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CUADERNO DE BITÁCORA TERRESTRE
Ensayos Biogeográficos, Aconteceres Históricos y Observaciones Sociológicas
Acerca de
Félix Fernández Rodríguez BURGOS Facultativo de Minas Oficial de la Marina Mercante
Sindicación
 
SESTAO - Una impresión sociológica en tiempos pasados

Los límites del área del Concejo de Sestao, Bizkaia, se circunscriben en un corto meridiano de 3 Km, desde Aceta (mojón con Portugalete) hasta La Punta de San Francisco (mojón con Baracaldo) y tambien con un estrecho paralelo de 1,50 km, desde el rio Nervión hasta el pequeño rio de Ballonti. Con estas coordenadas, Sestao a hurtadillas, se emerge sobre un altozano para asomarse sobre la dársena de Galdames y la Benedicta a ver el horizonte del Mar Cantábrico.



Este alcázar bascongado se ha defendido siempre en la vida ante las circunstancias económicas, por el empleo estable que tuvo en el cinturón fabril de los colosos de la gran industria vizcaína, pero con ello, ha tenido que soportar el polvo, olor, ruido y el cielo gris permanente, pagando un caro tributo de contaminación en aras de la civilización actual.

Recibir el bautismo en Sestao ha sido y es una especial gracia de Dios, que trae consigo una raigambre con el espíritu de trabajo en fábricas y talleres de su contorno municipal y una convivencia humana, enaltecida y distinguida por una determinada igualdad en el “modus vivendi”.

La vida en este interesante e incomprendido pueblo, discurre con una filosofía limpia, generada por el Fuero de Conciencia de los sestaoarras, adaptada a una vida natural, mitad sacrificio y mitad placentera; que no da cabida a mezquindades, gérmenes negativos, ni parásitos que perturben sus mentes humanas. Por ello el estilo humano de este laborioso pueblo, ha está marcado siempre por una personalidad sobria, humilde, ponderada y auténtica.

Con una impresión retrospectiva, vamos a reflejar objetivamente el carácter, la manera de ser y la ejecutoria clara, de lo que fueron varios hombres de esta Anteiglesia, los cuales reflejaron la idiosincrasia del conjunto de su pueblo, ayer y hoy.

Geográficamente, Sestao está dividido en varias zonas o barrios bien definidos, cada uno de ellos tenía su particular y peculiar personalidad, adaptada a su medio zonal; pero sí noble y sin doble fondo. Lo que sí pretendemos, es reflejar la verdad de lo que pudimos ver y sentir realmente y honradamente en los comportamientos humanos y civiles de sus ciudadanos.

CAMPA DEL CARMEN O SAN FRANCISCO . Era este lugar un rincón apacible y hasta de contemplación, donde un cura bueno Don Germán, haciendo uso y disfrute de pobreza evangélica, regia los preceptos religiosos, espirituales y sociales de su feligresía. Muy a menudo espoleaba a sus oyentes, sobre todo al grupo dominante del barrio: compuesto por Satur Uraga (padre) Lledó, Lahuerta, Dorronsoro y algún otro. Los cuales formaban una cuadrilla muy unida y representativa en “La Campa”. Hay que confesar que estos hombres adolecían de un cierto caciquismo y dominación, pero se les tenía afecto.

URBÍNAGA. Aquí los caracteres sociales de las cuadrillas eran parecidos a los de “La Campa”. La memoria nos trae al recuerdo Los Pérez, Aspiazu, Rodrigo del Danok-Bat, Iciar, Elices y otros. Vecinos todos ellos de lares honrados y trabajadores.

SIMONDROGAS . Típico barrio en la Vega de Sestao muy envejecido hoy. Aquí vivían los gabarreros y gente de ribera del río Galindo. Formaban estos una familia de cierto poder económico; entre ellos, mi amigo Juanito, que estaba considerado el Onasis del Galindo. Pero otros hombres como los Uriarte, Echeandia, Elorriaga, Azaola, Gil Marcaida y Bilbao y otros; ejercían con vocación y conocimiento, la profesión marinera y naval terrestre en su escollera y en los varaderos y dique de los Astilleros de Martínez Ribas (Naval de Sestao). Fueron gente de solera con sólida quilla y seguro trancanil, que conocían las monturas a flote de todos los barcos del Nervión.

PORTOPIN Y CUARTO DE SOCORRO . En esta zona más próxima a las sirenas laborales y a los hornos de reverbero, los hombres aparecían revestidos con una coraza o caparazón más ásperos, quizás endurecidos por la lucha diaria en pro de una justicia social más equitativa y los efectos contaminantes de los “hornos altos” y Bessemer.

CAMBIO DE LA VIZCAYA, CHAVARRI Y REBONZA. Aquí junto al Patronato, regido por el cura D. Anastasio Olavaria, surgía un pequeño reducto de intelectualidad, formado por gente joven estudiosa, abierta a las múltiples corrientes sociales y religiosas de su pueblo; entre ellos mi querido amigo Chiki Eguren y tambien Freijo, Urbieta y algún otro. Cerca del Patronato y frente a los Altos Hornos, la “Lección de José Fernández” que albergaba a centurias de chavales que más tarde ingresaban como aprendices en las escuelas laborales de A.H.V., Naval, Aurrera, Bakcok y General Eléctrica. Aquí en esta ”Lección”, la Geometría, Álgebra de Bruño y la Aritmética Razonada y las problemas de Ardura, eran los conocimientos esenciales que se desarrollaban para dominar todos los secretos de la Tecnología Industrial Aplicada, solo faltaba en esa “Lección”, la Trigonometría Esférica, Física, Mecánica, Resistencia de Materiales y Dibujo, para salir de allí hechos buenos ingenieros.

LA IBERIA Y VENTA DEL GALLO. Centro neurálgico este y encrucijada principal de Sestao. Aquí se concentraban las corrientes más activas en lo laboral y político, con sus ideales bien definidos, Requetés, Falange, Monarquía y Frente Socialista; todos con espíritu popular y respeto mutuo; por tratarse de un equilibrio de fuerzas representativas en el municipio, familia y trabajo. Estas cuadrillas alternaban diariamente al alimón, por los bares del Submarino, Las Guapas y Chacurra. Entre estos hombres recordamos a Eloy, Valdizán, Abáitua, Ellacuría, Fede Abiega, Aja, Madrigal, Quindós y Piñeiro etc.

EL CASCO, SAN PEDRO Y ALBIZ. El solar del Casco era el centro acomodado de asueto dominguero y festivo; por ser la zona más limpia y aireada del municipio. Aquí la Parroquia de Santa Maria ejercía notable influencia como centinela espiritual. Sobre sus piedras y arcadas se guardan en silencio muchos ecos de aquellas voces de amigos entrañables del Orfeón de Sestao, entre ellos: Don Ignacio, Tibur, Satur, Guerrero, Arregui, Zubiria y otros. Nunca les podré agradecer a estos románticos del buen canto, su entusiasmo en aquel día lluvioso de julio de 1957, donde dieron el “Do de Pecho”, en el homenaje a aquel patriarca del Juncal, campeón de bolos, llamado Timoteo Abiega. Al mismo tiempo, tambien este homenaje sirvió para exaltar, con el “Ave Maria” la ceremonia nupcial de un servidor, con mi esposa Mari Ángeles Abiega Aspiazu.

Artículo editado en la revista “El Abra” en julio del año 1973.