envuelvo en la banderita de España para que no me llamen antipatriota, ayer ya Solbes dejó de guiñarnos el ojo cuando hablaba de "desaceleración" y declaró inaugurada la crisis oficialmente a pesar de las consignas de Zejas, que frunció el Zeño y se enfurruñó como un niño rico y caprichoso con su mayordomo metepatas.
El ministro dijo crisis y a mí siempre esa palabra me ha sonado como a grillos, una cosa que no te deja descansar por la noche y que te inquieta el alma desde el más oscuro escondrijo, con su monótono racarraca. Los asuntos de dinero son así, para que luego digan que el dinero no hace la felicidad.
La china de debajo de mi casa, que no habla nada más que chino mandarín, se ha enterado enseguida de la crisis que nos aqueja y del desabastecimiento de los mercados, y se ha hecho con todo el papel higiénico del barrio, aplicando una tarifa de escándalo al rollo. Ahora todos los vecinos mendigamos una rebaja a la china y ella sonríe enigmática, pero sin doblar. Mira que son listos estos chinos. Y un poco cochinos, que tiene la tienda como un vertedero.
Felicidades a mis dos Antonios favoritos, que ambos se merecen un homenaje con busto y calle y cualquier día nos ponemos a ello todos sus parientes y amigos.
P:D: Y otra cosa urgente: mis comentaristas se quejan de que sus comentarios desaparecen pero se contabilizan. Lo he probado y es así: Que vengan los dioses creadores de la blogosfera y lo arreglen, que no sé a quien me estoy dirigiendo: Por favor, por favor ¿hay alguien ahí?...
Pues no contestan. Adieu.





