EN PINEDA DE LA SIERRA.
Hay pocos pueblos sobre el territorio burgalés y por otros lugares de Castilla y León, que se puedan considerar afortunados por la Naturaleza, como le ocurre al pueblo de Pineda de la Sierra. Sus montes cubiertas de vegetación, con hayas, abedules, acebos, robles pirenaicos, y con sus paisajes armónicos junto a sus ríos y embalses, son una delicia. También el caserío de este pueblo montaraz, exhibe su buena, vistosa y agradable Arquitectura serrana, edificada con una sólida sillería y mampostería de piedra arenisca roja, “Buntsandstein”. Todos estos atributos es una muestra inequívoca del bien hacer; el cual se puede palpar y sentir, y con ello disfrutar gratuitamente.
Solamente hay que detenerse y observar en corta y larga distancia, la silueta y perspectiva de sus montañas, para sorprenderse, de cómo el Cielo parece querer acariciar el Pico San Millán (2.132 m) y la alargada serranía o cordal del Mencilla (1.932 m) con Cabeza Rubia (1802 m) y Crucejas (1.856 M). Nadie dudará al observar detenidamente y sentir las áureas de Pineda de la Sierra; que su Naturaleza adaptada a una Climatología, rigurosa en invierno y agradable en verano; participa en algo sobrenatural, fenómeno que se palpa en el ambiente atmosférico. Parece, cómo la esencia de sus tierras, aguas, aires y clima (8,3º de temperatura media anual), se asocian para inferir a los seres humanos, un disfrute y bienestar de vida auténtico.
Por tal motivo el Ayuntamiento de Pineda de la Sierra, siendo consciente de las bienandanzas y sensibilidades recibidas en este pueblo, está obligado en un futuro inmediato a defender, engrandecer y ofrecer su Patrimonio Natural, para disfrute de la ciudadanía oriunda, de aposento y turística. Con estas premisas, los responsables municipales, con su Alcalde en primera línea de fuego, tienen la idea clara de desarrollar bajo los principios esenciales del bien hacer y mejor satisfacer; algunas iniciativas y proyectos íntimamente ligados con la Naturaleza; para que tales iniciativas, las disfruten los seres humanos, que hoy más que nunca, necesitan vivir al ritmo de la Naturaleza, y recibir los alientos e impulsos de vida, legítimos y verdaderos.
Entre los Proyectos que Pineda de la Sierra pretende incorporar en su Patrimonio Natural; unos actualmente en servicio y otros en una próxima inauguración, son los siguientes.
VIA NATURAL. Antiguo Ferrocarril Minero de la Sierra de la Demanda. Este es un paseo cómodo de larga distancia de 56 Km. que enlaza Arlanzón (cota de 1.000 m) con Monterrubio de la Demanda (cota de 1200 m), y atravesando el Puerto del Manquillo (cota de 1.406 m).
VESTIGIOS DE INSTALACIONES MINERAS. Espacio natural sobresaliente, donde se observan las antiguas minas de carbón de Cerracín, con todos sus elementos restaurados de cargaderos de carbón, pórticos, pozos, galerías y dehesas. También los pozos verticales de cobre, plata y plomo del Pradillo, cercados y cerrados con la máxima seguridad.
AULAS DEL RÍO ARLANZÓN. Escuela infantil de prácticas de pesca, situada en la laguna de Vega Payena. Espacio agradable y seguro, equipado con Centro Educativo para el conocimiento de la cultura del agua en los biosistemas fluviales, a lo que se acompañará con una documentación en láminas y explicaciones elementales de piscicultura y biología continental.
RESERVA DE CAZA. Para este Proyecto se dispondrá de un espacio rural de vigilancia y protección, donde se emplazará el centro de documentación cinegética y zoológica, con una amplia información geográfica de la Sierra de la Demanda (Burgos); donde se detallen los caminos, veredas, puestos de rececho y salidas en caso de emergencia. El trazado de estos itinerarios, bien diseñados, estará sujeto a las directrices que nos marca la propia Naturaleza.
PARQUE NATURAL MICOLÓGICO. El espacio que va a ocupar este Parque, Vivero o Jardín Botánico, será una amplia dehesa, donde se emplazará en sus linderos un Centro de Interpretación Botánico de hongos y setas. El resto de la amplia parcela, será reforestado de hayas, abedules, acebos y robles pirenaicos, y que también será inoculada y micorrizada, así como un reconpostaje de agáricos, para la generación espontánea rápida de hongos y boletos. Como dato especial, diremos que el clima de Pineda de la Sierra es ideal para los boletos Aestivalis y Edulis que vegetan en tierras frescas de Ph 5,5.
EN EL SOLSTICIO DE SAN JUAN.
Quisiera haber leído este pregón, a la luz o contraluz de los resplandores y llamaradas de una fogata o calentín, en la lúdica noche de San Juan. Pero esto no fue posible. La luz que nos alumbraba en aquellos momentos era la del Sol, la del supremo motor del Cosmos y de la Gravitación Universal, el fulgor que todo lo puede, el que nos calienta y activa, para darnos vida y valor en la lucha y disfrute de nuestra diaria existencia.
Quizá hayamos olvidado lo que significa el día de San Juan, el día diurno más largo del año; por estar el Sol, respeto a la Tierra, en el signo zodiacal de Cáncer en su máxima declinación. Era este día para los antiguos y hoy para nosotros, el paso a un nuevo ciclo anual, al renacimiento de la vida después del largo y frío invierno. Es esta fecha, cuando el Sol empieza a estimular la tierra, cuerpos y espíritus. Entonces los hombres y mujeres comienzan a sentir los impulsos y el ánimo en el ciclo anual existencial, al igual que los animales y plantas.
Antiguamente la noche mágica del Solsticio de San Juan, era propicia para sortilegios y conjuros. Estas prácticas y pensamientos dejaron de ser meramente pasatiempos y ritos ancestrales, al tiempo que el Mundo y la Sociedad se iban transformando en otra realidad más auténtica, debido a los avances científicos, sociales y evangélicos. Hoy muchos hombres y mujeres con personalidad, saben que la magia, superchería y engaño deben ser eliminados por los valores del humanismo, solidaridad y convivencia. Pero aún hay muchos senderos que se apartan del verdadero rumbo Norte. Su desvío de aguja solo lo puede compensar y posicionar la propia Naturaleza. La que día a día nos viene enseñando y demostrando la verdad de las formas que debemos adoptar, que no son otras que las líneas del orden, de la lógica y la razón en nuestra vida.
Por nuestras tierras altas y frías de la Península Ibérica, pero generosas en esta época del año; la fiesta de San Juan está vinculada al agua, a la tierra y a la vegetación; y estos elementos fundamentales son nuestros poderes, los que nos mantienen vivir en felicidad.
OH! PETRÓLEO
Esta enigmática esencia, con su fuerza vital de insospechados recursos nos tiene muy preocupados y sigue ocultándose misteriosamente bajo las entrañas de nuestro suelo, y mundial. Todos los vaticinios se vuelven dramáticos y parecen vislumbrar, que las reservas mundiales de los afortunados países explotadores, se van debilitando cada día, a pesar de que al petróleo se le va estrechando el cerco y son mayores los conocimientos, que por la Química se tienen de su origen y composición orgánica; así como por la Geología y Geofísica de su existencia y localización. Estas ciencias nos vienen revelando muchos de sus secretos, tales como; que los depósitos subterráneos yacen y están bordeando a las cadenas montañosas o sistemas paleo-geográficos. Que los movimientos tectónicos de la corteza terrestre y la erosión perseverante de los tiempos, por los elementos atmosféricos, fueron arrastrando y depositando en los primitivos geosinclinales o depresiones, los sedimentos de aquellos núcleos pétreos. También se conoce que tales yacimientos de petróleo, se encuentran cautivos, entre las capas que forman las estructuras impermeables del subsuelo, rocas de cobertura y rocas almacén, que atraparon y enterraron en surcos subsidentes, las grandes acumulaciones de seres biológicos o materia orgánica; para más tarde, iniciarse en presencia y contacto con el agua y determinados minerales, margas o arcillas de las rocas madre, la digestión hidro-carbonosa (catalítica y enzimático).
La investigación y búsqueda del petróleo es relativamente reciente. Fueron los americanos los pioneros, que en el año 1859 iniciaron el primer sondeo y explotación en Oil City (Pensilvania); bajo las honduras sedimentarias de la cuenca, que se sitúa entre los núcleos montañosos de los Apalaches del Norte y el gran Lago Erie. Pero es a principios del siglo XX (1900) cuando se comenzaría a obtener del petróleo, por destilación, los subproductos de gran interés industrial. Es precisamente en esta fecha, cuando en España se perfora el primer pozo petrolífero en Huidobro (Burgos). A partir de entonces, los estudios e investigaciones del subsuelo español, se vienen haciendo amplia e insistentemente, y es nuestro humilde propósito, hacer un esquema geológico general, y un análisis subjetivo sobre los campos burgaleses, así como los de la depresión del Ebro; donde creemos se han podido desarrollar, al igual que en otros campos extranjeros, las mismas condiciones, elementos y circunstancias en la formación de hidrocarburos.
Geológicamente algunas zonas de la Península Ibérica son semejantes a una gran parte de Europa. Nuestro suelo emergió del fondo de los mares, por la acción de los primeros movimientos orogénicos Hercinianos y Varísticos. Facies y fenómenos del periodo Carbonífero y Pérmico, que actuaron principalmente en Europa, extendiéndose también a otros sistemas montañosos mundiales. Las cordilleras de los Apalaches, Cárpatos, Urales, Andes, etc, y en nuestro país el macizo Galaico, el Sistema Central, Montes de Toledo y Sierra Morena, sufrieron la orogenia Herciniana, con grandes intrusiones graníticas y moles metamórficas. También algunos núcleos aislados de Pirineos, Cantábricos, Astures, Sistema Ibérico con la Demanda y algún otro, recibieron la influencia de estas orogénesis. No obstante fueron rejuvenecidos y consolidados por los movimientos posteriores.
A partir de este periodo, comienza la gran fase de denudación y erosión de estos macizos primarios o paleozoicos, que poco a poco fueron rellenando con sus sedimentos los primitivos geosinclinales o diques; estratificando las diferentes épocas geológicas de la era Cretácica o Mesozoica. Más tarde se originan los últimos e interesantes movimientos de orogénesis Alpina, que abarcando varias fases, desde el Jurásico al Terciario inferior, van configurando con siglos de actividad, la actual morfología de las cadenas montañosas y rocosas de: Pirineos, Cantábrica, Astúrica, Sistema Ibérico, Meseta Central y Sistema Bético; así como los relieves mundiales ya mencionados. Apuntamos como un sistema aislado de excepcionales caracteres, la cordillera del Caucaso, que siendo un primitivo geosinclinal (depresión) resistió las grandes dislocaciones y plegamientos Alpinos, en sus diferentes épocas del Cretácico; para más tarde en el Terciario, convulsionarse definitivamente en un anticlinal gigantesco, prosiguiendo en el Cuaternario, una constante actividad sísmica y volcánica.
Los movimientos Alpinos y la degradación glaciar del periodo Cuaternario, influyeron notablemente en el actual relieve orográfico de la Península Ibérica, que quedó aparentemente consolidada. Hoy geológicamente esta, ha quedado dividida en varias zonas, facies observables, con caracteres favorables o adversos, para los yacimientos petrolíferos. Entre los primeros destacan; la cuenca Cantábrica con el Alto Ebro y el Maestrazgo con el Delta del Ebro, que han alumbrado esperanzas de energía autóctona. Se descartan de la existencia petrolífera, el macizo paleozoico del Oeste de España, ya que las rocas cristalinas, metamórficas y graníticas no presentan indicios. Otra zona, la cuenca del Duero, de sedimentación terciaria con grandes intercalaciones de sulfatos, tampoco ofrece posibilidades de hallazgo; porque los hidrocarburos se descomponen al contacto con el sulfato cálcico. Hoy sin embargo se miran con marcado optimismo, la plataforma marítima Cantábrica, la cuenca Pirenaica y parte del surco Sub-Bético; que con los lógicos métodos de vibro sísmica, se vienen auscultando las estructuras calizas próximas a Cazorla y Segura.
El suelo de Burgos, que comenzó alumbrando las chapapoteras asfálticas y arenosas de Zamanzas; la perforación del primer pozo de petróleo de Huidobro a 500 m de profundidad; las bolsas y pozos de Rampalay; los sondeos de Ayoluengo y Valdeajos con profundidades aproximadas hasta el nivel del mar, y que dieron con lentejones aislados de discreta producción de crudos; los dos pozos precintados, más modernos, de Huidobro junto a las arenas cupríferas del Albiense; los cuatro pozos de Hontomín, profundizados hasta el Lías calizo; los pozos de Polientes y Basconcillos del Tozo y el sondeo de Cubillo del Rojo, para reconocimiento estructural, marcaron el comienzo de la era del desarrollo petrolífero español.
CAMPSA desde los años veinte, viene siendo pionera en la investigación y hallazgo de hidrocarburos en el suelo español. No desmayó en los tiempos heroicos, de restringida y escasa tecnología o ante los resultados negativos de su empeño. La sabiduría, entusiasmo e imaginación razonada y documentada de Don Ruperto Sanz; prestigioso Ingeniero de Minas de CAMPSA, contribuyó a que la Lora de Burgos no fuera un campo estéril, sino el primer surtidor petrolífero de España.
Todas las investigaciones se centran en buscar y dar con las grandes estructuras; sobre todo de los periodos Jurásico marino, Triásico en facies Keuper, así como las estructuras del Lías calizo en facies Dogger y las series del Cretácico inferior. Creemos que tales estructuras se esconden en la gran Virgación Cántabro Ibérica; Plataforma Cantábrica y costera (Asturias hasta Guipúzcoa); borde Pirenaico por Huesca y Lérida; El Maestrazgo y costa Mediterránea. No obstante, la técnica Geofísica de sísmica terrestre y marítima; además de los sondeos de gran profundidad, nos irán dando los datos lógicos y científicos, para un resultado final que todos deseamos.
Este artículo fue editado en el Diario de Burgos el 22de Octubre de 1977, para participar en el cincuentenario de CAMPSA, pero no fue premiado ni recibió ninguna mención. Los 25 premios fueron a parar a algunos periodistas de Madrid, muy conocidos en ese mundillo capitalino y de compadreo, pero sus artículos no entusiasmaban. Mi decepción también fue sentida por mi admirado y recordado amigo, El Padre Agustino Félix García, el cual me dijo que si hubiera continuado de Presidente de CAMPSA el antiguo Ministro de Obras Públicas Silva Muñoz, el premio habría venido a Burgos.
POR EL JERTE Y EL PIORNAL
Al orto del Sol nos despedíamos de Ávila. La ciudad amurallada y pavimentada como ninguna, era despertada por una festiva diana, en honor a Santa Teresa, con los sones y ecos de un alegre pasacalles. Con este humor pusimos rumbo SW a circunvalar tierras de Cáceres. Atravesar una de las puertas de Gredos es siempre interesante para un naturalista-observador de la variada flora y geología española; y si este paso se hace a través del Puerto de Tornavacas, la impresión se acentúa de modo extraordinario.
Al dejar Castilla la Vieja, el viajero de tierra norteña que gusta tambien navegar por el litoral, al hollar tierra adentro, es atraído primero por el Barco de Ávila y efectúa su recalada para hacer provisiones frutícolas en este lugar. Pueblo con estímulo de trabajo y servicio, el más sureño de la Alta Meseta; cuyos feraces huertos de frutales, prados y pastizales, se ven refrescados por las aguas del río Tormes y por los niveles hidrológicos de la vertiente Norte de Gredos. Famosas son, la manzana reineta y la pera mantecosa Hardy de este pomar abulense, que rivaliza en cantidad y calidad con las buenas de mesa de Sedano (Burgos).
Pasando el Puerto de Castilla y en seguro desnivel, cuatro pueblos se suceden en enfilación y equidistancia: Tornavacas, Jerte, Cabezuela del Valle y Navalconcejo; estos son precisamente los que forman la flor y nata del cerezo español. En Jerte. Incrustada en el vértice y cabecera del valle, está la piscifactoría de truchas, poniendo un matiz blanco sobre el verde de su parcela, en compatible desafío a la pujanza vegetal del bosque de cerezos. Este vivero de truchas con aguas cristalinas del río Tornavacas, representa una empresa, cuyo servicio, superando al mercantilismo, merece los elogios y prestigio en esta comarca extremeña.
Discurre el Valle y río Jerte hacia Plasencia, y en este estío del otoño de 1972, al cruzar el puente de Cabezuela del Valle, observamos la imagen del álveo o lecho del río, que presenta un gran aluvión de canchales esféricos de granito, erosionados y repulidos por el continuo y alocado flujo fluvial invernizo. Continuamos la excursión y no pudimos llegar a Plasencia, por desviar nuestra ruta en Valdeastillas, en dirección a Jaraiz de la Vera, para no perdernos las bellezas de El Piornal, el pueblo más alto de Cáceres.
En la ascensión a la atalaya orográfica de este macizo silicio, prolongación de Gredos, está el monte Piornal, divisoria-interfluvio de las cuencas Jerte y Tietar. Este lugar nos sorprendió por sus cerezos poblando su gran masa forestal, con la convivencia en comunidad con castaños común, y roble alvar en la cima superior. Bajando a la otra vertiente del Tietar, al pie de la Vera, encontramos Garganta la Olla, pintoresco rincón de la Sierra de Tormantos. Poco después nuestra parada obligada sería Jaraiz, soleado lugar donde la hospitalidad lugareña en la nobleza y gentileza del herrero, del cual recibimos como obsequio una bonita hoz de filo ancho, ejemplo típico de la artesanía cacereña.
Renovamos nuestro periplo, contra corriente del Tietar y llegamos a Yuste, precisamente a tiempo de retiro del Ángelus, en un mediodía otoñal muy caluroso. No se presenta el monasterio como una gran fortaleza, más bien escondido entre la ubérrima vegetación forestal, haciendo gala de su sencillez y austeridad. Atravesamos el umbral y por un plano inclinado de calzada romana, llegamos al porche, donde Carlos V hacía uso de él como patio de caballerizas. Desde una terraza, el Emperador ya cansado de batallar y de vivir, pudo en el corto espacio de su jubilación forzada, dedicarse al deporte de la pesca en el estanque y a la contemplación en el abrigado lugar con la flora, casi tropical, de naranjos y olivos.
Anexo al Palacio del Emperador, está el Monasterio de los Jerónimos, con servidumbre muy particular. En aquellos tiempos el egregio jubilado, desde su alcoba podía ver a través de cristales, las prácticas religiosas de los monjes. Un curioso encuadre se nos presentó en el atrio de la iglesia, frente al pórtico ojival. Era una corta alamedilla a modo de palio gigante, que la formaban ocho geométricos eucaliptos, paralelos dos a dos que sombrean la plazoleta y hacían guardia sobre el santo lugar.
Dejamos el Monasterio con sus monjes y marchamos con el agradable recuerdo de estos parajes, que guardan tanta Historia de España. Atravesamos luego el embalse de Rosarito y fuimos a la deriva en busca de la corriente del río Tajo, a situarnos sobre el “Faro de Oropesa”, que dirigió nuestra ruta hacia Talavera, y allí en tierras de Toledo con su caolín y cerámica, repusimos fuerzas para una nueva etapa.
POESIA
Tornavacas umbral y celosía,
manantial de las aguas cacereñas;
Jerte, torrente, río y fantasía
de su Valle por tierras extremeñas.
Es Cabezuela puente a la hermosura,
entre cerezos flor de Primavera;
y Peñasalva en la Alta Extremadura
refugio de su Virgen Caminera.
Navalconcejo, vega, río y sierra,
un prodigio de la Naturaleza.
El encanto físico de su tierra
es causa del sabor de su cereza.
Se aparta del camino Valdestillas,
amparado por su palio forestal;
rival en la belleza y maravillas
de la atalaya y alcor de, El Piornal.
MADRESELVAS EN FLOR
Me confesaba hace ya muchos años, mí querido amigo Manuel Lainz S.J. experto botánico y editor general de Flora Ibérica; que la vida para él es una auténtica y buena exhalación, al igual que las brisas tonificantes de verano en su litoral cántabro-astur. Este hombre como observador botánico primero, e investigador después; considera que a la Naturaleza hay que tenerla controlada durante tres meses al año y obtener de ella todo su esplendor floral. No nos sorprendieron estas manifestaciones del Padre Lainz, religioso, humilde, pensador, teólogo y naturalista; que dedica su “entrecortada vida” impartiendo a los seres humanos sus deberes religiosos y su sabiduría científico-biológica. Para él la esencia sorprendente de La Creación, esta contenida en los resultados de las investigaciones fenomenales del campo, que lleva a cabo por la Cordillera Cantábrica y otros enclaves de la Península.
La vida con sus fenómenos y enseñanzas, nos viene demostrando, como todo en nuestro Mundo está compensado y equilibrado a través de sus leyes físicas, biológicas y psicológicas de nuestros sentidos. Las sensaciones que experimenta el Padre Lainz durante los tres meses floridos de primavera, representan el “summum” de la felicidad, la cual habrá que promediarla con el resto del año, donde tambien descubre buenos alicientes en el Real Jardín Botánico de Madrid y en el C.S.I.C. Con toda esta actividad la media resultante de su vida es normal, satisfactoria y muy agradable.
Las curvas o altibajos de la felicidad, están latentes en muchos fenómenos de la Naturaleza. Un ejemplo de grata satisfacción es; la estimulación que reciben muchas personas de los aromas de las madreselvas en flor. Probablemente los olores de este arbusto silvestre y prolífero, son inigualables a otras vegetales; pero a veces la contemplación de sus lindas y coloristas flores y el éxtasis sobre el sentido del olfato, se ven perturbados por la pasión hipersensible que se produce en los órganos olfatorios (coriza espasmódica) de algunas personas sensibles y vulnerables a los aromas y pólenes de primavera.
La madreselva es una maravillosa y funcional planta, que se manifiesta con gran esplendor por setos y borduras de caminos y linderos junto al río Sedanillo (Burgos). Es toda una exhibición de la Madre Naturaleza en tres especies vegetales. Si famosos fueron los jardines colgantes de Babilonia por sus exquisitos aromas de las hortensias, azahares y claveles; hoy en Sedano rivalizan con sus aromas las madreselvas, aligustres saúcos y claveles rojos, exhalando sus fragancias al aire, por ribazos vallejos y alcores de Sedano. Durante el mes de junio, no solo las madreselvas sensibilizan los sentidos, sino tambien otras plantas silvestres, jalonan y engalanan ese edén castellano. No exageramos cuando pregonamos las excelencias naturales y silvestres de Sedano, solo decimos la verdad con las siguientes razones.
Sedano es un enclave geográfico distinguido y especial para la flora silvestre arbustiva, arbórea y humilde. Su configuración topo-orográfica, su climatología (la más fría de España a igualdad de altitud) su composición caliza de variada forma y profundidad de suelos, su red hidrográfica de acuíferos, fuentes y ríos, su distribución demográfica-rural y su baja densidad agropecuaria; le infieren un equilibrio natural como pocos lugares de la Península.
Sedano es un paraíso de la bio-diversidad vegetal, sobre todo para las familias botánicas de leguminosas, labiadas, crasuláceas, orquidáceas etc. Como detalle significativo existen seis especies de tomillo, otras seis de mentas, cuatro de salvias e infinidad de otras especies. Por los territorios anexos a Sedano hay infinidad de reducidos biosistemas micro climático o biotopos; donde las plantas prosperan con un sistema de jerarquía, dominio o comunidad de las especies vegetales. Todo influenciado por la capacidad de suelo y exposición climática Norte-Sur. Allí donde prevalece un suelo fértil, profundo y soleado, son los arbustos silvestres de brezos, leguminosas y rosáceas los que marcan las asociaciones vegetales; permitiendo a las hierbas gramíneas su asentamiento a reducidas plantas individualizadas. Donde predomina un suelo arenoso o arcilloso, que todavía no lo han invadido las gramíneas, los grupos o cepellones de plantas en flor son espléndidas. En suelos de páramos de poco espesor pero estabilizados, son las diminutas plantas de cistáceas, liliáceas, orquidáceas y rosáceas las que presentan un orden bio-cenológico excelente.
Amigo Lainz, Sedano no es tan forestal como la Cordillera Cantábrica que tú bien conoces. Si algún día vienes por estos parajes castellanos, te encontrarás con un hábitat, que sin ser Asturias, tambien sabrá darte otros alicientes y emociones que se esconden a hurtadillas, en la Naturaleza.
Artículo editado en el Diario de Burgos el 30 de Junio de 1994.
EL TRATADO DEL MAR
Se cumplían 500 años de una fecha importante en los anales de Castilla. Fue cuando quedó impresa en la Historia de España, una página con uno de los episodios más sobresalientes para la Marina de nuestro país. Con ella se demostró, no solo los atributos y la grandeza de Castilla respecto al poderío de sus tierras y condados, sino tambien, los méritos en las hazañas y descubrimientos por el mar-océano, los cuales representaban una hegemonía de primer orden.
La fecha del 7 de junio de 1494, significó el acontecimiento por el cual los Reyes Católicos, frente al Rey Juan II de Portugal, capitularon en las riberas del Duero el Tratado de Tordesillas. Fue este un Documento- Ley que pudo apagar los celos y recelos de nuestro vecino y siempre querido país de Portugal; por el hecho reciente y trascendental del Descubrimiento de América. Motivo por el cual, Portugal se sentía envidioso y prepotente por su ambicioso Proyecto de Indias y los descubrimientos de Enrique el Navegante.
Por estas causas Portugal pretendía monopolizar las hazañas de los descubrimientos por todos los mares y océanos y con la ayuda de algunas intrigas de países marítimos europeos, como: Inglaterra, Francia y Holanda, que no veían con buenos ojos las conquistas y el auge español por el ancho mar. En este asunto tuvo que intervenir la Iglesia como juez árbitro, y fue el Pontífice español Alejandro VI, el que resolvió el litigio de los descubrimientos, dando fe y confianza a las partes con el Tratado del Mar en Tordesillas. Este no fue fácil, sino que este necesitó de muchos esfuerzos y compromisos, como así lo atestigua la Colección de Documentos Inéditos.
Este tratado o bula alejandrina no contentó a las partes; estipulaba una línea divisoria de dominio marítimo, a efecto de descubrimientos y colonizaciones, para ambos contendientes España y Portugal. Esta línea consistía en un meridiano o eje atlántico de polo a polo, que pasaba a 370 leguas al Oeste del Archipiélago de las Azores e islas del Cabo Verde, correspondiendo a España los descubrimientos a poniente de este meridiano y a Portugal los situados a levante. El tratado fue más beneficioso para Portugal que para España, porque prematuramente asignaba ya a Portugal, el dominio de parte del Brasil, cuyo descubrimiento tardío no se hizo hasta el año 1500.
A partir del Tratado Atlántico de Tordesillas, se declino la preponderancia y el horizonte marítimo del Mar Mediterráneo; el espacio náutico original que había sido durante decenas de siglos el escenario de primitivas civilizaciones. Primero los fenicios, con su organización de imperio marítimo (Talasocracias cretenses), fueron los pioneros en los periplos por el “Mare Clausum”con sus galeras de 50 remos (pentecóntoras). Luego los griegos que navegaron con sus intrépidos argonautas, pilotando las naos denominadas birremes y trirremes. Después los cartagineses, bizantinos y romanos que navegaron con el influjo de los periplos de Himilcon y las “Constelaciones de Arato” y de la Ora Marítima de Avieno; y sobre todo con las Leyes Rodias, que les dotaba de las normas de echazón de mercaderías en circunstancias de escoras, naufragios y varadas.
Tambien en el Mar Mediterráneo, los usos marítimos en materia de abordajes y responsabilidad en el arte de marear, eran las ordenanzas de abordo en aquellos tiempos. Mas tarde en la Edad Media, se van ampliando los preceptos del Derecho Marítimo Internacional, con las Leyes de Oleron (Siglo XII) y el Libro del Consulado del Mar de Burgos (Siglo XIII) cuyo contenido e instrucciones, garantizaban el comercio y otras prácticas, al igual que por los mares del Norte, Atlántico y Mediterráneo.
No podemos olvidar a nuestra Marina de Aragón en la Edad Media, tan destacada y victoriosa en las gloriosas hazañas por el Mar Mediterráneo; con aquella flota de galeras de batalla y transporte con velas latinas, que gobernara el gran Almirante Roger de Láuria, el marino infatigable que hizo sucumbir a todas las galeras beligerantes, provenzales, napolitanas, calabresas y sicilianas.
El Tratado de Tordesillas representó el epílogo del Descubrimiento de América y el preámbulo (por 45 días) del Consulado del Mar de Burgos. Con la patente de navegación del Consulado, las carabelas y galeones cántabros, marcaron su estela por las rutas del Atlántico Norte. Tambien por los puertos y costas europeas ondearon con color y brillo los gallardetes de la Nación de Burgos y Nación de Castilla, sobre todo en Brujas, cuando España no era aun un Estado sino un Reino establecido.
Artículo editado en el Diario de Burgos el día 25 de Marzo del año 1994
UNA SINGLADURA POR EL NERVIÓN.
Han transcurrido sesenta años desde que las aguas salobres de la Ría del Nervión, dejaran de ser bio-marismeñas para convertirse en aguas residuales y atornasoladas por las ingentes zaborras líquidas y sólidas que llegaron a su cauce. Tambien hoy, los muelles y fábricas que jalonaron totalmente ambas riberas de la Ría, y que fueron hitos en la actividad minera, industrial y naval, con su empleo humano indefinido, son reliquias de un pasado ya olvidado; ahora solo quedan escombros del uso y abuso del ayer, y desuso y abandono de sus ruinas actuales. Esta imagen desoladora y triste y su impresión laboral-socio-económica, la hemos percibido navegando por la Ría del Nervión a bordo de un moderno y funcional barco holandés; en una corta singladura de 8 millas, desde la bocana del Abra hasta los muelles del Canal de Deusto.
Invitado por nuestro gentil amigo portugalujo, José Mª Mendieta, práctico del puerto de Bilbao, embarcamos en la lancha rápida del Servicio de Prácticos, en “Las Barras” de Portugalete, con rumbo hacia el través de Punta Galea y abarloar por barlovento el pantoque del costado de babor del barco holandés BREEHORN. Al subir abordo directamente por una escala, al puente de navegación, el Capitán del barco Mr.Pols, cedía la palanca manual del timón automático al Práctico Mendieta, para que este se hiciera responsable de dirigir y maniobrar el barco hasta los muelles de atraque en Deusto.
La Ría del Nervión no ofrece dificultades para la navegación inter-canal y menos para un experimentado práctico, mi amigo el portuario Mendieta, el cual conoce a fondo la hidrografía del Nervión y su cauce paleográfico, hoy colmatado de lodos y materiales hundidos por las orillas de la Ría. Estos fondos fueron antaño algo aminorados por los gánguiles, los cuales se ilustran bien documentados en el libro sobre A.H.V. del Capitán Marcos Merino. Ahora Mendieta tenía entre sus manos la rueda del timón de un barco, el BREEHORN, con unas particularidades de navegación buenas; equipado con dispositivos de máxima utilidad, estabilidad y eficiencia de maniobra para manejarlo perfectamente. El tipo naval de esta reciente y moderna moto-nave, es de buque de carga seca (Dry cargo vessel), de cubierta corrida, con diez escotillas estancas y semi-automáticas, maniobradas por un transferidor puente sobre sus bodegas; el cual se desplaza sobre las brazolas corridas de proa a popa, dejando un estrecho paso por los trancaniles de las regalas de babor y estribor, para el paso de los dos marineros. El desplazamiento o peso muerto es de 3.200 Tm y la carga a transportar de 2.000 Tm. Tiene una eslora total de 88 metros y va equipado con un motor de 1.000 Kw. La cubierta la condiciona un pequeño castillo a proa, otro más grande a popa, con el puente de mando, sobre el cuarto de motores y máquinas. La tripulación restringida, la componen el capitán con dos oficiales y dos marineros, total cinco personas.
Los instrumentos náuticos del puente y cuarto de bitácora, comparados con los que se usaban en los antiguos barcos de vapor y motor, son de “moderna astronomía”. Ahora no es necesario hacer ningún cálculo astronómico para obtener las coordenadas azimutales uranográficas (altura meridiana del Sol, declinación, almicantarat, ascensión recta etc) y con ellas las coordenadas geográficas de latitud y longitud terrestre. Un simple contacto de botón sobre el ordenador de abordo, telecomunicado con un satélite de circunnavegación astronómica, nos da directamente la situación del barco. Únicamente las cartas náuticas de aproximación a la costa continúan con la importancia y vigencia de siempre.
No sabemos ciertamente si el fenómeno industrial de la Ría del Nervión, y todos los cambios y trasformaciones sociales y laborales, han sido fraguados o dirigidos por intereses económicos particulares y ambiciosos o han ocurrido por la necesidad imperiosa de la evolución de los tiempos y sistemas, en bien de la Ciudadanía. Era lógico y razonable que todo sistema industrial, social, urbano, arquitectónico etc, siempre envejece; porque la evolución, al cambiar o desaparecer los hombres que la sustentan, y sus congéneres no tienen la vocación industrial continuadora, pierde su acción; y además la caducidad de los materiales y sistemas, creados a tal fin, también se acaban con el paso de los años.
Este proceso ocurrido en la Ría del Nervión, según nuestro criterio, había que considerarlo como una involución, modificada por una “revolución económica” diseñada para conseguir una “evolución sostenible”; por lo que yo me pregunto ¿No es acaso este proceso, una acción dirigida por intereses económicos, donde muchos se han enganchado para conseguir las plusvalías y subvenciones del Estado, que añadidas al capital heredado, especulativo y dinero fácil; poder dominar la “evolución sostenible pero engañosa”, sin participación y para perjuicio del proletariado? Esto es la acción más probable frente a los hombres desheredados, los que desean vivir solamente con el Fuero del Trabajo, de Conciencia, del Amor y Bienestar Social-Natural.
Esta observación fue desarrollada hace 15 años, en 1993.





