RINCONES
Bachelard estudia los rincones, como hace Sloterdijk con las esferas, y yo me aprovecho de ellos para iluminar mi blog que ultimamente estaba quedando bastante ramplón con la cosa de la política y de las tías carnales.
Me confieso amante de los rincones, aunque parece que son lo opuesto al universo. En los rincones me siento a gusto conmigo misma, sin compromisos, vuelta a la infancia y a la casa madre, sin ausencias. Pero en los rincones una tiende a no desarrollarse, estancada en su mismidad, perdido el contacto con los demás, con el mundo y con las cosas ruidosasy agradables que nos rodean.
Alejandra Pizarnik, treinta años de adolescencia solamente, se mete en su rincón con Alicia Lidell, en un rincón donde puede estar un conejo gigante con sombrero de copa, mundo de fantasía de los rincones, de los baules del desván.
La vida nos va desalojando sin piedad de los rincones, del seno materno, del cuarto de juegos, del jardilín. De casa de la abuelita y del colegio, y nos lleva a un lugar donde existen las sombras pero también las luces, un lugar donde cada día tienes que demostrar que sabes relacionarte y que te puedes defender con gallardía.
Pues algunos domingos, al volver de el Cañal, busco unos libros y voy dando saltos de aquí a allá, valorando la inmensidad de mi ignorancia, todo lo maravilloso del mundo que me queda por aprender. Y sí, me da mucha gana de meterme en mi rincón, ajena a todo y dedicarme a leer.
Pero claro, me perdería los paseos con Pedro a pleno galope por Madrid, las cañas con mis amigos, las comidas con las rubias de bote. Los fines de semana con mis primos, las charlas con mis hijos, o con Victor , o con Maguinda o con Beli, las aventuras de mis nietos, las frescas mañanas de primavera, las tardes de cine, algún día de playa o de piscina, las partidas de cartas seguntinas, las cenas de verano al aire libre, los viajes... Vaya que también hay muchas cosas ahí afuera que me son imprescindibles para el cuerpo y para el alma.
Así que creo que frecuentaré los rincones alguna vez y esconderé mis secretos en cofres antiguos con muchas llaves, pero lo que ahora me toca es descubrir el espacio exterior, ¡ojalá pudiera ir a la luna! porque se me ha pasado la edad de la inocencia, donde todo era magia y retorno, cuando todavía estaba atada al paraíso.
Veamos qué hay por ahí fuera de interés.
Comentario:
Yo creo que es un virus. Espero que éstos no vengan de México D.F.
Comentario:
Ese Mariano debe ser el recientemente decapitado Bermejo. Por eso habla así de raro o que se ha dado a la bebida con el pipipiripipi.
Comentario:
Creo que me han entrado los miami. O los pispis, pero banda es, seguro.
Comentario:
Zurraspas pon el cerebro en gris perla y sopla y verás lo que te sale. Mira a mí: "pipiripi pipí piripi"
Comentario:
Zurraspas, que no es una cosa de boca, sino cerebral.
Comentario:
Pero Fajas, ¿que te pasa en la boca...con ese Bacherlard, Soltirdinjik o Pizarrinik?
Comentario:
Solo la primera estrofa Mariano:
"pí pipi, pipí, pi,
pipí, pi, pipiripí, pipí pipiripí.
pipipiripipiripipiripi pipi,
piripipí pi, pi pipí."
Ya marcha, y este ¿quien es?.
"pí pipi, pipí, pi,
pipí, pi, pipiripí, pipí pipiripí.
pipipiripipiripipiripi pipi,
piripipí pi, pi pipí."
Ya marcha, y este ¿quien es?.
Comentario:
Mariano, dale más tono al segundo pí.
Un poco más: Probando pipiripí. Esto va mejor. Mariano un poco más de volumen. Probando, pipiripí.
!Vamonos!
Un poco más: Probando pipiripí. Esto va mejor. Mariano un poco más de volumen. Probando, pipiripí.
!Vamonos!
Comentario:
probando, pipiripí, probando.
Comentario:
pipiripi, pipi, pi.
Comentario:
Fajas, para adolescencia larga, la tuya. Creo que no te va a dar tiempo a ver qué pasa en el exterior de tus rincones.
Comentario:
Zapatero, al rincón.





