AÑO NUEVO
Las vacaciones en Sigüenza han sido frías, sobre todo al principio. Los árboles amanecían bañados en hielo, blancos y preciosos como si fueran de diamantes. Los últimos días subieron las temperaturas y las nubes bajas eran de algodón, toda la ciudad en su estuche silencioso bajo la niebla, qué bonito invierno.
La nochebuena fue como siempre, completamente familiar: Ja y la tía Nena bajaron las escaleras precedidas por sus dulces susurros, sus pelos blancos y sus nietos y sobrinos, cansadas pero contentas. La tía Marisa este año se quedó en casa y se bebió todo el champán el día de antes, harta ya de tanta gaita navideña.
Los niños picotearon, corrieron de aquí para allá y, excepto Mía que bailaba de contento, pidieron el libro de reclamaciones a Papá Noel, que se había confundido de regalos y había traído otros… en fin, lo de siempre. Toya hizo una cena estupenda y cuando llegó el amigo invisible repartimos regalos bonitos, originales y de mucha actualidad, pues nuestros descendientes son ejecutivos modernos que saben comprar lo mejor. Al día siguiente cambiamos de ejecutivos, unos se iban con su padre y otros volvían con otro padre. La familia normal tiende a duplicarlo todo. Vaya trabajina, sabiendo como sabemos que todos los hombres son iguales, qué manía con cambiarlos y descambiarlos.
Pasados otros pocos días de vacaciones, ayer mismo llegó el Año Nuevo y cenamos otra vez de casa de Toya, que es la más grande, (no sólo su casa, también ella misma, y por eso abusamos) Antonio y Aurora aportaron mariscos estupendos y el primo del Ayuntamiento cocinó con largueza consomés y solomillos, ya he dicho que es un impenitente cocinas. Toya nos regaló unas gafas que ponían los ojos tristes, muy celebradas por Concha, que notó enseguida su utilidad para los asesinos, ya que parecen otros cuando se las ponen y así pueden asesinar sin problemas. También nosotros parecíamos otros, de hecho a mí no me cabían mis mejores pantalones de fiesta. Y es que he seguido estos días de ocio un régimen de turrones de Híjar (los mejores del mundo, de verdad) que me han destrozado la figura, ya de por sí bastante deteriorada, mi primer propósito para el año nuevo es adelgazar y el segundo el mismo que el de Bar Eto: no estar tan pendiente, me ha parecido justo lo que yo necesito.
La vuelta la hemos hecho esta mañana, escuchando el concierto de Año Nuevo. Música de Strauss por la carretera, marcha Radesky y polka “pizzicato”.
De las montañas nevadas han salido unos rebaños de nubes blancas y se han puesto a pastar sobre el radiante cielo de enero, no sé si eran ovejas celestiales o ángeles sufiis, de esos grandes como el universo, cuya sola visión, dicen, nos haría enloquecer. Creo que eran nubes, porque amenazaban nieve, pero cualquiera sabe. Delante, un camión trotaba como un camello y a la izquierda casitas y campanarios. He visto a un paisano que parecía el caganet, ¡hala, una palmera! Me parece que todos íbamos hacia Madrid con los Reyes Magos. Puede que todos estemos formando parte de un Belén gigante y municipal. Casi seguro.
Feliz año nuevo a todos los que entráis a mi blog.
Comentario:
Si cae cerca de mi casa, sí, que el vientre estorba mucho. ¡Qué bonitas vacaciones, Maguinda! yo llevo ya varios días en la oficina y eso si que no mola, pero el calvo de la lotería no se ha fijado en mí lo suficiente como para poder, así, por la redención económica y materialista, soltar mis caenas.
Comentario:
Lo primero de todo: Feliz año blogero. y, sí, me he bajado al moro estas fiestas con la firme intención de no ver una sola bola más colgando de parte alguna. He estado en Marraquech, a la par que le roi Mohamed VI, que estaba allí con toda su guardia real, civil y militar. Lamentablemente, al no ser tan caté y de casta como Princesita, no he tenido chance de compartir con él ni un mal dátil y sí alguna que otra incomodidad por el overbúking cortesano, compensado ampliamente por el despliegue de seguridad que permitía ir incluso con el bolso abierto de haberlo querido así. Imposible hacer inventario de luces, sabores, colores, olores, ritmos y sonidos; toda una sinfonía en tonos mayores y menores, de rosas y dorados, esencias y especias. A Biscuter le diré, en un inciso, que de contrabando por mi parte res de res y que no he visto una sola rubia de bote, mayormente porque todas iban cubiertas de crisma. En algún momento sospeché que la china de Canal St paseaba su palmito por el zoco en busca de babuchas, pero preguntéla y contestóme con talante regular tirando a malo que era oriunda de Camboya y que me rajaba si recurría a una rima fácil "como suelen hacel los españoles, soble todo los de madlid que son unos chulos de mielda". Punto en boca y pelillos a la mar. Lo mejor de viajar es volver y contarlo, ver las fotos y recordarlo reinventándoselo constantemente. Como decía aquel estribillo argentino: "Lindo haberlo vivido, para poderlo cantar". Por cierto, me voy a matricular en Belly Dance, vulgo danza del vientre. ¿Te apuntas conmigo, Fajas? Mola.
Comentario:
Va la pingüina y dice "¿ Donde habeis estado todos?".
Canito ha dicho "Haciendo un master de fabricación de Sugus".
El mandril ha dicho "Sorteando el Orinoco".
El pingüino ha dicho "Aprendiendo a hacerme cosquillas".
La pingüina ha dicho " Probándome tiaras para parecerme a princesita".
Pelayo ha dicho " Me he empadronado en un desguace de la carretera de Andalucía".
El velocirraptor le ha dicho " Me he apuntado en ballet clásico, para la cosa del lago de los cisnes".
Yo les he dicho, "Me he hecho de una orden militar-religiosa, de los de Calatrava".
Luego, yo, me he ido a dormir la sista, que ha durado 102 horas.
Canito ha dicho "Haciendo un master de fabricación de Sugus".
El mandril ha dicho "Sorteando el Orinoco".
El pingüino ha dicho "Aprendiendo a hacerme cosquillas".
La pingüina ha dicho " Probándome tiaras para parecerme a princesita".
Pelayo ha dicho " Me he empadronado en un desguace de la carretera de Andalucía".
El velocirraptor le ha dicho " Me he apuntado en ballet clásico, para la cosa del lago de los cisnes".
Yo les he dicho, "Me he hecho de una orden militar-religiosa, de los de Calatrava".
Luego, yo, me he ido a dormir la sista, que ha durado 102 horas.
Comentario:
Feliz año. Fajas, oyes, que he vuelto. A ver si esto se anima. Me han dicho que la Maguinda este fin de año se bajó al moro.
Comentario:
¿Estáis de vacaciones? Venga, decidme algo que me entra la depresión post parto





