NOSTALGIA
Hago una visita retrospectiva a mi blog y me doy cuenta de que la mayor parte de lo que he ido escribiendo es una invitación a la nostalgia. El resto pinchazos políticos, creo que muy merecidos, pero no sé si el resto de los contertulios los comparten. Claro que mis amigos van a lo suyo, que suele ser de entrepierna, y conmigo comparten más bien todo lo que es el espacio físico o como sea este espacio que yo ocupo aquí semana tras semana. Bueno el caso es que este año me gustaría darle al blog un giro más novedoso y de actualidad y para ello me propongo hablar los jueves de Madrid, bonito título para una canción, y los domingos de Sigüenza. No sé si esto es actualidad, pero lo que veo de actualidad me obliga a esta limitación, no vaya a ser que me formen un Comité de Vigilancia del los Blogs y me hundan.
Mi vida se compone últimamente de dos partes: Parte Primera: La semana laboral en urgencias con la tía Marisa y la compañía inquebrantable de la tía Rosi. Ninguna de las dos cumplen los ochenta y cinco, y ¡mae mía de mi vida! que diría Mari Carmen Cañizares, vaya juergas que nos corremos allí. La Segunda Parte o fin de semana, es la de irme a Sigüenza. Allí me esperan Ja y la Tía Nena: 90 y tantos esplendorosos años, con su oxígeno y todo. El sábado es el día del SPA, salus per acuam, día consagrado a los juegos de agua y jabón y jugamos a las cartas. Y por la noche, de bares.
Menos mal que mientras tanto voy a la oficina y a la compra, que si no pensaría que esta vida es un rollo macabeo. Pues no. Esta semana he ido un día al cine, con Pedro y con Isabel, a ver Manual d’Amore, muy buena. Anoche vi en la televisión El Halcón Maltés, estupendo Bogart, tan serio, pero tan hablador, y diciendo esas frases lapidarias: “Está hecho de la sustancia de la que se forjan los sueños”, o sea, de lo mismo que este blog, y otras más que Dashiel Hammet, ¿o era Raymond Chandler?, me corroe la duda, escribió, yo creo que pensando en este hombre triste y apuesto, que han pasado a la historia del cine.
Bogart fumaba mientras pegaba, mientras disparaba y mientras besaba, para darle en los morros a la Sra Salgado y para rodearse de una espesa y misteriosa niebla. Ya no quedan hombres así, por favor.
He desayunado con mis amigas las rubias y con Bar eto, en pleno mono de tabaco pero muy templado, si no estuviera en la Administración, habría llegado a ser Bogart, cigarros, rubias y más de una copa. Así que no lo paso mal del todo.
Los que no están son los jefes, están siguiendo un curso de catalán acelerado en San Feliu de Guixols, que está la cosa muy chunga y Artur más, (es un chiste de Buenafuente).
Vale, pues lo dicho, hasta el domingo si Dios quiere.
Comentario:
Comentario:
El otro día fuí con el mandril a la posada de san José, se sabe, en Cuenca, para enseñarle que hay otras cosas colgadas como las casas.
El dueño de la pensión nos dijo "Solo tengo una cama doble", y yo le dije "Señor, el mandril es como un hijo para mí, y aquí están mis libros de familia".
Luego , arriba, y los dos en pijama, el mandril me ha dicho " Chariro,
( tampoco se aclara) , ¿me vas a respetar?".
Luego nos hemos comprado una vespa con sidecar para ir a la hermita del cabo santo.
El dueño de la pensión nos dijo "Solo tengo una cama doble", y yo le dije "Señor, el mandril es como un hijo para mí, y aquí están mis libros de familia".
Luego , arriba, y los dos en pijama, el mandril me ha dicho " Chariro,
( tampoco se aclara) , ¿me vas a respetar?".
Luego nos hemos comprado una vespa con sidecar para ir a la hermita del cabo santo.
Comentario:
Pues sí, Maguinda, me mola el cine negro y tampoco le hago ascos a algunas películas del Oeste, diligencias, ferrocarriles y hombres callados. Eso también es nostalgia. Pero como El Hombre Tranquilo nada. Cada vez que la veo, que es por lo menos todos los otoños, me siento como la pelirroja Maureen O'Hara, completamente enamorada.
Y en otro orden de cosas, fijate, otra de mis favoritas es "Amanece que no es poco".
Y en otro orden de cosas, fijate, otra de mis favoritas es "Amanece que no es poco".
Comentario:
Qué tiempos tan lejanos esos de ayer, Fajas. No dejaré que la duda te corroa: El halcón maltés es de Dashiell Hammet, el hombre delgado. Ya sé que tu tiras más bien hacia aquél hombre tranquilo que parecía imposible pudiera encarnar John Waine, pero Hammet siempre fue uno de mis canallas favoritos. Lo que pasa es que el gran Bogey le daba a todo y también fue Philip Marlowe de "El sueño eterno" de Chandler. Hay quienes pueden con tot y mes y ese cenicero ambulante, feo como el solo, era en eso un mago. Hubo un tiempo que me dio por la novela y el cine negro, americano, por supuesto. Efectiviwonder, Fajas, has conseguido contagiarme de tu nostalgia a mi también enganchándome a esta percha. Debe ser la noche y que se acerca la luna llena.





