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CUADERNO DE BITÁCORA TERRESTRE
Ensayos Biogeográficos, Aconteceres Históricos y Observaciones Sociológicas
Acerca de
Félix Fernández Rodríguez BURGOS Facultativo de Minas Oficial de la Marina Mercante
Sindicación
 
EL RÍO OCA BURGALÉS.
OH! río Oca, humilde, sacrificado e impotente para tanto designio como es, tu territorio de la Bureba (buena cabeza); pero pronto te llegará algo de redención. Hoy deberías preguntar al destino, que pensaran tus homónimos Oka ruso, Oka vasco, Oka-bango africano y Oka-mata de Brasil; al verte coronado con esa majestuosa diadema amurallada, que cierra tu embalse de Alba. Tu reducido caudal y embolsamiento de agua arterial y biológica, no se puede comparar en volumen al potencial hidráulico de ese río ruso mesetario, acodado y meandroso; que nace en los glacis o rampas de la Meseta Central Rusa, recorre 1.500 km y desagua 1.200 m3/s en el caudaloso Volga. Pero si te puedes comparar río Oca, por la calidad de tus aguas de cabecera, no por las que bordean Briviesca, sino las que son primigenias, naturales y cristalinas, resurgentes por los espacios naturales de La Demanda y Montes de Oca.





Hemos recorrido el perímetro altitudinal del embalse de Alba pisando todas sus cotas, con la ayuda del guarda forestal de Villafranca Montes de Oca, y no podemos negar y silenciar la evidencia hidráulica de Alba. Este embalse tiene unas dimensiones reducidas, pero normales y adaptadas a las condiciones geográficas de su ubicación zonal; y no sabemos si por azar o por empeño, la obra está perfectamente equilibrada con el entorno y contorno natural.

Al hacer un análisis de la Geomorfología observable del perímetro rocoso que rodea al embalse, nos descubrió los siguientes caracteres físicos. Este espacio inundado y su continente; es una hoya cretácica, emergente y aislada en la amplia sedimentación del Terciario, marginal y en contacto con los terrenos antiguos y paleozoicos de La Demanda, yacentes por su flanco Norte. La tectónica violenta ejercida sobre este núcleo rocoso y calizo de Alba, debido a los últimos movimientos sísmicos alpinos, que cruzaron estos puntos; determinaron sobre las estructuras clásticas o masivas inferiores; un levantamiento del anticlinal calizo y por ende su fractura, ensanchamiento y al final cierto desmantelamiento erosivo.

En este anticlinal, también se observa por sus flancos, unos plegamientos longitudinales muy espectaculares y fracturas, que conformaron el paso o “cluse” del río Oca, formada entre las peñas de Somoro, La Hoz y La Caldera. También y paralelamente a estas líneas de plegamiento, se produjeron en las masas rocosas, unos empujes y dislocaciones asimétricas, que dieron lugar a un pliegue en codillo, fenómeno geológico digno de verse, que dio nombre al río Oca. En dirección hacia el Puerto de la Pedraja y bajo Peñalta, el empuje domal del anticlinal de Alba, también ha dejado al descubierto los afloramientos de las arenas y arcillas del Cretácico inferior, piso Albiense en facies Utrillas, con acumulaciones bastante terrosas.





El acceso desde la ermita de Villafranca Montes de Oca a la presa del embalse, por el curso del río Oca o por el antiguo camino de Alba, tallado sobre las rocas calizas, es una delicia; que se agiganta a medida que uno se aproxima a las gradas o repisas del canal de desagüe. Por aquí se ha conjugado la obra resistente de hormigón armado, con los paredones verticales de escollera cimentada y uniforme; los cuales conforman el canal de salida. Estas obras en nuestra opinión, están ejecutadas con perfecta maestría y estética, dando la impresión de una rivalidad compatible entre dos fines: La obra de La Creación (Geología) y la obra del Hombre (Ingeniería). Aquí también se han aunado y complementado, la habilidad del hombre rudo de ásperas manos, con la técnica de los expertos.

Las rocas calizas próximas a la presa están tapizadas en sus grietas por numerosas plantas de bellos matices, que mezcladas con el plateado de las rocas, enaltecen el paisaje bucólico de este desfiladero de Alba. Por aquí se demuestra que la flora rupícola de calizas, es más prolífera y atractiva que la silícea. Un detalle que se observa por estos terrenos, es que la flora es diversa y cambiante de un monte a otro y de una ladera a otra; la influencia hay que buscarla en la constitución física de los suelos y algo en su orientación. Por eso en los núcleos rocosos prospera una vegetación diferente a los terrenos circundantes, ácidos, arenosos o descalcificados. Esta biodiversidad se manifiesta en árboles y arbustos, destacando el fenómeno con los robles pirenaicos, los enebros comunes, las retamas, los tomillos y jarillas. Sin embargo las hayas, son árboles notorios (cosmo-montanos) que no les afecta el suelo, solo las heladas tardías en sus “torpedos” en floración”.

El agua que llega al embalse, viene principalmente por el incipiente río Oca; que nace de la unión de tres pequeños regatos; el Trampal de Rábanos, el Pontón y Roblizas de Alarcia y algún derrame de Villamudria. Pero donde el Oca va tomando cierto caudal es a partir de Haedillo y sobre todo con el regato del Hito y las fuentes del desfiladero de Hozquemada. También llegan al embalse los arroyos de Costalrrollo, San Millán, Montecillo y Palacios. Esta red fluvial que abastece al embalse, se debe cuidar rigurosamente su calidad, con las normas de salvaguarda y servidumbres del Perímetro de Protección; en toda la cuenca alta del embalse.

Hay que considerar no obstante y de manera real, que el potencial de las aguas se encuentra en las estructuras subterráneas bajo el embalse y zonas subálveas, próximas a Villafranca Montes de Oca.También es normal que las reservas o capacidad del embalse van a fluctuar, debido a la demanda de abastecimiento, a la aportación de menos aguas en el estío, y a la salida regulada del caudal biológico para el río Oca. Este último va a ser el más perjudicado. Para salvar y garantizar la supervivencia fluvial y las futuras demandas de regadíos, insinuamos dotar en la salida del Oca, de una estación de sondeo y bombeo, para aportarle aguas subterráneas y subálveas, suficientes para mantener la circulación del río en sus 75 km de curso, en buenas condiciones naturales y biológicas, entre Villafranca Montes de Oca y la Horadada de Trespaderne, en su desagüe final al Ebro.

 
RÍOS Y TRANSVASES.


Ninguna comunidad territorial de nuestra Península Ibérica, presenta unos caracteres hidrográficos tan notables y estratégicos, para el aprovechamiento y distribución del sistema hidráulico español, como el que dispone Castilla y León. En un somero análisis geográfico de su territorio, el más extenso del país, se observa claramente la configuración perimetral y los aspectos físicos y topográficos del espacio, cuyos límites son. Al Norte la vertiente Sur de la Cordillera Cantábrica. Al Este el surco y cauce del Ebro, con La Demanda, La Campiña, y Urbión, estos como tributarios del río Duero. Al Sur, el Norte del Sistema Central, con el Duero. Y al Oeste, Portugal y el Macizo Hespérico de Galicia.

En este ensayo descriptivo solamente vamos a analizar las aguas que circulan en superficie por la Meseta Terciaria de Castilla, al Norte del Duero; por tratarse de un espacio bien definido, receptor de las precipitaciones abundantes de la vertiente meridional de la Cordillera Cantábrica; cuya zona potencial de aguas, merece un estudio riguroso de sus recursos hidráulicos. La Climatología, la plenitud y la constitución física de los terrenos de la Meseta Castellana, nos vienen demostrando que estos espacios son ideales para mantener en unas dimensiones lógicas y con un tratamiento razonable, ordenado y lógico; las tres necesidades hídricas que necesita la Sociedad y la Naturaleza.

Para mantener el progreso actual y futuro, de la Comunidad, será necesario disponer de un volumen de agua que cubra todas las necesidades del campo, más la cantidad imprescindible para la vitalidad humana y animal y su bienestar socio-natural; y en el caso de un exceso de agua, servirla como reserva solidaria a otras comunidades. Nadie dudará que el agua de nuestros manantiales y ríos esté en crisis permanente y progresiva, habiéndonos lanzado un serio ultimátum en el año 1995. La carencia de agua y otras lacras, están transformando la faz de nuestro suelo ibérico; y solo es necesario observar la cantidad y calidad de las aguas de nuestros ríos para percatarnos del porvenir que se nos avecina dentro de poco tiempo. Ante este dramático panorama, si el Dios Creador y el Hombre con su acción directa no lo remedian, el futuro será tenebroso.

El suelo de la Meseta Terciaria de Castilla y León, le riegan de Norte a Sur en León, Palencia,y Burgos en menor medida, varios ríos importantes, regulados por sus correspondientes embalses, a saber: Pisuerga, Carrión, Esla, Porma y Órbigo. Estos ríos tienen unas funciones importantísimas de energía, riegos y abastecimientos; pero hay otros ríos secundarios, que circulan paralelos a los mencionados, entre ellos el Valderabuey y Cea y otros menores (Ucieza, Cueza, Sequillo etc) que están secos todo el año; los cuales parecen clamar por la supervivencia que tuvieron otrora. Parece lógico que a estos ríos secundarios y menores, en épocas de invierno y primavera, cuando está saturada la vertiente cantábrica, se podía trasvasarles el agua en exceso, que circula por las cabeceras del Carrión y Esla, a través de canales aliviaderos y en puntos estratégicos entre Palencia y León. Con estos proyectos convertiríamos los cauces de estos ríos en canales naturales no solo para mejorar el caudal, sino también el déficit subálveo y subterráneo de las tierras colindantes y acuíferos por donde circulan.

Además de estas ideas, no utópicas, se debiera investigar sobre el manto cretácico de la Meseta y en varios puntos, dentro de los cauces de los ríos importantes mencionados, con registros geofísicos y sismográficos, el comportamiento de las estructuras rocosas terciarias y las capas subyacentes del Cretácico, buzantes hacia el Duero; para buscar las fallas o fracturas paleogeográficas origen de los cauces. Una vez determinadas las fracturas o fosas cautivas, proceder en los cauces cabeceros de los ríos, a sondear con entubación, e instalar sumideros de inundación con cabezas hidrostáticas, para a través de ellas inyectar durante las crecida, el suficiente caudal para mantener con recarga los niveles freáticos de los puntos vulnerables de la Meseta. Hoy hay puntos muy resentidos por el exceso de captación y la escasa recarga de estos últimos años. En este proyecto de regeneración habría que incluir algún río burgalés. Por el Sur, el río Arlanza con su embalse de Castrovido, y el río Esgueva regenerado, serían los beneficios para la zona Sur de Burgos.

Presentimos que en el futuro, el Norte de España tendrá que prepararse también, para calmar la sed de Andalucía y Levante; y para ello será necesario tender los acueductos que inunden o nivelen a la alza, los embalses del Sur y Este de España.

Artículo editado en el Diario de Burgos en Agosto de 1995.

 
LA ESCUELA NÁUTICA DE PORTUGALETE


Escribimos este recordatorio en la revista del Abra de Portugalete (año de 1969) como homenaje a la escuela y profesores que yo conocí, como alumno de náutica por libre, en la escuela de Bilbao, para complementar mis conocimientos prácticos de “La Naval de Sestao”, con los ilustrados de Marina y sacar el título de Oficial Agregado, para obtener el de Piloto.

Ocho millas de corta singladura por el Nervión, separan hoy la nueva Escuela Náutica de Portugalete de la antigua de Bilbao. Hoy la citada escuela, esta varada firmemente y anclada sobre la antigua playa de Portugalete, que se situaba entre Peñota y el Muelle de Hierro de Portugalete. La silueta y fisonomía de la súper-estructura de la nueva escuela, simboliza un moderno trasatlántico, varado sin escora alguna, sobre este bello mojón de Portugalete-Santurce. Sorprende su volumen arquitectónico y su referencia naval, para uso universitario, con una obra viva de monolítica construcción, semejando un casco de hormigón visto, con un bien estudiado coeficiente de afinamiento y francobordo, y con ocho escobenes, sobre las amuradas de babor y estribor.

Su superestructura superior de cara al mar, a barlovento del viento dominante del Mar Cantábrico, lo forman cuatro puentes principales y dos auxiliares, edificados con modernos elementos estructurales de aluminio, con sólidos paramentos en claros tonos y matices; que dan a las fachadas exterior un aspecto de Universidad. Pasando a su interior nos encontramos primeramente con amplias estancias bajeras a modo de espaciosas bodegas, con gran manga, eslora y calado, donde los baos son reemplazados por jácenas o vigas, y las cuadernas por sólidos pilares de hormigón armado. Subiendo por la escalera principal, de cómoda y elegante hechura, nos da acceso a los cuatro entrepuentes principales, donde visitamos las diferentes cámaras. La primera es un gran salón climatizado, destinado a proyecciones y conferencias con mil plazas, verdadero anfiteatro naval, situado bajo el castillo de proa. Después las diversas aulas, y entre ellas la biblioteca, secretaría y salón de profesores; nos van dejando una grata impresión de un buen Proyecto.

En los puentes superiores, las aulas destinadas a Electrotecnia, Telegrafía S.H. Laboratorio de Idioma, Morse y Simulador de Radar, equipadas con adelantos técnicos de última hora, dan un aspecto de auténtica Escuela Superior. Subiendo a los dos puentes altos, con rígidos candeleros y cómoda regala, nos encontramos con los puentes de Mando y Navegación, formando el Cuarto de Derrota, donde no podía faltare el Armario de Bitácora; con su instrumental de Radio-Goniómetro, esquema Contra incendios, Radar, Telégrafo y el Reloj de Bitácora etc; completando todo ello la mesa de cartas náuticas con todos sus detalles de navegación.

Al abandonar esta nave, cuyo armador el Almirante Boado, tuvo el acierto de abanderar en Portugalete para orgullo de la ciudadanía; nos despedimos de su Capitán el santurzano Aspiazu, el cual con muchos días de mar, comienza una nueva derrota ortodrómica por nuestra Abra de Portugalete, eso si, con mar rizada, horizonte despejado y viento bonancible del Sur.

Sin alarde ni culto a ninguna Personalidad, no podíamos olvidar con este artículo descriptivo, a la antigua Escuela Náutica de Deusto (Bilbao). Esta escuela estaba un poco apartada del litoral, anclada sobre la ribera del Nervión y equipada con un pequeño embarcadero con dos rudimentarios pescantes, el cual servía para arriar y virar la trainera de prácticas remeras, que el contramaestre, proel y timonel Bayón, instruía a los alumnos. Al embarcadero, junto y bajo el Puente de Deusto, se llegaba desde la escuela a través de un reducido jardín, que no rivalizaba en belleza, con su vecino, el majestuoso de la Universidad de Deusto. El humilde jardín náutico, exhibía tres detalles marinos; un palo Mesana, con equipo de jarcia, empotrado sobre una sólida fogonadura de hormigón, una rosa náutica dibujada sobre el rosetón botánico y un pequeño frontón para estimular músculos y brazos de remeros y bateleros.

Siempre sentiremos la nostalgia de aquellos catedráticos, que dieron vida y prestigio a la Escuela Náutica de Deusto, aquellos hombres que un día fueron de mar, pero luego echaron sus anclas y se afianzaron con algún noray en tierra firme. Entre ellos recordamos.

Pedro Echevarria. De Bermeo, el cual era muy chistoso explicando la Trigonometría esférica.

Artetze. De Algorta, explicaba mecánica haciendo las clases muy amenas, sabía de bielas y crucetas un rato largo. Con su hijo, el futbolista del Atlético Club de Bilbao, compartí mesa y tablero, en el examen de dibujo de barcos

Campos. Catedrático también del Instituto de Bilbao, daba Geografía Náutica y Costera Mundial, con clases muy amenas y agradables.

DIEGO. De Olabeaga, enseñaba Física y Óptica como se debe hacer, con rigor y la vez con respeto y humanismo.

CANAL. Un clásico bilbaíno entusiasta del paseo por El Arenal y asiduo a la tertulia del Arriaga.

BUSTOS. Mi gran amigo, daba Derecho Marítimo Internacional. Cuando traía sus barcos a reparar a la Naval de Sestao, siempre nos comentaba en el taller de calderería de cobre, alguna historia. Su Plencia la gallarda y Fuenmayor la bodeguera, le recuerdan con cariño

VILLANUEVA. Secretario de la Escuela, el padrazo de los alumnos.

INCHAURTIETA. De Begoña, era el Catedrático de Astronomía y Navegación y también de Estiba y Maniobras, un hueso para los alumnos. El antiguo bar El Tilo y Pacho del Arenal y Bidebarrieta, nos recuerdan a Don Ramón.

FRANCES. Capitán de buques, muy refinado, alternaba la náutica con la Cátedra de Nudos y su hospedería de la calle Amistad.

LARRAZABAL. Hombre muy afable y educado, daba clases de inglés.

GÁRATE. Director de la Escuela.

ZABALA. Capitán portugalujo, conocedor de la Hidrografía de la Ría del Nervión, como jefe de la flota de la J.O.P.

SILVÁN. Doctor en Medicina, Daba las clases de Higiene Naval; su personalidad y gran saber, impriman un serio respeta a los alumnos.

Esta fue la Historia de una escuela, que traspasó sus poderes a la de Portugalete, con el ejercicio de; enarbolar su gallardete sobre el mastelero de popa, de compensar la aguja de marear y de poner rumbo Norte a toda máquina.

 
HISTORIA EN SEDANO.


Carta a Miguel Delibes. Amigo Miguel, tu siempre eres noticia en Sedano a pesar de tu ausencia invernal. Sobre todo en estos momentos en que te encuentras aquejado por una lesión de tibia y peroné, que te has producido. Por eso los sedaneses, siempre movidos por ese instinto amistoso y amoroso, te recuerdan y elevan su mirada hacia el “Castro” por tu pronta recuperación.

Permíteme Miguel, que descubra a los burgaleses algo de tu natural vida por la”Honor de Sedano”. Cuentan los sedaneses que tu conociste Sedano montado en bicicleta, ya hace varios años, cuando tu siendo un mozo gallardo y galán, llegabas atraído por las ilusiones y los amores hacia tu novia, hoy tu inteligente esposa, Angelines Castro, que pasaba sus cortas vacaciones, entonces circunstanciales, en Sedano.

Grande debió ser el influjo que sobre tu alma inyectó este pueblo, que de entonces acá, no has dejado de peregrinar desde Valladolid hasta este rincón; para solazarte en tus aficiones de caza y pesca, y a la vez descansar e inspirarte en el silencio del valle, en tu buen arte de la pluma. Desde tu ausencia en Septiembre pasado, no he sentido los ecos que desde la ladera y falda de Ciella, solían llegar hasta El Campillo, y como voy a menudo por Sedano, he pensado enviarte a Valladolid los sucesos importantes de nuestro pueblo.

Contándote sucedidos de caza, te diré que por Sedano han corrido aires de fiesta este otoño. La cuadrilla de Joselito, han acosado hasta el abatimiento varios jabalíes; tu hijo Miguel, fue testigo del derribo de un “Macareno” en Fuente Vallejo, a certeros disparos del amigo Gallo. Estas correrías parecen reflejar que la generación de cazadores del 60, compuesta por ti, Varona, Modesto, Amando, Melgosa y Gregorio el herrador, etc; habéis dado paso, a la juventud de Joselito y sus muchachos. No obstante vosotros sois hombres conservadores y de experiencia y os conformáis con la codorniz de Fuente Blanquilla; que este año nuestro común amigo Santiago Huidobro, sabrá abonar bien el barbecho y tenerle a punto de siega, para el momento oportuno. Sabrás también, que Miguel Varona hombre avezado y conocedor de reino animal por fuera y por dentro, espera verte pronto para contarte al oído, ciertas aventuras y secretos cinegéticos. Ya sabes que en el acotado del Pinar, Nocedo y Mozuelos, él es autoridad; todas las palomas y perdices las tiene catalogadas.

Hablando de pesca te diré, que por el saltarín y encajonado río Sedanillo, las aguas bajan claras y cristalinas, hacia el río Rudrón, demasiado claras. Son aguas de redención para un pueblo que busca sin encontrar la salvación y el equilibrio de la vida rural. Tú sabes bien que en estos momentos, la Sociedad avanza sin control en la economía, consumo y gasto; y en Sedano los recursos son pocos, para valerse con la autosuficiencia frente a tal desenfreno.

Muchos han sido los aspectos mundanos padecidos por el tiempo riguroso a principio del año 1971. En el Observatorio Meteorológico de la Tobaza, el termómetro ha marcado -22º y al Sol -17º, con las consiguientes averías en la tubería de aguas de abastecimiento, que el edil e intendente municipal Tinito, puso su rápida intervención. También te diré que nuestro amigo y Alcalde Miguel Varona, siempre presto a sus visitas a extrarradio de la Lora y Zamanzas, como Veterinario, ha tenido que equiparse en su autillo (600), con azada y pala para picar el hielo y despejar rodadas.

De Bonis el Herrero, te diré que se mantiene en forma, ha defendido con pericia la red eléctrica de Electra,y el buen servicio a los usuarios; también ha prestado su ayuda en la reparación de cañerías y otros menesteres. Para terminar, solo me queda decirte, que ya el Sol se va ocultando por Peñaca Rubia. Desde allí, sus rayos macilentos de este Enero de 1971, quieren mitigar la frialdad que tiene tu “Cabaña Alpina”, donde la silueta del corzo quiere animar con su galopada, el protectorado de Los Delibes en “La Honor de Sedano”.

Adiós Miguel y Angelines; volveremos a vernos pronto. Probablemente, juntos atravesaremos una vez más en la próxima Semana Santa, el románico Pórtico de la Gloria, de Moradillo de Sedano.

Artículo editado en el Diario de Burgos el 23 de Enero de 1971.