EN HONTORIA DEL PINAR
Hay pueblos que, apartados geográficamente de su capitalidad provincial (BURGOS), necesitan sentir el acercamiento y contacto con ella, para mantener activos los lazos de intercambio social, familiar y de otras necesidades vitales. Esto le ocurre al pueblo de Hontoria del Pinar, que aunque ya desarraigado de su pasada historia minera, ha seguido y sigue soportando las cargas y molestias de las cicatrices y usurpaciones minero industriales. Pero este pueblo serrano, que acaricia los linderos con nuestra hermana Soria, y participa de los mismos alicientes de bosques, montañas y sobre todo de la sangre arterial del Rió Lobos, sigue vivo con sus actividades agropecuarias y madereras.
El antiguo complejo minero industrial de Hontoria del Pinar, localizado en las riberas urbanas del Rió Lobos, está prácticamente desmantelado. Solo falta el último intento de restauración vegetal de las escombreras y sobre la nivelación de la ribera, para acomodar el espacio y recuperar la estética natural de este laborioso e interesante pueblo serrano.
Con la restauración física de la zona degradada, se han evitado los latentes peligros que representaban los altos edificios ruinosos. Ahora este espacio recuperado de la cabecera del Rió Lobos representa un escenario ideal, que obliga al Ayuntamiento de Hontoria del Pinar a ir buscando el paradigma o ejemplo de un asentamiento digno y cómodo, para una forma de vida activa, contemplativa y al fin verdadera, en pleno contacto con la Naturaleza.
Hoy día algunos observadores psicólogos o antropólogos, experimentados por la realidad adquirida en su vida, más auténtica y verdadera que ficticia, ven a nuestros pueblos aparentemente olvidados, con una existencia carente de ritmo, alegría y estado de ánimo que ya tuvieron antaño; el cual era el modelo sencillo y humilde para vivir felizmente. Esto no pasa ahora, y es muy extraño, ya que actualmente hay motivos, medios y factores de todo tipo, como sanidad, cultura, paz, asistencias sociales y sobre todo economía, para superar el marasmo que invade a nuestra sociedad.
Ahora que se habla tanto de riquezas y bienestar, avances y sistemas de información cibernética y fenómenos e imaginaciones sugestivas e inconscientes, sin olvidar el culto a la personalidad e idolatría a personajes políticos, artistas mediocres y sobre todo a cuestiones banales; y no se habla de la Filosofía, comportamiento y conocimiento de la vida y la bondad humana, estamos predisponiendo a la Sociedad, sobre todo a la vulnerable, a deseos y visiones estrambóticas, augurándola presagios y mundos irreales, no coincidentes con la vida verdaderamente natural. Estamos manipulando constantemente los instintos, gestos, derechos y deberes, adaptándolos a comportamientos artificiosos y retorcidos.
Los auténticos valores de personalidad, dignidad, sensibilidad, virtud y sobre todo voluntad, se van degenerando poco a poco, en aras de intereses y mangoneos teledirigidos. Las personas, por su naturaleza, han sido siempre influenciadas por los factores persistentes que operan a su derredor, y solo la Naturaleza y su “status quo”, producto del poder universal de la Creación, pueden dirigir la vida del Ser Humano.
EL BURGOS OLVIDADO
Llevamos varios años ojeando libros, reportajes y artículos en revistas y documentos especializados en Botánica y vegetación forestal. En casi todos, cuando tratan de ilustrar árboles y especies silvestres, se olvidan de la Flora Burgalesa. No sabemos que pensar, pero intuimos que obedece a nuestra tierra fría y a cierta comodidad de no patear y conocer directamente los campos burgaleses.
Observamos cómo los expertos y especialistas del Norte español, se centran en las investigaciones y herborización de la Flora Cantábrica, su litoral y algunas montañas. Lo que si hemos notado es que, en la recopilación y catalogación de la Flora de sus territorios, añaden variedades cuyo emplazamiento o biotopo está en territorio castellano y no citan su procedencia local. También los expertos de Madrid, que parecen no salir de sus gabinetes, solamente citan la vegetación de Despeñaperros para el Sur y desde Medinaceli hacia el Este. Sin embargo hay una excepción en algunos expertos, como: LOIDI, GALAN. LAINZ, LOSA, RIBAS, etc., que han editado algunos trabajos y ensayos científicos muy interesantes de nuestro territorio.
Estas consideraciones las hacemos como aclaración a la función de las siguientes razones.
1º.- La climatología burgalesa, asomada a la intemperie del Norte, es agresiva y a su vez la mas natural y óptima para desarrollar la vegetación, sobre todo en épocas estivales.
2º.- La topografía de Burgos, con sus alturas en la Cordillera Cantábrica, la Sierra de la Demanda y la Sierra de Neila, añadida a la llanura o altiplanicie de la Meseta Castellana, representa un conjunto de 40 cotas culminales con alturas que oscilan entre 1300 a 2100 metros; correspondiendo 10 picos a las cordilleras mencionadas y 30 montes, generalmente aislados en la Meseta.
3º.- La amplitud geográfica de Norte a Sur de Burgos (fenómeno de latitud) la infiere una mayor cobertura de la biodiversidad vegetal, por el contacto o enlace de las dos regiones biogeográficas, Euro siberiana y Mediterránea, que determinan un espacio de transición floral (castellano-cántabro-riojano), donde se desarrolla una flora muy singular.
4º.- Por la diversidad de la calidad de sus terrenos, tanto carbonatados (calizos) como ácidos (paleozoicos, arenosos y arcillosos) y además por la capacidad y distribución de sus ríos y arroyos, solo superados en España por la red hidrográfica de León.
Estos argumentos nos demuestran, que la provincia de Burgos es un ámbito destacado en el conjunto de la vegetación de la Península Ibérica, donde en los estudios sobre vegetación y flora sobresalen algunas variedades muy determinadas y funcionales que no existen en otros lugares. Lo demuestra la documentada ilustración de FLORA IBERICA, donde se constata que la vegetación de los brezos en Burgos, en sus tres géneros de las Ericáceas, representa el primer lugar, con once especies diferentes.
Observamos cómo los expertos y especialistas del Norte español, se centran en las investigaciones y herborización de la Flora Cantábrica, su litoral y algunas montañas. Lo que si hemos notado es que, en la recopilación y catalogación de la Flora de sus territorios, añaden variedades cuyo emplazamiento o biotopo está en territorio castellano y no citan su procedencia local. También los expertos de Madrid, que parecen no salir de sus gabinetes, solamente citan la vegetación de Despeñaperros para el Sur y desde Medinaceli hacia el Este. Sin embargo hay una excepción en algunos expertos, como: LOIDI, GALAN. LAINZ, LOSA, RIBAS, etc., que han editado algunos trabajos y ensayos científicos muy interesantes de nuestro territorio.
Estas consideraciones las hacemos como aclaración a la función de las siguientes razones.
1º.- La climatología burgalesa, asomada a la intemperie del Norte, es agresiva y a su vez la mas natural y óptima para desarrollar la vegetación, sobre todo en épocas estivales.
2º.- La topografía de Burgos, con sus alturas en la Cordillera Cantábrica, la Sierra de la Demanda y la Sierra de Neila, añadida a la llanura o altiplanicie de la Meseta Castellana, representa un conjunto de 40 cotas culminales con alturas que oscilan entre 1300 a 2100 metros; correspondiendo 10 picos a las cordilleras mencionadas y 30 montes, generalmente aislados en la Meseta.
3º.- La amplitud geográfica de Norte a Sur de Burgos (fenómeno de latitud) la infiere una mayor cobertura de la biodiversidad vegetal, por el contacto o enlace de las dos regiones biogeográficas, Euro siberiana y Mediterránea, que determinan un espacio de transición floral (castellano-cántabro-riojano), donde se desarrolla una flora muy singular.
4º.- Por la diversidad de la calidad de sus terrenos, tanto carbonatados (calizos) como ácidos (paleozoicos, arenosos y arcillosos) y además por la capacidad y distribución de sus ríos y arroyos, solo superados en España por la red hidrográfica de León.
Estos argumentos nos demuestran, que la provincia de Burgos es un ámbito destacado en el conjunto de la vegetación de la Península Ibérica, donde en los estudios sobre vegetación y flora sobresalen algunas variedades muy determinadas y funcionales que no existen en otros lugares. Lo demuestra la documentada ilustración de FLORA IBERICA, donde se constata que la vegetación de los brezos en Burgos, en sus tres géneros de las Ericáceas, representa el primer lugar, con once especies diferentes.





