Su olor...
Desde el momento en que se fue, su olor fue desapareciendo de mi casa. Un cierto olor a sexo se desprendía de los diferentes rincones... un olor que me producía cierta... ¿ansiedad?. Cambié las sábanas, fregué el suelo y encendí incienso. Mi casa fue recobrando poco a poco su aroma... en esa independencia relativamente necesaria. Luego el baño, impregnado del olor a un desodorante puramente masculino. Las baldosas.... y otra barrita de incienso. No pude evitar sumergir mi nariz entre las toallas.. porque no quería olvidarlo del todo. Aunque finalmente las toallas acabaron en la lavadora.
A ratos echo de menos ese olor. A ratos no.
A ratos echo de menos ese olor. A ratos no.
Comentario:
Con el tiempo se van disolviendo los olores y los recuerdos pierden brillo.. y tu vida y tu espacio vuelven a ser únicamente tuyos..
Comentario:
Es lo que tienen las ausencias...





