Edipo o algo parecido
Han pasado algunas cosas estos días. Primero, un catarro de mierda, con mocos y fiebre. A consecuencia de él me he colgado de un horror sin límites que se llama Frijolito. Envuelto en la toalla de baño y con unos calcetines, me he tragado tres episodios clónicos del puto niño al que no le crecen los dientes. Mi heroe es un tal Gregorio que tiene planes para asesinar al elenco, cosa que se agradecería. Después del catarro se me estropeó el estómago y ahora tengo chorrillo (dicen en méxico).
Segunda cosa: la empleada mugrosa del super –la que dicen que tiene un lío con mi supuesto padre- llamó anteayer con un motivo ridículo (que al último pedido le faltaba un suavizante mimosín, para tía), y conseguí con tretas infantiloides aprendidas del folletón mexicano acercarla hasta casa. Breve: allí ya, la bella se compadeció del adolescente envuelto en toalla, le hizo sopa y quedó en que aceptaría invitación a piscina en cuanto estuviera presentable; es evidente que flipa paseándose por casa de su amante: la casa de los amantes aparece en las mentes de sus queridas como un coto sagrado que espera sacrilegio.
Me encanta sentir que soy un canalla tipo Edipo, bueno, no se si Edipo hacía esto o una porquería paralela, la cosa es que me la voy a tirar y en ello va mi ptrestigio de escritor. En cuanto se fue me la pelé tres veces y eso que tenía fiebre. Esta va a ser mi mala acción del trimestre.
Llamó mi abuela, que viene, aseguró la muy metiche .De ninguna manera, le dije, estoy muy bien atendido por los vecinos y acabo de sacar brillo a la plata, todo está en orden, estudio y descanso, una visita me fatigaría en mi estado. Lo que quería oír la bruja de ella, pues está inscrita, de pareja con Dolly Pamies, que es la mas fina del condado, en un campeonato de mus del club social “Urbanización Las Tejas de Oro” que es donde mi abuela pernocta y perder una partida supondría –me confió- una hecatombe para su prestigio tan duramente conseguido, pues no hay que olvidar que es hija de camarero y la Dolly de promotor inmobiliario.
Llamó mi supuesto padre y le mentí delicadamente en todos y cada uno de los puntos: si, he limpiado fondos y no me olvido del cloro; sí, he cortado el césped; sí, peino al perro; si, estudio. Luego, como si no, ha preguntado si voy a la compra al super y le he dicho que desde luego y que han despedido a la directora del emporio, por incompetente, y que ahora hay un maromo. se ha quedado boqueando. Un poco de acíbar entre las margaritas y los tequilas, que se joda.
Tengo el móvil de la susodicha y pasamos la jornada enviándonos mensajes crípticos. Cada vez son mas explícitos, esto marcha. Prometo cometer adulterio o lo que sea en las próximas horas. Ya se que nadie lee esto quizá sea esa parte la mas emocionante. Ahora estoy casi seguro que seré escritor (digo casi porque si por una buena jugada de la suerte este invierno mejorara en el equipo, acabaría siendo un futbolista tipo Figo que es quien me mola. No caerá esa breva). Cállate Caifás, cojones, que ahora te suelto.
Segunda cosa: la empleada mugrosa del super –la que dicen que tiene un lío con mi supuesto padre- llamó anteayer con un motivo ridículo (que al último pedido le faltaba un suavizante mimosín, para tía), y conseguí con tretas infantiloides aprendidas del folletón mexicano acercarla hasta casa. Breve: allí ya, la bella se compadeció del adolescente envuelto en toalla, le hizo sopa y quedó en que aceptaría invitación a piscina en cuanto estuviera presentable; es evidente que flipa paseándose por casa de su amante: la casa de los amantes aparece en las mentes de sus queridas como un coto sagrado que espera sacrilegio.
Me encanta sentir que soy un canalla tipo Edipo, bueno, no se si Edipo hacía esto o una porquería paralela, la cosa es que me la voy a tirar y en ello va mi ptrestigio de escritor. En cuanto se fue me la pelé tres veces y eso que tenía fiebre. Esta va a ser mi mala acción del trimestre.
Llamó mi abuela, que viene, aseguró la muy metiche .De ninguna manera, le dije, estoy muy bien atendido por los vecinos y acabo de sacar brillo a la plata, todo está en orden, estudio y descanso, una visita me fatigaría en mi estado. Lo que quería oír la bruja de ella, pues está inscrita, de pareja con Dolly Pamies, que es la mas fina del condado, en un campeonato de mus del club social “Urbanización Las Tejas de Oro” que es donde mi abuela pernocta y perder una partida supondría –me confió- una hecatombe para su prestigio tan duramente conseguido, pues no hay que olvidar que es hija de camarero y la Dolly de promotor inmobiliario.
Llamó mi supuesto padre y le mentí delicadamente en todos y cada uno de los puntos: si, he limpiado fondos y no me olvido del cloro; sí, he cortado el césped; sí, peino al perro; si, estudio. Luego, como si no, ha preguntado si voy a la compra al super y le he dicho que desde luego y que han despedido a la directora del emporio, por incompetente, y que ahora hay un maromo. se ha quedado boqueando. Un poco de acíbar entre las margaritas y los tequilas, que se joda.
Tengo el móvil de la susodicha y pasamos la jornada enviándonos mensajes crípticos. Cada vez son mas explícitos, esto marcha. Prometo cometer adulterio o lo que sea en las próximas horas. Ya se que nadie lee esto quizá sea esa parte la mas emocionante. Ahora estoy casi seguro que seré escritor (digo casi porque si por una buena jugada de la suerte este invierno mejorara en el equipo, acabaría siendo un futbolista tipo Figo que es quien me mola. No caerá esa breva). Cállate Caifás, cojones, que ahora te suelto.
Comentario:
Hola, amigos:
Hemos recibido una reflexión, escrita a máquina de escribir. Se ve que es de hace bastante tiempo, pero de un gran interés para quienes gusten de la literatura y deseen reflexionar sobre el arte de escribir.
. Se titula: “Reflexiones de un escritor al que no le publican nada”
Si lo deseas indícanos tu dirección postal y te lo enviamos gratuitamente.
Un cordial saludo. clubcosmopolitadelaescritura@hotmail.com
Juan A. González Pardo
Hemos recibido una reflexión, escrita a máquina de escribir. Se ve que es de hace bastante tiempo, pero de un gran interés para quienes gusten de la literatura y deseen reflexionar sobre el arte de escribir.
. Se titula: “Reflexiones de un escritor al que no le publican nada”
Si lo deseas indícanos tu dirección postal y te lo enviamos gratuitamente.
Un cordial saludo. clubcosmopolitadelaescritura@hotmail.com
Juan A. González Pardo
Comentario:
Oiga señora, ándele en paz, que no soy ni fácil ni un mero adolescente. Soy un escritor en puertas y todo lo que me propone con la sutileza propia de sus años, presisa una reflexión. Traiga el bollo a la mallor brevedad (es con LL?)
Comentario:
Y a la amante de tu padre, ni tocarle el pelo de la ropa. Centrate en la pastelería doméstíca y suelta al perro un rato.
Comentario:
nada de que mi papá fue promotor inmobiliario, que he leído la página bufa esa que me recomendó tu abuela, trasto, que eres un trasto. Mi padre era librepensador y tu abuelo no era camarero sino que regentaba en los meses de julio y agosto un barecillo en una piscina que había otrora en Sigüenza, llamada la Rosaleda. El resto del año, no te equivoques, se limitaba a pernoctar mientras tu abuela leía boletines en Radio Intercontinental, que a cualquier cosa le llaman periodista. ¡Que tiempos aquellos, leche!
Bueno, te perdono, bribón, ay que chico, un día de estos me acerco a tu casa y te llevo un bollo, date cuenta de que soy una vouda reciente y no tengo a quien dedicar mis dulces caseros. Mi esposo, que en paz descanse, lo sabras por la cotilla de tu abuela (que no nos oiga, que esto sea un secretito entre tu y yo), era diabético in péctore y yo le atracaba de pasteles. Soy mala, lo se. Bueno, cachorrillo, te llevaré un bollo bien azucarado si me dejas darme un baño nocturno en tu piscina. me parece que boy ( es con v?) a quitarte del vicio nefando, que eso está muy feo. Besos . La Dolly.
Bueno, te perdono, bribón, ay que chico, un día de estos me acerco a tu casa y te llevo un bollo, date cuenta de que soy una vouda reciente y no tengo a quien dedicar mis dulces caseros. Mi esposo, que en paz descanse, lo sabras por la cotilla de tu abuela (que no nos oiga, que esto sea un secretito entre tu y yo), era diabético in péctore y yo le atracaba de pasteles. Soy mala, lo se. Bueno, cachorrillo, te llevaré un bollo bien azucarado si me dejas darme un baño nocturno en tu piscina. me parece que boy ( es con v?) a quitarte del vicio nefando, que eso está muy feo. Besos . La Dolly.





