EL HOMBRE Y EL MEDIO AMBIENTE
La Sociedad Española responsable, vive hoy muy preocupada por el Medio Ambiente y por los efectos provocados por la explotación abusiva e incontrolada de los recursos naturales. La degradación en el bienestar natural, viene incidiendo negativamente sobre el proceso evolutivo biológico y social de las personas, y en su estabilidad y convivencia.
Si no se aplican rápida y rigurosamente, todas las ideas científicas, lógicas y racionales, hacia un cambio substancial interactivo, en la íntima relación, Hombre-Naturaleza, el horizonte que se avecina es inseguro, y el Mundo caminará en el futuro hacia la desolación y la catástrofe. Entonces nuestra “Era Urbanozoica” pasará a la Historia como un periodo oscuro, donde existió una fauna irracional y caótica, que no supo o no pudo buscar su verdadero sentido de vida y el auténtico origen y sentido de la Creación.
Antes de que el hombre viese la luz en este Mundo, la Naturaleza regida por las Leyes Físicas del Universo, se fue adaptando y trasformando acorde a la influencia y equilibrio de los diferentes agentes y factores cósmicos.
Primero, después de la consolidación del Planeta, los gases de la atmósfera provocaron el agua y con ella los organismos primitivos, que dieron germen y vida a los vegetales, los cuales comenzaron a desarrollarse de una forma sistemática y más o menos ordenada, sobre los diferentes enclaves terrestres primitivos o bio-sistemas vírgenes que se iban implantando en el Planeta. A veces mudándose, extinguiéndose o creándose de nuevo, de acuerdo a los fenómenos geológicos y a los factores ambientales diversos.

Este proceso se ha demostrado por las investigaciones sobre la Paleobotánica, las cuales nos han indicado cómo, las primeras especies de Gimnospermas aparecen en el periodo Devoniano, para alcanzar su máximo desarrollo en el Jurásico, y luego ir disminuyendo hasta la actualidad. Tambien las Angiospermas aparecen sus primeras especies en el periodo Cretácico, alcanzando su máximo desarrollo en el Terciario, para luego ir disminuyendo.
Más tarde son los animales los que aparecen en la soledad del Mundo, y empiezan a ejercer poco a poco su influencia sobre los vegetales y recíprocamente estos sobre aquellos. Entre ambos seres comienza a generarse una permanente competencia de equilibrio, sobre adaptación y selección de las especies, con una simbiosis perfecta y una alternante modificación de caracteres, sobre todo en la Biología del género animal, al ser este dependiente primordial y depredador herbívoro, ante las necesidades vitales de supervivencia.
Al principio el hombre, falto de recursos materiales, solo disponía de su fuerza manual y de una cultura restringida pero muy naturalista, adquirida por la experiencia en la continua relación con el medio natural a su alcance. Más tarde, con esos medios muy valiosos, comienza un proceso de selección artificial de las especies vegetales y de los animales, y es entonces cuando el hombre se da perfecta cuenta de que las plantas y los animales tienen una función primordial en la Creación, es decir son el principio para la Humanidad, su comida, su trabajo y su remedio.
Con la Evolución permanente y constante, tanto física como biológica, después de muchos siglos de existencia, el Hombre llega a la Era Moderna convertido en varios tipos de hombre diferente. Un tipo de hombre consciente y avanzado en sus conocimientos humanísticos y culturales. Un tipo de hombre ignorante o manipulado. Un tipo de hombre libertario y sin alma y por último un tipo de hombre autosuficiente, endiosado, dominante en el poder y en el materialismo. En todos los casos, con excepciones, es un verdadero destructor de la Naturaleza. La inteligencia la tiene más comprometida con el progreso tecnológico a ultranza y atosigante, que con los avances científicos de prosperidad sostenible, en el Bienestar Social y Natural.
¿Pero quien degenera el Medio Ambiente? Como ya hemos dicho, primero es el abuso en la obtención de los recursos naturales y segundo, en el proceso de desintegración de la materia, con el derroche de la materia prima y luego el abandono descontrolado de los residuos generados.

¿Cómo se regenera el Medio Ambiente? Primero con leyes políticas y jurídicas, que limiten y organicen las explotaciones y comercio de los bienes naturales y elaborados. Segundo con leyes científicas (Física y Química), que reprocesen y purifiquen todos los residuos generados, a su estado o producto original o sucedáneo útil y beneficioso.
La Química en su proceso final de perfección, es una operación de separar, dividir y subdividir todos los elementos de la materia. Cuando el Hombre aplica esta práctica o teoría a la descomposición de los productos, lo hace pensando con el menor coste de trabajo, para obtener mayor beneficio (a veces lucro y egoísmo), abandonando sobre la Naturaleza los residuos aparentemente improductivos. Sin embargo toda descomposición debería hacerse bajo la Ley de Transformación de la Materia, con los principios básicos de equilibrio y recomposición o síntesis final de la materia sobrante, aplicando para esta operación el exceso de beneficio obtenido.
Según todos los indicios, efectos y causas que el hombre moderno viene padeciendo, principalmente con el agua, además de la constante y masiva invasión de los residuos urbanos e industriales, en un futuro próximo no tenemos escapatoria. O nos ponemos en pie de guerra, para regenerar tales residuos, o moriremos viendo a nuestro lado unos paisajes y una vida desnaturalizada y caótica.
Si no se aplican rápida y rigurosamente, todas las ideas científicas, lógicas y racionales, hacia un cambio substancial interactivo, en la íntima relación, Hombre-Naturaleza, el horizonte que se avecina es inseguro, y el Mundo caminará en el futuro hacia la desolación y la catástrofe. Entonces nuestra “Era Urbanozoica” pasará a la Historia como un periodo oscuro, donde existió una fauna irracional y caótica, que no supo o no pudo buscar su verdadero sentido de vida y el auténtico origen y sentido de la Creación.
Antes de que el hombre viese la luz en este Mundo, la Naturaleza regida por las Leyes Físicas del Universo, se fue adaptando y trasformando acorde a la influencia y equilibrio de los diferentes agentes y factores cósmicos.
Primero, después de la consolidación del Planeta, los gases de la atmósfera provocaron el agua y con ella los organismos primitivos, que dieron germen y vida a los vegetales, los cuales comenzaron a desarrollarse de una forma sistemática y más o menos ordenada, sobre los diferentes enclaves terrestres primitivos o bio-sistemas vírgenes que se iban implantando en el Planeta. A veces mudándose, extinguiéndose o creándose de nuevo, de acuerdo a los fenómenos geológicos y a los factores ambientales diversos.

Este proceso se ha demostrado por las investigaciones sobre la Paleobotánica, las cuales nos han indicado cómo, las primeras especies de Gimnospermas aparecen en el periodo Devoniano, para alcanzar su máximo desarrollo en el Jurásico, y luego ir disminuyendo hasta la actualidad. Tambien las Angiospermas aparecen sus primeras especies en el periodo Cretácico, alcanzando su máximo desarrollo en el Terciario, para luego ir disminuyendo.
Más tarde son los animales los que aparecen en la soledad del Mundo, y empiezan a ejercer poco a poco su influencia sobre los vegetales y recíprocamente estos sobre aquellos. Entre ambos seres comienza a generarse una permanente competencia de equilibrio, sobre adaptación y selección de las especies, con una simbiosis perfecta y una alternante modificación de caracteres, sobre todo en la Biología del género animal, al ser este dependiente primordial y depredador herbívoro, ante las necesidades vitales de supervivencia.
Al principio el hombre, falto de recursos materiales, solo disponía de su fuerza manual y de una cultura restringida pero muy naturalista, adquirida por la experiencia en la continua relación con el medio natural a su alcance. Más tarde, con esos medios muy valiosos, comienza un proceso de selección artificial de las especies vegetales y de los animales, y es entonces cuando el hombre se da perfecta cuenta de que las plantas y los animales tienen una función primordial en la Creación, es decir son el principio para la Humanidad, su comida, su trabajo y su remedio.
Con la Evolución permanente y constante, tanto física como biológica, después de muchos siglos de existencia, el Hombre llega a la Era Moderna convertido en varios tipos de hombre diferente. Un tipo de hombre consciente y avanzado en sus conocimientos humanísticos y culturales. Un tipo de hombre ignorante o manipulado. Un tipo de hombre libertario y sin alma y por último un tipo de hombre autosuficiente, endiosado, dominante en el poder y en el materialismo. En todos los casos, con excepciones, es un verdadero destructor de la Naturaleza. La inteligencia la tiene más comprometida con el progreso tecnológico a ultranza y atosigante, que con los avances científicos de prosperidad sostenible, en el Bienestar Social y Natural.
¿Pero quien degenera el Medio Ambiente? Como ya hemos dicho, primero es el abuso en la obtención de los recursos naturales y segundo, en el proceso de desintegración de la materia, con el derroche de la materia prima y luego el abandono descontrolado de los residuos generados.

¿Cómo se regenera el Medio Ambiente? Primero con leyes políticas y jurídicas, que limiten y organicen las explotaciones y comercio de los bienes naturales y elaborados. Segundo con leyes científicas (Física y Química), que reprocesen y purifiquen todos los residuos generados, a su estado o producto original o sucedáneo útil y beneficioso.
La Química en su proceso final de perfección, es una operación de separar, dividir y subdividir todos los elementos de la materia. Cuando el Hombre aplica esta práctica o teoría a la descomposición de los productos, lo hace pensando con el menor coste de trabajo, para obtener mayor beneficio (a veces lucro y egoísmo), abandonando sobre la Naturaleza los residuos aparentemente improductivos. Sin embargo toda descomposición debería hacerse bajo la Ley de Transformación de la Materia, con los principios básicos de equilibrio y recomposición o síntesis final de la materia sobrante, aplicando para esta operación el exceso de beneficio obtenido.
Según todos los indicios, efectos y causas que el hombre moderno viene padeciendo, principalmente con el agua, además de la constante y masiva invasión de los residuos urbanos e industriales, en un futuro próximo no tenemos escapatoria. O nos ponemos en pie de guerra, para regenerar tales residuos, o moriremos viendo a nuestro lado unos paisajes y una vida desnaturalizada y caótica.





