MISTERIOS
Dicen los expertos que el misterio es la salsa del amor y, por extensión, la de la vida, y estoy de acuerdo. Porque el hecho de que yo, fajasruiz: “señora-señora y nada de entrefina”, me ha dicho mi cuñada en una llamada entre sorprendida y reprobadora, me haya venido a La Peltraneja a meter las narices en cotilleos horteras más propios del tomate – esa ordinariez - que de corazón, corazón, - mucho más digno - no le cabe en la cabeza:
-Mujer, no es por cotilleo, ni para salir en salsa rosa, es por el misterio y también por la justicia. Y que había algo inmaterial que me empujaba .
-No, si tú por hacerte la original haces lo que sea.
Mi cuñada tiene razón, ella tiene mucho sentido común, seguramente no es por el misterio, ni siquiera por la justicia, ni por un sexto sentido para oír la llamada de los inocentes asesinados, casi todas las cosas que dan miedo o cuestan mucho trabajo se hacen por vanidad y para ser distintos, por lo menos en mi caso, que no me atrevo a generalizar.
Sea por lo que sea, de momento estoy aquí y este fin de semana he conocido a la parejita de las guayaberas. Mediana edad ambos. Vinieron hasta mi ¿jardín? y desde la entrada uno de ellos me chistó, de verdad que me chistó, y cuando me volví se ruborizó y me ofreció un ramo de narcisos escondido en su espalda. ¿Os podéis creer que se me saltaron las lágrimas? Los narcisos me encantan y fue un detallazo, abrí la puerta y me lancé a besar una cara tersa, recién rasurada y con olor a violetas. El otro sonreía varonil, él dijo los nombres sin apellidos: Ríchar y Rubén. Entre las erres y la emoción del momento nunca sabré quien es quien, quizá no importe, alguien en el blog sospecha que no son quien dicen ser. Los llevé hasta mi cocina y les preparé un café Brasil sul de Minas de los de mi excelso proveedor madrileño, con taza china y unas pastas diminutas, Pedro me las trajo el sábado pasado, sabe lo que echo de menos estas tonterías.
Richar y Ruben son funcionarios del MAP, allí se conocieron, allí se enamoraron y Richar ¿o Ruben? le dio boleto a su señora junto con el pisito matrimonial de San Blas. Ahora viven en Chueca de alquiler. Lo que tiene la vida: la salida del armario les hizo ascender en su carrera administrativa, antes eran auxiliares y ahora son jefes de sección nivel 22, los dos. Cosas de la moda política. Dicen que me invitarán un sábado a cenar, no hay muchos escritores por aquí, me dijo Ruben o Richar, Dios me ampare.
En otro orden de cosas, esta semana, además de sentirme muy sola, he visitado al señor Casimiro, cotilla donde los haya, en su almacén-boutique, y me va a presentar a un tío de la niña Expiración Coronado, desaparecida en verano y hallada muerta entre las carrascas un día triste de otoño .
Mis caseros se pasan el día metidos entre las arizónicas mirando lo que hago. Creo que les voy a enseñar el culo. O mejor no, que dice Yeneire que este hombrecito es un baboso vetado en el Mileidis por sospecha de ladillas. Yo creía que las ladillas eran más urbanitas, nunca deja una de sorprenderse.
Comentario:
Yo vi a la niña Expiración aquella tarde esperando el autobús para ir a la piscina del pueblo. Yo vi que la niña Expiración había perdido la alegría. Yo la vi aquella tarde de verano mirando distraída los camiones que pasaban por la carretera. Yo vi aquel coche sucio que fue frenando hasta detenerse en la parada. Y ví el pico de la toalla de rayas pillado por la puerta. Lo vi.
Comentario:
Jodel, señola Fajas! Vaya dónde se nos ha metido in the middle of nowhele!Mile que estoy acostumblada a olientales acelados, pelo esas guayabelas no tlaelán nada bueno.... Mi opinión coincide con la Plincesa, take cale, señola Fajas, take cale!Escliba lapidito y hala pa casa!





