LAS METARMORFOSIS DE PIKTOR. Parte 2

Más parecía ya que su fin se acercaba, que la tierra la atraía, y la piedra preciosa fue disminuyendo con rapidez, como si quisiera hundirse bajo la hierba.
Entonces Piktor, llevando por un deseo imperioso, tomó la joya entre sus manos y la retuvo. Con fervor miró su luz mágica; traspasa su corazón una añoranza por todas las venturas.
Fue en ese instante que de la rama de un árbol muerto se deslizó la Serpiente y le susurró al oído: "La joya se trasforma en lo que tú quieras. Comunícale rápido tu deseo, antes que sea tarde."
Piktor temió perder la oportunidad de alcanzar su felicidad. Con premura dijo la secreta palabra. Y se transformó en un árbol. Porque árbol era lo que Piktor siempre había añorado ser. Porque los árboles están llenos de calma, fuerza y dignidad.
Creció hundiendo sus raíces en la tierra y extendiendo su copa hacia el cielo. Hojas y ramas nuevas surgieron de su tronco. Era feliz con ello. Sus raíces sedientas absorbieron el agua de la tierra, mientras las hojas se mecían en el azul del cielo. Insectos vivían en su corteza y a sus pies se cobijaron las liebres y el puerco espín.
En el Paraíso, alrededor suyo, la mayoría de los seres y las cosas se transformaban en la corriente hechizada de las metamorfosis. Vio fieras que se cambiaron en piedras preciosas o que partieron volando como pájaros radiantes. Junto a sí varios árboles desaparecieron de improviso; se habían vuelto vertientes; uno se hizo cocodrilo, otro se fue nadando, lleno de gozo, transformado en pez. Nuevas formas, nuevos juegos. Elefantes transmutaron sus vestidos en rocas, jirafas se convirtieron en monstruosas flores.
Pero él, el Arbol-Piktor, siempre se quedó igual; no podía transformarse más. Desde que se dio cuenta de ello, desapareció su felicidad, y, poco a poco, comenzó a envejecer, tomando el aspecto cansado, serio y ausente que se puede observar en muchos árboles antiguos.
También los caballos y los pájaros, también los seres humanos y todas aquellas criaturas que han perdido el don de la metamorfosis, se descomponen con el tiempo, pierden su belleza, se llenan de tristeza y preocupación.
Deja tu Huella
no hay peor destino que saber que nunca alcanzaras aquello que mas deseas, y acostumbrarse a un modelo de vida, dejar de sorprenderte por las cosas, ser un árbol para siempre, ver como todos pueden mejorar, cambiar, aspirar a algo mas o algo menos,
Deja tu Huella
hola mi niño bello hermoso texto
besitos
recuerda q tb me puedes escribir
besitos
recuerda q tb me puedes escribir