HOY
HOY:
Hoy me ha prestado Fajas su blog PANYMENTIRIJILLAS para que escribiera mi propio epitafio en la administración pública donde me apalanqué hace ya 27 años y medio. Mi contrato dio comienzo el día 1 de mayo, día del trabajo, allá por 1981 y causa baja el día de los difuntos del año en curso. No porque yo me sienta difunta, no, sino porque supuestamente paso a mejor vida aunque eso nunca se sabe.
Me quedan sólo tres días de vida como mujer pública y doy fe de que aqui, por estos y otros pasillos ministeriales, mi existencia ha sido dulce y solo recuerdo lo bueno que ha sido mucho y lo mejor, que ha sido más.
Desde los tiempos de Don José (CON DON) que es cuando conocí a Fajas, en la segunda legislatura de Felipe (mirá tú por dónde que a Fajas me la trajera el PSOE) no hemos parado de encontrar motivos para pasarlo bien. El triunvirato (o como dice Globuletto, el tripartito) compuesto por Princesita (en tiempos de la UCD), Fajas y la que suscribe, ha permanecido incólume como las tres mosqueteras con un pacto hasta que la muerte nos separe. Y vive Dios que lo intentó infructuosamente ya que soy muy terca y me he resistido a ese tránsito tan molesto en tres ocasiones. Con el tiempo nos convertimos en hermanas y al poquito adopté un hermano más a quien hice además protagonista de cuento: Víctor Angel Sancha.
Don José fue un Jefe de categoría que no se arredraba ante nada, ni siquiera ante el Presidente Don Enrique Miret que era un yogui de cuidado y mandaba muchísimo. Jamás consintió que le apeáramos del tratamiento. Un figura.
Luego vino la etapa catalana con Lola Renau que trajo aires frescos e ideas con butifarra. Fue la época de los Asesores de Ledesma, del que perduran en las altas esferas Mariano Fernández Bermejo y señora, ambos amigos de la casa.
Dolors pasó el testigo a Juan Mato por mediación de Matilde Fernández siendo este uno de los más largos reinados que se ha conocido en el mundo de los menores, según consta el libro apócrifo Misterio en el Ministerio cuya reedición a cuenta de la Casa Negra recomiendo encarecidamente para entender este periodo tan importante de la democracia española. Juan fue destituido posteriormente y arrojado al exilio sin que el libro tuviera nada que ver, como vino a demostrar el hecho de fuera recoronado con éxito aunque esta vez a cargo de los pobres y excluídos de todas las edades.
Durante el periodo de interregno, conocimos a Teresa Mogín a quien encomendaron la ardua tarea de reunificarnos con otros para posteriormente volvernos a separar de los unos y de los otros. Ella, todo hay que decirlo, es la responsable de esta súbita migración mía al otro lado del Paseo de la Castellana. Entre esto, aquello y lo otro no me voy a extender ni voy a profundizar en la profusión ni en los motivos de todas las mudanzas que nos han sobrevenido y han hecho de oro a Urbano y a La Lorenzana.
A día de hoy, desde el Ministerio de Educación, Política Social y Deportes, y desde este prestado blog, quiero dar las gracias a todos los que habéis formado parte de esta historia que es la mía. A los que un día os trasladásteis y nos vemos poco pero seguimos en contacto y a los que se quedaron en los traslados junto con sus competencias, a los que se fueron a otras administraciones o volvieron a su tierra, a los que se jubilaron y vienen de vez en cuando y nos da tanta alegría.
Hoy, que ya no tengo jefes y todos somos sencillamente compañeros y amigos no quisiera olvidarme de nadie (no como Fajas que ayer mismo no conseguía dar con el nombre de Hugo Chavez). Esta es la razón de que no cite más que a los de antaño.
Antes de apagar la luz y cerrar la puerta cito una frase de alguien que sin pretenderlo dio un gran impulso a mi anestesiada confianza en mi misma en el verano de 1994 y me refiero a Francisco Tomás y Valiente. En su despedida de la Universidad de Salamanca para venir a la Autónoma dijo que el mejor homenaje que se puede hacer a una persona es el recuerdo. Así que siguendo su consejo le recordaré a él, os recordaré a todos vosotros y por supuesto también a los que nos dejaron para siempre: A Julio, a Mateo, a Pachi Thiebaut, a Carmen García Ovejas y, principalmente, porque hoy la echo mucho, muchísimo de menos, a Julia, que no hubiera faltado por nada del mundo.
No me gustan las despedidas y menos las despedidas tristes así que a brindar por el presente que es los que tenemos entre manos ya que el futuro solo es una consecuencia. Tengo a Fajas vigilando su blog y mis palabras e insiste en que el final lógico de este post es decir: HAAALA, MADRID!!!. Así que adiós y hasta siempre, colegas. Maguinda Merengue (antes Barrabaja esquina Castellana)
Hoy me ha prestado Fajas su blog PANYMENTIRIJILLAS para que escribiera mi propio epitafio en la administración pública donde me apalanqué hace ya 27 años y medio. Mi contrato dio comienzo el día 1 de mayo, día del trabajo, allá por 1981 y causa baja el día de los difuntos del año en curso. No porque yo me sienta difunta, no, sino porque supuestamente paso a mejor vida aunque eso nunca se sabe.
Me quedan sólo tres días de vida como mujer pública y doy fe de que aqui, por estos y otros pasillos ministeriales, mi existencia ha sido dulce y solo recuerdo lo bueno que ha sido mucho y lo mejor, que ha sido más.
Desde los tiempos de Don José (CON DON) que es cuando conocí a Fajas, en la segunda legislatura de Felipe (mirá tú por dónde que a Fajas me la trajera el PSOE) no hemos parado de encontrar motivos para pasarlo bien. El triunvirato (o como dice Globuletto, el tripartito) compuesto por Princesita (en tiempos de la UCD), Fajas y la que suscribe, ha permanecido incólume como las tres mosqueteras con un pacto hasta que la muerte nos separe. Y vive Dios que lo intentó infructuosamente ya que soy muy terca y me he resistido a ese tránsito tan molesto en tres ocasiones. Con el tiempo nos convertimos en hermanas y al poquito adopté un hermano más a quien hice además protagonista de cuento: Víctor Angel Sancha.
Don José fue un Jefe de categoría que no se arredraba ante nada, ni siquiera ante el Presidente Don Enrique Miret que era un yogui de cuidado y mandaba muchísimo. Jamás consintió que le apeáramos del tratamiento. Un figura.
Luego vino la etapa catalana con Lola Renau que trajo aires frescos e ideas con butifarra. Fue la época de los Asesores de Ledesma, del que perduran en las altas esferas Mariano Fernández Bermejo y señora, ambos amigos de la casa.
Dolors pasó el testigo a Juan Mato por mediación de Matilde Fernández siendo este uno de los más largos reinados que se ha conocido en el mundo de los menores, según consta el libro apócrifo Misterio en el Ministerio cuya reedición a cuenta de la Casa Negra recomiendo encarecidamente para entender este periodo tan importante de la democracia española. Juan fue destituido posteriormente y arrojado al exilio sin que el libro tuviera nada que ver, como vino a demostrar el hecho de fuera recoronado con éxito aunque esta vez a cargo de los pobres y excluídos de todas las edades.
Durante el periodo de interregno, conocimos a Teresa Mogín a quien encomendaron la ardua tarea de reunificarnos con otros para posteriormente volvernos a separar de los unos y de los otros. Ella, todo hay que decirlo, es la responsable de esta súbita migración mía al otro lado del Paseo de la Castellana. Entre esto, aquello y lo otro no me voy a extender ni voy a profundizar en la profusión ni en los motivos de todas las mudanzas que nos han sobrevenido y han hecho de oro a Urbano y a La Lorenzana.
A día de hoy, desde el Ministerio de Educación, Política Social y Deportes, y desde este prestado blog, quiero dar las gracias a todos los que habéis formado parte de esta historia que es la mía. A los que un día os trasladásteis y nos vemos poco pero seguimos en contacto y a los que se quedaron en los traslados junto con sus competencias, a los que se fueron a otras administraciones o volvieron a su tierra, a los que se jubilaron y vienen de vez en cuando y nos da tanta alegría.
Hoy, que ya no tengo jefes y todos somos sencillamente compañeros y amigos no quisiera olvidarme de nadie (no como Fajas que ayer mismo no conseguía dar con el nombre de Hugo Chavez). Esta es la razón de que no cite más que a los de antaño.
Antes de apagar la luz y cerrar la puerta cito una frase de alguien que sin pretenderlo dio un gran impulso a mi anestesiada confianza en mi misma en el verano de 1994 y me refiero a Francisco Tomás y Valiente. En su despedida de la Universidad de Salamanca para venir a la Autónoma dijo que el mejor homenaje que se puede hacer a una persona es el recuerdo. Así que siguendo su consejo le recordaré a él, os recordaré a todos vosotros y por supuesto también a los que nos dejaron para siempre: A Julio, a Mateo, a Pachi Thiebaut, a Carmen García Ovejas y, principalmente, porque hoy la echo mucho, muchísimo de menos, a Julia, que no hubiera faltado por nada del mundo.
No me gustan las despedidas y menos las despedidas tristes así que a brindar por el presente que es los que tenemos entre manos ya que el futuro solo es una consecuencia. Tengo a Fajas vigilando su blog y mis palabras e insiste en que el final lógico de este post es decir: HAAALA, MADRID!!!. Así que adiós y hasta siempre, colegas. Maguinda Merengue (antes Barrabaja esquina Castellana)
Comentario:
Pena la de Princesita, que teniendo esa fama, una mujer dura a la que llaman los entendidos Huracán Pérez, se pasó la comida gimiendo. Vamos, que no digo yo que la comida fuese de Zalacaín, pero no estaba nada mal. Rubia, mi amol, has favó de no llolal tanto que vas a melmal y te vas a quedal mu chiquitiya...
Comentario:
Ya es después de la primera despedida. Hasta me fumé un cigarro para consolarme. Este pasillo nunca volverá a ser lo que era cuando Maguinda transcurría muerta de risa casi siempre y con cara de estar metida en una trama de espías.
Luego lo pensé, que a Maguinda la hemos visto alegre o triste, pero yo no la recuerdo enfadada. Eso es talante , bueno y no el de ZP, que últimamente disimula su mala leche detrás de una sonrisa-mueca demejante a la del que se ha comido una ostra podrida.Y menos mal que va a poder ir a la cumbre disfrazado de sambero con Lula. Hala Madrid.
Luego lo pensé, que a Maguinda la hemos visto alegre o triste, pero yo no la recuerdo enfadada. Eso es talante , bueno y no el de ZP, que últimamente disimula su mala leche detrás de una sonrisa-mueca demejante a la del que se ha comido una ostra podrida.Y menos mal que va a poder ir a la cumbre disfrazado de sambero con Lula. Hala Madrid.





