"Los monumentos, por unos días, toman las calles. Ahora mandan las fallas"
Una vez ya construido el monumento, es momento de transportarlo, mediante uno o varios camiones con remolque descubierto, hasta la misma calle, desde la CIUDAD FALLERA.
El paso de la plantà es, quizás, el más complicado. Requiere, en los grandes monumentos, de gruas adaptadas, y varios días de trabajo.

En algunos monumentos más humildes, todos los falleros, a una, consiguen poner la figura central desde la posición horizontal en que llega con el camión, hasta su posición vertical, que mantendrá hasta que sea "pasto de las llamas".

Tras este trabajo, que es el primer paso de su "puesta en escena", el artista da algunos retoques de pintura, etc. para que el monumento quede igual que como lo había pensado en el taller. Ya está en la calle, listo para ser contemplado, y a merced de los comentarios de la gente, que son de hecho los grandes jueces de la fiesta.

Tras el día de la plantà, vienen toda una serie de festejos, que durará cuatro días más .Tradicionalmente se hacía el día 15, pero el día de la plantà se viene adelantando hasta dos semanas, en el caso de los monumentos muy voluminosos.

Las despertàs, los pasacalles, las paellas, las cenas, el chocolate con bunyols, l'ofrena,... toda una serie de festejos hasta llegar al día final: la cremà