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Desayuno de trabajo
Opinión, cultura, comentarios de política y sobre la vida en general.
Sindicación
 
NIEVE

El sábado por la mañana subía yo por la cuesta Medina, en dirección al mercadillo y el frío cortaba la respiración. A la altura de la catedral lloraba y se me caían los mocos, mis dedos helados eran incapaces de encontrar un klinex en mi bolsillo y me dolían los dedos de los pies. Era un frío polar y cuando llegue al mercadillo los moritos buenos recogían sus alfombras a todo meter, ateridos y mirando como se cerraba el cielo amenazante, llegaban una espesa niebla que enseguida se resolvieron en "anisillos", copos helados que nos sacudían en la cara. Se disolvió el mercadillo y yo me bajé hasta el barrio Ilustrado al galope y allí estaba mi casa caliente, qué suerte tengo, pensé, que muchos de los del mercadillo dormirán en su furgoneta.

Celebramos varios primos una comida de Navidad, por si acaso no nos veíamos en esas fechas: Toya y Paco que vinieron de El Cañal, el jordano marrano del ayuntamiento y su señora Concha, el abogado y su señora modelo y Pedro y yo. Y mientras comíamos cayó un nevadón que impidió que el coche de los Markina, T y P, pudiera moverse, asi que allí se quedó, frente al Calle Mayor, apresado por el hielo. Bajamos tirándonos bolas, yo me caí, Concha se agarró amorosamente a un señor que pasaba y nos reímos un montón y nos hicimos fotos blancas y preciosas. Y los Markina se tuvieron que ir en tren, concurridisima la estación mientras caía la nieve, que aquellos que esperaban parecían estar actuando el una película de judíos y trenes en la estepa. Fantasmagórico.

Pero en Sigüenza ha sucedido algo terrible, han asesinado a una jóven de 27 años. Ahora el novio despreciado es el primer sospechoso, y además ha desaparecido sin dejar rastro.
Es un chico de una familia honrada y muchos de Sigüenza se niegan a creer que este chico sea un asesino. Por eso, más de cien personas le buscan por los alrededores y la madre prepara bolsas de comida para todo el que vaya a buscar a su hijo y en la casa les dan un mapa de la zona, señalando poco a poco lo que se va registrando y peinando. Es malo encontrarlo muerto, pero es peor no encontrarlo.

Los padres podemos llorar con esos padres que buscan a su hijo entre las flores heladas del pinar. Y con los de la hija muerta frente a la Ermita de Santa Quiteria. Que cosa tan horrible ha pasado en Sigüenza.

Pues abrigaos, que hace mucho frío. Besos.
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Comentario:
Tengo que decir una vez más, pese a que hace tiempo que no reporto en el blog, que Fajas es una tia cojonuda y que leerla es una experiencia y un placer. Muchos nos preguntamos para cuándo otra entrega de esas novelas inolvidables en las que Angustias y Virtudes nos hacían llorar de risa. Volved, chicas. ¿Qué tal en un ambiente deportivo? Animo, narradoras, que vuestros lectores nos lo merecemos y ya ha pasado demasiado tiempo del tereré. Ahora queremos más hierbas calentitas.
 
Comentario:
Erratas: ni "llegaban una espesa niebla" ni "se resolvieron". Estaba yo en las nubes.
Eso sí, soy la única que me escribo, traidores.
No