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CUADERNO DE BITÁCORA TERRESTRE
Ensayos Biogeográficos, Aconteceres Históricos y Observaciones Sociológicas
Acerca de
Félix Fernández Rodríguez BURGOS Facultativo de Minas Oficial de la Marina Mercante
Sindicación
 
EL URANIO IBÉRICO.

Después de analizar el desastre de la Central Atómica de Harrisburg, su seguridad y riesgos, además de la permanente supervisión e intervención de los organismos públicos y competentes en los procesos tecnológicos y seguridad e higiene de las personas que manejan los elementos radiactivos en la Central Atómica de Garoña (con un solo circuito primario de agua radiactiva), faltaba por divulgar algunas características del Uranio, como elemento minero y combustible, que genera la misteriosa energía en la desintegración del núcleo del átomo.



Analizando la geología histórica de nuestra Península Ibérica, observaremos como el territorio de España y Portugal, se divide en tres sectores fundamentales. Primero, el macizo Hespérico o litosfera de la Era Primaria, de tectónica Herciniana, que comprende: Galicia, Asturias, Sistema Central y Carpeto-Betónica, Salamanca, Extremadura, SW Español y Portugal. Segundo, el sector del periodo Cretácico o de la Era Secundaria de tectónica Alpina, que comprende las sierras marginales de los Pirineos, sierras subalpinas, Meseta del Alto Ebro, cordillera Vasco-Cantábrica, Ibérica y Sub-Bética. Por último, el tercer sector o Era Terciaria; que comprende la Meseta del Duero, cuenca del Ebro, depresión Central, llanura Manchega y algunos espacios sedimentarios del Levante Español.

La cordillera Pirenaica en su alineación axial, es una zona de gran interés orográfico y campo de prácticas de Geología Estructural y Aplicada, en donde los plegamientos, fallas y glaciares antiguos del Aneto y Maladeta, sirvieron de apuntes al catedrático y recordado amigo Don José Maria Ríos, para instruir a sus alumnos de la escuela de Ríos Rosas.

Toda la investigación sobre las mineralizaciones del uranio, se han centrado sobre las formaciones primarias o paleozoicas, dominio de los batolitos graníticos, es decir; los minerales del Oeste español por Salamanca y Extremadura. Sobre todo en la frontera oriental de los granitos, donde las rocas se pueden considerar más metamórficas que propiamente intrusivas. Se localizan precisamente en la divisoria de contacto que se forma entre los granitos, pizarras, esquistos y grauvacas.

Cita un gran experto en geología del uranio, el catedrático Arribas, que los yacimientos del uranio que actualmente son objeto de trabajos de investigación y reconocimiento, están relacionados en general con los batolitos graníticos de edad Herciniana y con los meta- sedimentos de pizarras negras carbonosas. Este catedrático ha investigado tambien otras áreas contiguas a formaciones cretácicas por el Sistema Ibérico y Central, por la cuenca del río Alberche, y sus hallazgos no han sido tan optimistas como los de su tierra de Salamanca.

Ningún mineral como el uranio ha necesitado tanta ciencia y técnica para llegar a su conocimiento. Primero, en la investigación geofísica y prospección geológica. Segundo, en el arranque y explotación en los yacimientos. Tercero, en la ingeniería de laboreo, en sus múltiples fases; de trituración, lixiviación estática o dinámica y concentración hidro-metalúrgica. Cuarto, en el enriquecimiento metalúrgico del uranio, para obtener los compuestos combustibles. Después de todo este ciclo de obtención, afino y utilización; el proceso requiere la regeneración del material irradiado, así como la salvaguarda de los residuos radiactivos en contenedores herméticos bunquerizados en depósitos subterráneos totalmente impermeabilizados y aislados bajo la litosfera. En este último capítulo, la Junta de Energía Nuclear (J E N) dispone de toda iniciativa del Proyecto, que resolverá el gran problema que aún subyace en las centrales atómicas.

El uranio es un mineral como los demás, que no se esconde en los abismos de la corteza terrestre, sino que aparece en todos los niveles, en filones hidrotermales, impregnando rocas y asociado a otros minerales como; cobre, plomo, calcio, silicio, magnesio, fósforo etc; en la forma química de óxidos, fosfatos, silicatos y arseniatos. Estos toman los nombres de pechblenda, uraninita, torbernita, uranofana y muchos más; de los cuales se obtienen los óxidos UO2 y UO3 y con ellos el óxido verdi-negroU3O8 urano-uranoso.

Las explotaciones principales de España se ubican en Ciudad Rodrigo (Salamanca) y en Don Benito (Badajoz); siendo la Empresa Nacional de Uranio, la empresa pública, que bajo los auspicios del INI, lleva a cabo toda la investigación, tratamiento minero-industrial y economía.

Hemos recorrido las instalaciones mineras e industriales de Saelices el Chico de Ciudad Rodrigo y hemos sido testigos de una gran voladura a cielo abierto, en los amplios frentes de sus cortaduras. Con esta observación, no podemos ocultar que la Empresa Enusa, en su división de minería, es un modelo de organización y modernización. Su preocupación sobre el medio natural es notoria, colaborando estrechamente con Ayuntamientos, Junta de Castilla y León y Consejo de Seguridad Nuclear.

La explotación actual en el término municipal de Saelices el Chico, se extiende por una amplia zona lindante al río Águeda, entre lomas, vallejadas y laderas. Precisamente toda la escorrentía de lluvias y regueros de pistas, que circula por la zona, está controlada por diques y contenedores, para que esta agua, que ha lavado las tierras y rocas, no vaya al río y se deposite con sus lodos, en los diques de retención y puedan ser bombeadas a la planta de tratamiento y concentrado. De esta forma se aprovechan todas las aguas, para un reciclado perfecto, a excepción de las residuales y fecales que van a fluir a la planta de depuración, la cual no vimos, solo fuimos informados.

Artículo editado en el Diario de Burgos el día 23 de Febrero de 1986.
 
EL ORIGEN DEL EBRO.

El nacimiento del río Ebro, ha sido siempre un tema apasionante y discutido. La resurgencia del manantial de Fontibre, en la hondonada del Escajar de la Dehesa de Guariza, y la dinámica corriente del Hijar, como la gran arteria fluvial del Valle de Alto Campoo, desde sus cumbres hasta Reinosa; son los dos caudales que rivalizan en el verdadero alumbramiento del glorioso y episódico río ibérico. Pero la verdad y la razón del origen del río, hay que buscarla en los caracteres hidrogeológicos de la zona y en el estudio minucioso de la Geografía y Topografía del Alto Valle de Campoo.



El río Hijar nace bajo Tres Mares de Peñalabra, sobre el vértice e intersección de la virgación orográfica, formada entre la Cordillera Cantábrica (Puertos de Sejos o Sierra del Cordel) y la Cordillera Ibérica (Sierra de la Cebollera y Sierra del Hijar); en el lugar denominado Los Pidruecos; punto situado en la ladera de las Peñas del Pando y Collado de los Asnos y sobre una cota de 1.900 m de altitud. Aquí en este paraje correspondiente a una cuenca glaciar cuaternaria, comienzan a aflorar las primeras aguas, sobre las brañas superiores y gradas tremedales del anfiteatro del Valle de Campoo. Estas aguas que empiezan a resurgir en pequeñas pozas o manantiales, entre canchales de cuarcitas y pudingas, se transforma rápidamente en dinámicos chorros, con una escorrentía que poco a poco van configurando el río Hijar. Este en su curso alto, se va alimentando, por la margen derecha, con los regatos de Piedrahita, Peñalrostro o Cogullo, Cervalizas y Solana; los cuales recogen los derrames acuíferos de la vertiente Norte de la Sierra del Hijar, correspondientes al Cuchillón (2.176 m), Guzmerones (2.094 m), Cueto Mañinos (2.148 m), Cueto Mañín (2.127 m), Sestil (2.065 m), Peña Astia (1.922 m), Peña Rubia (1.934 m) y Cuesta Labra(1.950 m). Por su margen izquierda el Hijar se beneficia de las aguas del arroyo de La Pedraja, el cual recoge las aguas subyacentes de la garma del Paso de la Muerte, por las cuencas glaciares de Vacarrabona y Cuenca Cre, ambas entre el Cornón (2.140 m), Bóveda (2.072 m) y Cueto Hijedo (2.162 m); situados en la parte occidental de la Sierra del Cordel. Probablemente sea este manantial a 1.900 m, de altitud, el más potente en los niveles superiores.

El Hijar en su recorrido inicial, atraviesa los llamados terreros de Calgosa y Cabaña del Villar, erosionando y lamiendo las masas arcillo-arenosas del piso Buntsandstein superior en contacto con el Keuper, que es la facies más llamativa del periodo geológico Triásico. Por esta zona entre rápidos y cascadas, el río se va encajando en un cauce escondido entre hayas, robles, saucedas y abedules del Brañizo y Brañavieja. Después a 11 Km del nacimiento, en el puente de la Angustiosa sobre cota de 1.000 m, al Hijar se le une el pequeño arroyo Solana de Mazandredo, que capta algunas aguas de la vertiente Norte de la Sierra del Hijar por la Cuenca Bucer y barrancos del Cueto de la Brañía Más abajo en el punto 12,243 km del origen, se llega a la confluencia con el río Guares, en Puente Riaño..

Tambien en la ladera Sur de los Puertos de Sejos o Sierra del Cordel, bajo el lindero entre Cueto de la Horcada (2.115 m) y Cordela (2.056 m) en un lugar llamado cuenca de Las Pozas y a una altura de 1.900 m, se desarrolla otro fenómeno hidrológico con las mismas apariencias que el Hijar. Aquí nace el río Guares, Trisuerra o Calgosio, primero con aguas de la Cuenca de Las Pozas y de Cuenca Horcá, formadas ambas entre La Horcada (2.115 m), Pico Cordela (2.056 m) y Peña Hiján (2.085 m). Pronto a esta arrollada inicial del Guares, se le unen por su margen izquierda, el arroyo Cuencajen o Robledo, derrames de Peña Hiján. Seguidamente otras aguas menos importantes y ribereñas, de las zonas del Abedular, Caomonte, Calgosio y La Para, se unen al Guares. Después aguas abajo y por el mismo margen, desagua en el Guares, la regata del Piquío o arroyo de Ojos Terreros, cuyo manantial nace en Los Castros o lastras del Piquío, entre Peña Hiján y el Pico Cordel (2.060 m) y sobre la cuenca glaciar de Los Hoyos.

Sigue el Guares su curso y por el punto 3.806 Km de su origen, recibe por su izquierda y en el lugar de Entrambos ríos, el arroyo Rehoyo que baja desde la cuenca glaciar de Los Hoyos. Este arroyo en sus 3,35 km de recorrido total, ha captado las aguas del Paso de la Colladía, Castros de la Peña y por bajo de estos, al arroyo Señoruca, que baja desde el Pico Liguarde (1.973 m) por la cuenca glaciar de La Cova u Hontanares. Tambien el río Guares capta el regato de Fuente Bárcena. Después de estos acopios del Guares, se desploma por el pozo La Ureña de Abiada. Más abajo ya, el Guares en el punto 4,407 km de su origen, recoge las aguas de Las Fuentes, que bajan desde el canal de Rufresnos, el manantial de Sopeña situado en el prado de la Cajigona de Sopeña. Ahora el Guares con 6,197 Km, se une al Hijar con 12,243 km, en Puente Riaño.

Hemos de señalar que las pequeñas cuencas del Hijar y Guares, dentro del Valle de Campoo, se hallan separadas por la divisoria orográfica o interfluvio de Piedrahita, El Brañizo y el Collado del Henar. La confluencia de los dos ríos se efectúa en el pintoresco y atractivo Puente Riaño. Ahora el río Hijar con un caudal duplicado después de pasar el puente de Entrambasaguas, camina ufano al atravesar los prados de Celada de Calderones. Aquí en el punto 13,50 km del origen, recibe por su margen izquierda el arroyo de El Villar, que baja las aguas de la garma del Ropero.

Por estos horizontes ya suaves de álveo cuaternario, el Hijar moderado en velocidad, empapa los substratos subálveos del Valle de Campoo de Suso. Por aquí, para evitar desbordamientos, el cauce ha sido ensanchado y conformado su perfil trasversal, con sendos y alineados muros rocallosos. Ahora por Espinilla, el Hijar recibe por su margen derecha los arroyos de Celadas y Paralezas, son aguas de la vertiente Norte de Cuesta Labra, de la Sierra del Hijar. Por la margen izquierda recibe el arroyo Cruceo, cuyas aguas proceden de la Cuenca, Las Camperas, Los Callejones y del Moraliza. Tambien aquí el arroyo Argueso, aporta su pequeño volumen recogido por el Dosal del Bayo.

Ahora el Hijar, después de pasar Paracuelles y en punto 19,00 km del origen, cambia de rumbo Este a rumbo Sur hacia Villacantid. Parece como que el río no quisiera encontrarse con su rival Fontibre. La razón es Geomorfológica, ya que los promontorios calizos de Robledo y Guariza operan como diques de contención, desviando la corriente y frenando su ímpetu.

Prosigue el Hijar su curso bordeando el Salceral y el Hito de Matamorosa, para llegar por fin a Reinosa, donde se abraza al río Fontibre, formando el verdadero Ebro inicial. A 500 metros aguas abajo, y por su derecha, tambien desemboca el pequeño río Izarilla, que es el tercero en discordia en la red hidrográfica del Valle Campoo. Este Izarilla nace en Población de Suso y toma primero las aguas del barranco Braña y Fuente Bárcena, antes de cruzar Suano y La Izara. Luego recibe el caudal del río Marlantes que nace en Celada y recoge los acuíferos del llamado Campoo de Enmedio y las estribaciones de Pozazal, a través de los regatos de La Blanca, Lombadilla, Pupitre y Villasescusa.

Volviendo al río Fontibre, este nace, como ya hemos dicho en la Hondonada de la Guariza, con un reducido caudal algo inferior al Hijar. Este manantial de Fontibre, cuyas particularidades son un misterio hidrográfico, se pueden considerar como: Un sifonamiento freático o subálveo de la corriente del Hijar. O como una resurgencia de los acuíferos subterráneos de las Peñas del Abrejón, del Ropero y Cueto Camino. O como un flujo o brote artesiano procedente de los depósitos cautivos hídricos, bajo las sierras y anfiteatro del Alto Campoo, que a través de diaclasas, fallas, fracturas litológicas y plegamientos; las aguas y nieves se han ido almacenando en las estructuras subterráneas..

Poco a poco, ingrávida a veces, la corriente recién formada del río Fontibre, con aguas del arroyo Salón y Sanguía, avanza hacia los horizontes cercanos de Reinosa; serpenteando prados y sales, bañando bardagueras, junqueras y atravesando puentes y pontones romanos, por las bonitas aldeas de Salces y Néstares. Ahora el rio penetra en Reinosa, capital de la Merindad del Valle de Campoo, a la que el río Fontibre la enseñorea, el Hijar la circunda y el Izarilla la circunvala, La confluencia del Hijar con el Fontibre se efectúa en la vega de Buenavista, junto a la Barcenilla. Aguas abajo se les une el río Izarilla; y el Ebro ya formado desemboca en el Embalse de la Virga de Reinosa.

Con esta confederación de la depresión de La Virga, entre las montañas del Escudo de Cantabria y los contrafuertes de Carrales (Burgos), comienza la verdadera historia y epopeya del rio Iber. El rio que diera el nombre a nuestra península. El río que en aquellos lejanos tiempos, sirviera de ruta y de guía, para que los primitivos íberos alcanzaran la frontera con sus hermanos celtas. Aquellos no se imaginaron que el río Iber, naciera en el más allá de Fontibre, bajo las nubes y las nieves de Tres Mares de Peñalabra.

Artículo publicado en el Diario de Burgos con fecha 14/05/1986.

 
EN FIRESTONE HISPANIA



Yo trabajé durante muchos años en Bilbao y luego en Burgos, como técnico en Delineación y Proyectos de Ingeniería Industrial. También ejercí labores sindicales de alto nivel socio-laboral. Primero como miembro técnico del Jurado de Empresa (sindicato amarillo) y luego como tal, en el Comité de Empresa con las centrales sindicales, representando a empleados y técnicos no afiliados. Con estos atributos o facultades representé también a empleados y técnicos en el Comité de la Caja de Previsión Socio-Laboral y después en el Consejo de Administración de Firestone Hispania, donde mi nómina anual pasaba directamente a engrosar, la Caja de Previsión Socio-Laboral del conjunto de trabajadores.

Mi solicitud a la empresa para trabajar en Burgos fue en el año 1966, por causas sanitarias de fuerza mayor, huyendo de la contaminación por azufre de AHV; justamente al inicio de la construcción de la Fábrica de Gamonal. Aquí me ocupé desde el primer día, de la nueva oficina técnica y sus proyectos, así como colaborador activo bajo las órdenes y confianza del Director Agustín Tellería Egurrola, en la inspección y orientación de algunas ejecuciones y actuaciones de la construcción y control de contratistas, ya que el Proyecto General estaba custodiado por mi en la oficina técnica de Firestone.

Se debe saber que mi participación en el escenario sindical no obedeció a ninguna causa política, económica o ambiciosa de cargo alguno, ni nada. Sólo fue causa de defender, en tierra a conquistar, mi actual categoría profesional, mi nivel económico, mi dignidad y mi fuero interno de justicia social. Yo defendía en Burgos, que el nivel de trabajo de los burgaleses, una vez adaptados con su responsabilidad laboral, fuera igual o superior a la de Bilbao, ya que la tecnología fabril en aquellos inicios, era distinguida y sobresaliente en España, en técnica y productividad. También pensaba que la energía humana, que procedía del agro burgalés, venía con un entusiasmo desbordante para iniciar su nueva vida industrial.

Mi participación en el Consejo de Administración, no fue necesariamente activa por la situación económica ralentizada de Firestone, debido a la integración en ella de la General de Neumáticos de Torrelavega; pero con su Presidente, Ignacio Gómez Acebo, tuve intervenciones cruzadas de preguntas y peticiones de salvaguarda social para el colectivo de trabajadores, sobre todo en accidentes, pleno empleo y accionariado. Con los otros Consejeros, americanos y españoles, como Basagoiti, Zubiría, Conde de Cadagua, Arturo Echevarría, Lorenzo Hurtado de Saracho, José Gandarias, Juan Sitges y el mismo Agustín Tellería, que fui testigo a favor de su nombramiento como Consejero Director General, tuve siempre unas relaciones amistosas y respetuosas.

Pasaron los años y aquellos avatares, pero el Director General Agustín Tellería se fue a Bilbao y dejó otro Director en Burgos, cuya relación conmigo fue distanciada y malvada, poniendo freno a mis deseos razonables de valoración de puestos y condiciones económicas iguales a mis compañeros de Bilbao, colocándome degradado en nivel, a pesar de tener yo dos títulos universitarios Facultativo de Minas y Fábricas Metalúrgicas y Oficial de la Marina Mercante. Una prueba evidente es que mi jubilación actual no alcanza los 1.000 euros, igual que el último e inferior obrero del escalafón de Firestone que se jubiló conmigo el mismo día.
 
PORTUGALETE
PUERTO DE CASTILLA, EN ÉPOCA MEDIEVAL.

No sabemos ciertamente si 500 años, despues del 21 de julio de 1494, son demasiados años para describir con la imaginación, basada en hechos de la Historia medieval, algunos acaecimientos relevantes sobre el Consulado del Mar de Burgos. Tambien los datos sobre el comercio de las lanas castellanas y los anales de la Marina española (cántabro, vasco y castellana); además de las vicisitudes, en lo que respecta al pastoreo, acarreo, comercio, exportación y navegación de las lanas, más otros productos de España, desde el litoral cantábrico (Portugalete) hacia los puertos europeos del Mar del Norte.

No es de extrañar, que tanto el acontecimiento mundial del Descubrimiento de América en el año 1492 y el Tratado de Tordesillas en el 1494, fueron los dos episodios interrelacionados, que influyeron notablemente en la capitulación por los Reyes Católicos, en la Pragmática sobre el Consulado del Mar en Burgos. Con ello Burgos y Castilla recibían en su Fuero y Espíritu el respaldo de legitimidad y expansión de su comercio internacional marítimo hacia Europa.

En aquellos tiempos, Burgos, “cabecera de Iberia”, era una capital de gran importancia y resonancia europea. Desde la toma de Sevilla por el Almirante Ramón de Bonifaz, se convirtió en el eje continental –marítimo de España, por su destacada y estrecha vinculación con las naos y los marinos vasco-cantábricos. Por estos y otros muchos valores, Burgos era la base naval-comercial indiscutible para representar a partir de 1494, la hegemonía española en las rutas marítimo- comercial a través del Golfo de Vizcaya, Océano Atlántico y Mar del Norte.

Primero todo comenzó por los campos de Castilla hace más de 500 años. Campos que habían comenzado a reverdecer después de vorágine y exterminio de La Reconquista. Fueron las hierbas festucas con otras gramíneas, los junquillos peculinos y las leguminosas; las energías para renacer el campo y con ello las cabañas ovinas. Entonces el ganado lanar y su desarrollo, estaban regulados por el Honrado Concejo de la Mesta, organismo que garantizaba las servidumbres de la trashumancia de las cabañas de ovejas por las cañadas reales y vías pecuarias; además de las normas de pastoreo por las dehesas y las estancias del rebaño en los rediles de las dormidas.

La Mesta, como la relataba mi llorado amigo Luis San Valentín, en su libro de la Trashumancia ovina, fue el órgano decisorio y autoritario, eso sí, defensor de la ganadería extensiva, que incidía negativamente sobre las reservas forestales, pero positivamente en contra de los usurpadores agrícolas de montes comunales. Fue la Mesta el administrador del tránsito de las lanas en los mercados de compra y almacenamiento de Medina del Campo, para su envase y envío a los puertos de embarque del cantábrico a través de Burgos.




Ancla, lanas y Consulado
al borde del Arlanzón
dieron fletes y calado
a las naos del Nervión

Burgos había sido Universidad de Mercaderes durante largo tiempo y ahora Consulado del Mar, con todos los atributos comerciales y jurisdiccionales. Era la Casa de Contratación y plaza mayor de ferias, mercados, transacciones y envíos de todas las lanas de Castilla; las merinas de de lana fina rizada, las churras de fibra y pelo resistente y las lachas de lana áspera. Todas estas lanas se exportaban, sobre todo al Reino Unido, como materia de primera calidad, para suplir y rivalizar como manufactura, con las lanas extraordinarias de los carneros escoceses Cheviot

Todo este trajín de ventas, contratos y a veces trapicheos, se desarrollaban en los reducidos pero aprovechados espacios de las viejas ruas y plazas, dentro de la ciudad amurallada de Burgos. Aquí residían los grandes mercaderes provinciales, castellanos y tambien vascos; todos afincados puerta a puerta con los burgaleses, que velaban los rebaños y las mulas, junto a las gleras y glebas del río Arlanzón.

Este artículo fue editado en el Diario de Burgos el 29 de Septiembre de 1994.

POR TIERRA HACIA EL MAR. Como hemos visto, estaba claro que los mercaderes con el tiempo, cruzarían sus estirpes y sangre en Burgos con otros mercaderes vascos o castellanos, formando nuevas alianzas, cuyas señas de identidad aparecen impresas en la Historia de Consulado del Mar. Los nuevos linajes irrumpieron con más poder y vitalidad en la organización mercantil de Europa.

Una vez que las lanas y otros productos de exportación, eran clasificados en las lonjas y depósitos burgaleses; se procedía a la carga y estiba en las carretas de acarreo, para iniciar la ruta hacia el Cantábrico; sobre todo hacia Portugalete (160 km), por tener el puerto del Nervión una relación especial con Burgos, como lo prueba la alianza mercantil del año 1547. Se iniciaba la reata de carretas a las órdenes de un mulatero mayor, apoyado con sus ayudantes arrieros, que velaban con responsabilidad, del equilibrio estabilidad y seguridad de la carga, por medio de la perfecta trabazón y amarre de varas, gualderas y teleras.

Todos los trámites del transporte eran extendidos por el prior y cónsul, de acuerdo a las ordenanzas del Consulado del Mar, que mejoraban y ampliaban los usos y costumbres del Libro del Consulado del Mar de Barcelona. Este Consulado más antiguo que el de Burgos, adscrito al Mediterráneo fue mejorado entonces sobre Derecho Marítimo Mercantil. Se amplió la hoja de ruta, póliza de seguros, conocimiento o lista de embarque, contrato de fletamento, aranceles de puerto, aduana y prebostazgo y demás estipulaciones sobre abordajes, echazón y arribadas forzosas.

El camino que tomaba la caravana de carretas pera ir a Portugalete, lo hacia por dos caminos reales; el de Briviesca-Merindades-Valmaseda y el de Briviesca-Orduña-Amurrio para alcanzar el Nervión. Quizá las vicisitudes de estos esforzados carreteros serían incomparables a las odiseas de los aventureros colonizadores de Norteamérica, al atravesar Arizona o las Montañas Rocosas, 300 años después.

Al llegar la caravana a la villa de Portugalete (casa concejo al lado del mar) todo estaba preparado para recibir allí a las carretas con las lanas y otras mercaderías, para su embarque en las naos o galeones cantábricos. Portu era entonces posada, refugio y hospitalidad para los muleros y yegüerizos y tambien establo - abrevadero múltiple para las mulas de carga. Además existió allí un cementerio de mulas (zama-il-toki ) ,llamado hoy, lugar de Zomillo. Todas las molestias y servidumbres ocasionadas, fueron bien pagadas por el Consulado de Burgos. Sus primicias contribuyeron a la edificación de la gran basílica de Santa Maria de Portugalete y tambien para sufragar las continuas obras de escolleras y muelles. Estas construcciones se hicieron bajo la dirección del maese-arquitecto Garita, padre e hijo burgaleses.

Burgos exigía para el transporte marítimo de sus lanas, que las naos fueran pilotadas por expertos maestros náuticos y tuvieran un alto bordo, con un arqueo o desplazamiento superior a 200 toneladas de registro, de este modo en el Atlántico, las naos se transformaron en galeones con eslora más afilada y con arboladura de tres mástiles: Trinquete, Mayor y Mesana.

El velamen se componía de cuatro velas redondas y principales: Cebadera en el bauprés o botalón de foques; Mayor y Gavia encima en el trinquete y vela triangular o latina en el palo Mesana de popa. Todo el aparejo constituía una eficaz, funcional y manejable jarcia, que afianzaba el gratil o dobladillo de las velas a las vergas cruzadas, masteleros y mastelerillos.

Una vez embarcadas las mercaderías y estibadas, el galeón se hacia a la mar, al proceloso mar Cantábrico, rumbo a Brujas u otros puertos europeos. No era fácil cruzar la peligrosa barra o malecón de Portugalete, ni ceñirse al viento frente a la mar gruesa y temporal del Norte. Muchos de aquellos marinos quedaron para siempre en las rocas del litoral del Abra del Nervión. De otros jamás se supo su destino, los que tuvieron la suerte de sobrevivir a los naufragios, encontraron ayuda y salvamento en la Cofradía de Mareantes de San Nicolás de Bari y San Telmo; que para tal fin existía en Portugalete. A ella rendimos un merecido homenaje en la persona de su Secretario-abogado Cesar Saavedra, con quien tuve el honor de participar como socio de la Cofradía.

Este artículo fue editado en el Diario de Burgos el día 2 de Octubre de 1994.

EN PORTUGALETE. Con el motivo de estas efemérides se celebró en la Villa de Portu, el 6 de Enero de 1995, una jornada académico-cultural, sobre el Consulado del Mar de Burgos, en su 500 aniversario de su proclamación. Esta exaltación sobre las trascendentales acontecimientos, se desarrollaron bajo el patrocinio desinteresado del Ayuntamiento de Portugalete y a favor de la Cofradía de Mareantes y Marinos de San Nicolás de Bari y San Telmo.

Con la descripción histórica-marítima, cuyo título fue “Portugalete puerto de Castilla por los años de 1494” se consiguió dar a conocer a todo el colectivo de la Villa del Nervión, asomada al mar Cantábrico, de los aconteceres verídicos que surgieron con el comercio de las lanas de Castilla y los minerales de hierro de Bizkaia. La historia de la navegación marítima de Burgos y Portugalete con los puertos del Mar del Norte y Europa, fue entonces el periplo más apasionado de España.

Tambien se completó la conferencia con algunas de las páginas referentes al origen y evolución del Mar Mediterráneo y la transferencia de su dominio al Océano Atlántico. Todo esto fue causa por los acontecimientos mundiales del Descubrimiento de América, Tratado de Tordesillas y los periplos náuticos por el Atlántico Norte y tambien Africano- Canario de los galeones vasco-cantábricos del Consulado del Mar.

No recordamos si la voz de Burgos en aquella ocasión se oyó en silencio o fue necesario elevar el tono de los altavoces, lo que sí creemos saber, es que no fue necesario esto último, porque el orador tuvo el suficiente timbre de voz para hacerse oír con la verdad, de un acontecimiento, que por su importancia, no radicó en las voces y conocimiento del orador, sino en la verdad que oyeron los portugalujos.

 
POR EL MONTE OIZ.

Pocos montes de la Península Ibérica ofrecen unos caracteres geológicos tan espectaculares como el monte Oiz. Generalmente todos los núcleos rocosos culminares de la Cordillera Pirenaica, y en su prolongación la Vasco Cantábrica y Picos de Europa, se corresponden a la geología sedimentaria de la Era Primaria (Paleozoica) y a la Secundaria (Mesozoica). Sin embargo el monte Oiz es una excepción, es una individualidad de la Era Terciaria (Cenozoica). Está constituida petrográfica mente por areniscas y arcillas paleocenicas; rocas que aunque más débiles y perecederas que las calizas arrecifales del Amboto y sus crestas adyacentes, han servido durante siglos para demostrar la habilidad y pericia de los arrilariak o arrigilleak, expertos euskaldunes en la traza y cantería, reflejo y huella en las sillerías de los arcos carpanel-peraltados de los caseríos vascos del Duranguesado.

La alineación montañosa del Oiz (sinclinorio vizcaíno), que se extiende desde La Galea del Abra hasta Ermua, es paralela a la alineación del Amboto (anticlinorio vizcaíno), que va desde Punta Lucero hasta Aitzgorri en Guipúzcoa. Configuran un espacio “compartido” cuya orografía de estructuras paralelas desde el litoral Cantábrico, inspiró a los naturalistas euskaldunes y pastores primitivos, el nombre de Bizkaia (Bi-aitz-kaia), dos alineaciones rocosas.



El monte Oiz es tambien un espacio geobotánico de gran interés científico-natural, cuyas condiciones biológicas y ambientales, en colaboración con la Topografía del lugar, propician a la Naturaleza que rodea el Oiz, un ubérrimo vergel silvestre. A pesar de ello, sigue clamando a voz en grito por una ordenación forestal científico –técnica más selectiva (abetos douglas, alerces y pinsapos), como le hubiera gustado a mi amigo Mateo Mendicute de Zaldibar. Tambien una distribución de pastizales más razonables y landas productivas, con una protección de sus caminos y aparcaderos. Todo esto es un ruego a la defensa del hábitat natural y biosistema del Oiz para evitar los abusos y la sin razón.

Al observar las faldas y barrancos de la vertiente occidental del Oiz, hemos visto una diversidad floral muy destacada de la vegetación Atlántico-Eurosiberiana y la aclimatación biológica de algunas pocas especies mediterráneas, lo que nos ha demostrado la potencia y vigorosidad del biosistema del Oiz (Cántabro-Euskaldum). Sin embargo se observan determinadas acciones negativas que no favorecen el esplendor, biología y paisaje de importantes lugares.

OIZKO TONTOR U OIZKO PUNTIE. La cumbre alargada del Oiz, presenta un gran impacto visual en el paisaje. Se recomienda a la Diputación Foral, que para eso cobra, obligue a racionalizar las excesivas torres metálicas, eliminando las innecesarias y piratas.

MUÑOARRIETAKO AITZ-MONTOR. Esta ladera con alud de derrubios de areniscas cuarteadas es todo un monumento natural a proteger, y en parte a embellecer con forestación propia del lugar (robles pirenaicos, abedules y acebos). Se requiere restaurar sobre todo la zona próxima a la balsa de agua, que se ha producido allí un fuerte impacto natural de erosión, alterando la topografía, el paisaje y degradando el matorral.

ITURRIZURI. Este espacio natural es una landa cómoda y horizontal, cuyo suelo son turbas sobre sustrato arenoso, hoy repoblada con pinos silvestres, que en comparación de repoblaciones contiguas de pinos radiata, en Erribaso y Chopobaso, parece que aquellos no crecen. Recomendamos que sobre estas landas turbosas, en claros y despoblados, se experimenten abedules y abetos Douglas. Esta zona de fuente y abrevadero está abandonada, es un estercolero, a pesar que es uno de los lugares más panorámicos y recreativos.

ARLABAN. Zona recreativa muy concurrida pero incómoda, poblada de robles rojos americanos. Se han entresacado a lo bestia algunos robles, creemos que ha sido para solear el lugar de laberritoki y arroyo Arlaban. Recomendamos que muy cerca de este rincón pasando el arroyo, se pueda acondicionar un espacio llano para aparcadero de vehículos y zona más cómoda entre pinos.

Como conclusión final creemos que las limitaciones de los montes en pro del bienestar socio-natural son siempre beneficiosas para la ciudadanía; ello no puede mermar los recursos vitales y económicos de los basoerritarras; al contrario, debe aumentarlos. La disminución de los espacios agrarios, añadida a la inversión en innovaciones razonables, debe ser apoyada por la Administración y recompensada muy pronto por el valor en alza de los productos agropecuarios y de alimentación excelentes.

Artículo editado en el periódico Egin, el día 3 de Febrero de 1995, con seudónimo Gastelako Beretar
 
URKIOLA Y EL DESFILADERO DE AITZARTE.
Los diferentes hábitat y biosistemas ibéricos o cantábricos, declarados espacios o monumentos naturales protegidos, lo han sido por los múltiples y diversos caracteres científico-naturales que contienen: Geológicos, botánicos, hidrográficos, zoológicos y paisajísticos.

El Parque Natural de Urquiola, es un museo natural con grandes valores geológicos, botánicos y paisajísticos y en menor importancia de los hidrográficos y zoológicos. Urquiola es el paradigma de la adaptación de las especies forestales halóctonas de cipreses lawson europeos y alerces alpinos, con las especies autóctonas de hayas, abedules, acebos y encinas. No tenemos datos e información para conocer si tales fenómenos de naturalización, afectaron en su día a la biocenología y corología de las rapaces del Monte Saibigain o las galliformes del Monte Ollargain de urogallos y faisanes.

La Hidrografía de Urquiola la constituyen tres ríos: Urquiola hacia Otxandio, Mendiola hacia Abadiño y Urkuleta- Mañaria hacia Durango. Estos dos últimos, que atraviesan los desfiladeros dominados y erosionados por las macro-canteras de calizas, son testigos permanentes de ruidos polvos contaminación y principalmente de la desintegración que esta sufriendo las rocas madres de la Creación. Una roca, símbolo de la cabra o rebeco muerto, que dio nombre y recuerdo permanente a Auntzillaitz (cabra-muerta en la roca).


fuente: Urkiola Guía del Parque Natural. Gobierno Vasco, Diputación Foral de Bizkaia y Diputación Foral de Álava

Las formaciones calizas y crestas de la serrata del Amboto (Lanbotu o encapotado de niebla) son de una gran importancia para la ciencia Geológica, por representar uno de los fenómenos sedimentarios vasco-cantábricos, de la serie Urgoniana de calizas arrecifales del Aptiense, violentadas por la tectónica y orogenia pirenaica-alpina. Estas rocas observables del Aptiense, son de las más importantes de la Península Ibérica por su facies y constitución mineralógica; y sobre todo por el gran fenómeno sedimentario marino de la cuenca o depresión Vasco-Cantábrica (unión del Atlántico con el Mediterráneo) y su alzamiento posterior por la convulsión de los grandes movimientos alpinos.

Por tal motivo el laboreo de estos recursos minerales debe ser restringido y riguroso, con una gran limitación y respeto hacia el Medio Ambiente. Todavía se conserva en Aitzarte, junto a la ermita, molino y ferrería sobre el arroyo Mendiola, una placa muy significativa y sentimental, dedicada a dos ilustres científicos: Barandiaran y Aranzadi, hombres naturalistas que fueron buscando por estos parajes naturales y biológicos los fenómenos relativos a la Antropología y Geobotánica. Telesforo de Aranzadi, como era muy andarín, probablemente investigaba algunas asociaciones y alianzas entre la Flora rupícola virgen de Auntzillaitz y la acuática ribereña del río Mendiola, así como algunos endemismos de las Licopodiáceas.

Hoy día, ante el clamor y grito de protección de los biosistemas del Parque Natural de Urquiola, frente a la explotación desmesurada de los recursos naturales minerales, que no se hacen con medios adecuados, por la fragilidad del Medio Natural; las rocas del Auntzillaitz están indefensas entre dos frentes de voladuras, el de Mañaria por el Norte y el de Aitzarte por el Sur.

Los responsables del negocio de explotación de las calizas, debieran plantearse la firma de un compromiso serio, para irse acomodando legalmente a una explotación y una restauración científico-técnica sobre las cicatrices producidas por las voladuras, extracción y escombreras de estériles. En el futuro pueda ser necesaria una explotación subterránea como si se tratara de un laboreo como en las minas carbón.

Artículo editado en el Egin el día 14 de Octubre de 1994 (con la firma de Burugorako Beretar)
 
EL GORBEA Y LOS MONTES VASCOS DE BIZKAIA.
Al observar hoy la orografía de los Montes Vascos en Bizkaia, vemos como el Gorbea (la mejor altura) y el Amboto (cumbre encapotada) sobresalen por su altitud e importancia geográfica. Pero no menos interesante es el monte Oiz (rocas con argomas); no por su altitud de 1.026 metros, sino por ser la cumbre altitudinal de un macizo geográfico muy singular, que se asocia por su edad, geomorfología, sedimentación y petrografía; con la variedad y diversidad en la historia geológica de la primitiva Cuenca Vasco Cantábrica y sin olvidar que tambien participó en el toponímico de Bizkaia (dos alineaciones rocosas, oriental - occidental).


fuente: GORBEIA. Enrike Azkuna Dima. Bilbao Bizkaia Kutxa.

Haciendo una somera síntesis descriptiva de los grandes fenómenos tectónicos, desarrollados sobre los territorios que ocupa la provincia de Bizkaia; vemos como esta área se subdivide en una serie de zonas o alineaciones estructurales bien definidas; cuyos fenómenos orogénicos y sedimentarios, se orientan en su mayoría en la dirección NNW-SSE. Supuestamente en la misma orientación que ocupaba el eje de la cuenca o surco paleográfico bascongado, antes de las colmataciones sedimentarias prelitorales en los ciclos geológicos y posteriores plegamientos y deformaciones por la orogenia alpina o pirenaica.

Estas alineaciones a grandes rasgos son: Macizo del Gorbea, falla inversa Villaro-Ubidea, anticlinorio y sinclinorio de Bizkaia. Considerando el macizo del Gorbea como el punto de partida o referencia del territorio a analizar; recorreremos las alineaciones mencionadas, paralelas o continuas que van desde el Gorbea hasta el litoral cántabro; situando en ellas los núcleos montañosos más notables y destacando algunos de sus caracteres físico-naturales.

MACIZO DEL GORBEA. A este núcleo le suponemos asociado estructuralmente con los materiales rígidos del resistente “Escudo Alavés”. El Gorbea está constituido en su flanco Sur, por las areniscas y arcillas del Cretácico inferior, piso Albiense superior; las cuales están en contacto a niveles cerca de la cumbre con las calizas arrecifales del piso Aptiense, donde afloran estas por el flanco Norte del Gorbea. Presentan ambas series las facies diferenciadas en su Topografía y Edafología. Suavizadas hacia Araba y abruptas hacia Ceánuri. También los caracteres físico-químicos de los suelos ejercen su acción sobre la bio-cenología y diversidad de la vegetación. Debemos destacar en este macizo las siguientes cotas: Arroriano (1.339 m) y Aldamin (1.362 m) por el Sur y Este. Por el Norte del Gorbea se sitúan, Ipergorta (1.226 m) Lekanda (1.302 m) Gorosteta (1.255 m) y Igalirrintza (1.296 m).

ANTICLINORIO DE BIZKAIA. Esta alineación que extiende desde Bilbao hasta los linderos de Guipúzcoa, está configurada por una serie de estructuras y pliegues muy tectonizados, en donde destacamos la Sierra de Aranotz, con el anticlinal de Dima y crestas de Durango. Luego continúa el Desfiladero de Mañaria, Macizo o Sierra de Amboto y Montes de Urquiola. Sobre las tres primeras estructuras, agrupadas en un solo espacio, destacan las cumbres de Artaun (997 m), Obakoitz (909 m), Leungain (1.009 m), Mugarra (964 m) y Artetzagain (998 m). Estas están constituidas a nivel de cumbres por las calizas arrecifales del Aptiense y en sus estribaciones por las areniscas, arcillas y margas del Albiense- Barremiense, con facies alternas de Purbeckiense y Wealdense.

Después continúa el desfiladero de Mañaria, que lo conforman por el NW las difíciles peñas de Eskuagaitz (1.001 m) y Arrietabaso (1022 m) y por el Sur, Untzillaitz (941 m).

La Sierra del Amboto, a partir del desfiladero de Aitzarte y arroyo Mendiola, lo configuran el Alluitz (1068 m ), Larrano Urkulo (1.033 m), Kurutzeta (1.194 m), Elgoin (1.196 m) y Amboto (1.296 m). Esta singular alineación rocosa o serrata, la constituyen en las cumbres, las calizas arrecifales del Aptiense superior en contacto sobre el Albiense inferior más bajo La sierra está separada del tramo de Urquiola por una falla que va desde Mañaria a Aramaiona.

Los montes de Urquiola, con más arbolado que todos los mencionados, conforman un espacio natural extraordinario, donde destacan las cumbres de: Saibigain (932 m), Urkiolamendi (1.009 m), Ollargain (851 m) y Arluceaga (922 m). Los constituyen las areniscas y arcillas del Albiense superior, más deleznables, que sustentan unos suelos muy apropiados para el desarrollo potencial de la vegetación, la cual dignifica y enaltece el Parque Natural de Urquiola.

SINCLINORIO DE BIZKAIA. Esta alineación del Monte Oiz, es un conjunto sedimentario que está configurado por una serie de ondulaciones y relieves estratigráficos, relativamente suaves, con múltiples anticlinales, sinclinales y fallas. Se extiende desde el litoral de Algorta hasta Ermua-Eibar; y está constituido por los sedimentos calizo-margo-arenosos del periodo Terciario, serie Paleógeno, pisos Paleo-Neogeno. Sus materiales son generalmente calizas arenosas con intercalaciones y depósitos de micro-conglomerados. Todo el perímetro de esta lengua terciaria, descansa sobre el Cretácico superior, tramo calcáreo y detrítico del piso Maestrichtiense y entra en su contacto a través de fallas y discordancias sedimentarias.

En este macizo solo vamos a destacar el monte Oiz, como la cota más importante y singular. Sus suelos están constituidos por arenas, arcillas y cuarteadas areniscas, los cuales son excelentes para mantener una vegetación potencial, que en determinados espacios presenta una alta fertilidad por la humedad que retienen, debido a la influencia de los acuíferos del subsuelo.

No faltan en estos atractivos espacios, las especies forestales Mediterráneas de encinas y castaños sativa; además de las especies Eurosiberianas de hayas, abedules, acebos y robles. Tambien el matorral lo componen los brezos arbóreos, vagabundo, vizcaíno y nazareno. No faltan las argomas y los arándanos que se sitúan a 500 m.s.n.m.. No obstante estos montes y sus estribaciones están desequilibrados; el sobre-pastoreo ejercido extensivamente en épocas pasadas y la acción inexorable del hombre, han sido implacables. Solo es necesario mirar a la cumbre del Oiz y veréis un cementerio de grandes antenas electrónicas. Sin embargo la evolución natural de estos espacios nos esta marcando científicamente como debemos respetar su Naturaleza en el futuro.

Este artículo fue editado en la revista del Colegio Oficial de Facultativos, Peritos e Ingenieros Técnicos de Minas en Bilbao; en Diciembre de 1993.