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El leve transito de una vida
Acerca de
Soñar... esa ilusión necesaria que te permite seguir cada día
 
He perdido el móvil.. joers!!!!!
Y con el móvil el despertador, claro, y la agenda con todos los teléfonos (menudo fin de semana de incomunicación). Y ahora va a ser una odisea volverlos a recuperar, muchos de esos teléfonos (aunque, bien pensado, es una buena manera de "perder" ciertos teléfonos que está bien que ya no tengas"). Y el calendario.. con todas las citas pendientes (médicos básicamente, alguna reunión que nunca me acuerdo, algún concierto o alguna exposición que me apunto en el móvil para recordarla..). En fin.. como dice mi abuela: "Nada es casualidad" (una frase que también dice mucho Cecilio, al que no conozco siquiera, pero es amigo de un amigo.. y me recuerda a mi abuela)

Si los móviles fueran como antes, pero claro, los hacen cada vez más chiquititos y te los dejas en cualquier parte:
 
La memoria


Praia da Memória, cerca de Porto. Curioso. Tengo pendiente algo sobre la memoria..sobre mi memoria, sobre la memoria colectiva y la individual. No consigo olvidar ciertas cosas...
 
Hoy se me rompió...

.. el cepillo de dientes. Y aparte del momento ese absurdo en que te encuentras con un mango de nada en la mano, el cepillo en el lavabo y tu boca llena de espuma y encima mirándote al espejo con cara de: "menuda fuerza tengo hoy"... me dio una pena terrible desprenderme de un objeto que me ha acompañado cada día durante más de dos meses. Me va a costar volver a encontrar un cepillo como éste.. Lo sé. Y es que impregno los objetos de sentimientos, y sé que tendría que aprender a desprenderme de ellos..

Recuerdo hace un tiempo (a veces parece mucho, a veces parece poco..) en que la mitad de mi vida estaba guardada en cajas. Uno de los momentos dramáticos fue abrir esas cajas. Empezaron a aparecer objetos.. y con los objetos mil y un recuerdos. Una vajilla que había conseguido con vales de la gasolinera, unas fotos de un viaje a Noruega, unos pendientes que simulaban una bisagra diseñada por Calatrava en la Ciudad de las Ciencias y que me regaló en un viaje a Valencia... De repente me encontré rodeada de objetos y lágrimas y me sentí absurda. Los volví a guardar en las cajas correspondientes. Compré platos nuevos para una nueva casa, cambié el carrete con nuevas diapositivas y me puse un piercing para "celebrar" que no siempre iba a llevar sólo pendientes...

Un sano ejercicio que practico últimamente es desprenderme de cosas que me gustan mucho... Así que de vez en cuando, algún amigo/a se lleva algo de casa.. así, por la cara, de regalo.

 
La fragilidad
Alguien me pidió el otro día que le definiese mi relación "escocesa", la que viví este verano con alguien que es lo más cercano a mí que nunca he conocido, alguien que fue capaz de decirme: "Eres como yo, pero en tía" y tenía toda la razón... o estaba muy cerca de tenerla... La palabra que me salió fue: FRAGIL. Fue una relación frágil. Fruto de la impaciencia, sin cimientos, sin conocimiento suficiente por el otro. Seguramente, si nos hubiésemos conocido más, hubiéramos descubierto que íbamos a ser los mejores amigos del mundo y ya está.. antes de empezar nada y que uno de los dos dejase un pequeño agujerito en el corazón del otro.
A veces me digo: "No tengo miedo a nada". Pero no es cierto. Temo la fragilidad. Y que todo se rompa. Otra vez. Una y otra vez.

Las Highlands... uno de los lugares más hermosos de la Tierra


 
En contra de la pereza...
No hay nada para luchar contra la pereza que generar actividad. Y en eso ando.

Volver al trabajo, y que tus compañeros y sobretodo tus alumnos te digan que te han echado de menos. Increible, a veces me parece increible. Pero realmente a alguno de "mis niños" (mis niños tienen más de 20 años muchos de ellos), se les ha iluminado la cara cuando me han visto llegar. A mí también... he de confesarlo..

Y andar en los nuevos proyectos. Finalmente he encontrado la manera de pedirme un año sabático (más que sabático es una especie de excedencia del trabajo), de manera que puedo conservar el trabajo el siguiente año.. aunque en otra plaza, seguramente. Así que ahora sólo me queda encontrar la manera de autofinanciarme. Pero estoy en ello, y se me ha encendido una lucecita (qué bueno ahora, tener un piso propio que poder rehipotecar...).

Las fotos... acabar el carrete en Tossa, en Sant Quirze, en Caldes..., cargar con la cámara allí donde voy.. y darme cuenta de lo obsoleta que se está quedando a pesar de las diapositivas maravillosas que he ido acumulando a lo largo de mi vida... Voy a claudicar y caer en el formato raw y esa Nikkon que me tiene robado el corazón

Y el piano.. y mis manos torpes recorriéndolo.. No consigo sacar ese puto vals que tengo para la audición de este trimestre.. (seré patata)

Y Londres. Finalmente creo que pasaré todo el verano allí, en casa de una amiga que estará recién parida (aprenderé a cambiar pañales en inglés).

Y el gimnasio.. vuelta al ritmito de una máquina donde más que persona me siento hamster...Un hamster con una pierna de titanio corriendo por una cinta interminable que no le deja cambiar de paisaje.

Y escribir... recuperar un escrito perdido y desarrollarlo. Algo que dejé colgado hace ¿un par de años? (el tiempo inexorable... te convierte en oxidable) porque tenía demasiado corazón, demasiadas palabras de una relación que se estaba marchitando.

Y...