logotipo

img_google
Desayuno de trabajo
Opinión, cultura, comentarios de política y sobre la vida en general.
Sindicación
 
SENEGAL

Me cuenta mi cuñada, que trabaja en el censo, que hay dos senegaleses que la visitan a diario con la intención de ser inscritos en la gran lista del hombre blanco, a fin de poder tener una oportunidad en el mundo occidental. A diario se les deniega la inscripción en el censo por una razón práctica: no tienen nombre.

¿Puede haber un hombre más desasistido en la tierra que aquel que, por no tener, no tiene nombre? Los dos senegaleses, oscuros oscurisimos, como su destino, no han recibido nombre de familia y cuando se les pregunta en su idioma - tenemos ya, señores del jurado, hasta traductores de senegalés o de swahily o como se diga - emiten una serie de mujidos, silbidos, ladridos o quejidos, en un lenguaje más propio de bufalos, del fiero león o del cochino jabalí, que de humanos. Quizá fueron paridos en pleno desierto y sus madres nunca pudieron llamarles hijos, quizá les criaron los lobos o las cobras, Dios sabe cómo llegarón a no tener nombre.

Sea como sea, estos hombres que no pueden pronunciar su nombre en lengua humana, han tenido el valor de contratar a un traficante, endeudarse de por vida, atravesar el mar en una barquita, venir a este pais de despilfarradores y sentarse en la oficina del censo. Su camino es más largo y más penoso que el de cualquier astronauta del mundo occidental. Y ahora resulta que no les inscribimos porque no tienen nombre. Pues que venga el Papa de Roma y les bautice, y les ponga Rómulo y Remo. O les ponga Jesús. Porque estos hombres se merecen un nombre muy bueno y, por ende, un lugar en el censo. Caramba, qué menos.
 
Comentario:
Tan seguro estoy como de que hace una calor de cojones, de que esos senegaleses de los que hablas tienen nombre e identidad que en nuestra prepotencia, ignoramos con o sin traductores. Tampoco me cabe duda de que lo pronuncian en lengua humana y no en mujidos o ladridos, que no son vacas ni perros, hostias. Lo verdaderamente grave es que que el oido al que se arrimen sea el inhumano, simplemente hipoacúsico o sordo total.
No