INFORME SOBRE ENERGÍA ATÓMICA
CENTRAL NUCLEAR DE HARRISBURG
Amanecía el 28 de Marzo del año 1979, sobre los verdes campos de Pensilvania. Entonces la corriente del río Susquehanna, con resonancias de indio apache y con un caudal primaveral notable, por el tributo del afluente Juniata, caminaba rápido y ruidoso a veces, e ingrávido y silencioso otras, con rumbo Sur hacia la espléndida bahía de Baltimore. Las aguas de este famoso río que se originan en el lago Otsego (N.Y.) y se nutren con los limpios arroyos de los valles de Tuscarora y Los Montes Azules, ambas estribaciones de la gran cadena de Los Apalaches; no se imaginaban que cuando llegaran alcanzar la villa de Middletown, cerca de Harrisburg (capital del Estado de Pensilvania) se estaba desarrollando allí un revuelo muy alarmante.
En este lugar las aguas se bifurcan en dos corrientes, formando la isla fluvial de Las Tres Millas, donde se alza como un baluarte inexpugnable, la central nuclear de Three Mile Island. Aquel amanecer significó para la televisión y los periódicos americanos, el revulsivo para que el Mundo pusiera la mirada en el continente de la técnica y la materia. Las preocupantes editoriales y la actitud del Gobernador de Pensilvania, dando órdenes autoritarias y concretas a favor de la seguridad de los más débiles, puso al Mundo en tensión y preocupación, que se concretó en una acción directa, rápida y decisiva.
La primera noticia lanzada a la Sociedad, fue que una seria avería en el circuito secundario de alimentación al intercambiador de calor o generador de vapor, había provocado una falta de refrigeración al núcleo del reactor, dando lugar tambien a fugas de agua y gases radiactivos, con presencia de partículas peligrosas de cesio 132 y estroncio 93, que casi seguro procedían de los compuestos alcalinos-térreos que cubren las barras de control, ello debido al calentamiento excesivo del reactor. Estos indicios fueron los que alarmaron, y alguna noticia exagerada dijo que las barras de uranio se estaban fundiendo. Tambien se detectaron en el ambiente atmosférico índices de radioactividad del orden de 12 000 milirens.

Esta central nuclear americana, se compone de dos unidades independientes. El reactor nº 1 comenzó a producir energía en el año 1974 y el reactor nº 2 al principio del año 1979 y es precisamente este, el que se ha averiado a los tres meses de funcionamiento. El sistema tecnológico de esta central es el de reactor de agua ligera o natural a presión; es decir el agua se calienta en el núcleo del reactor y por un circuito cerrado de alta presión (circuito primario) pasa a un intercambiador de calor, donde se genera por transferencia de calor (serpentín) el vapor que alimenta directamente la turbina por un circuito secundario a presión determinada.
Cada unidad tiene dos gigantescas torres de enfriamiento de agua (circuito terciario) de corrientes cruzadas y dispersión laminar, que enfrían el agua que ha servido para condensar el vapor de alta de la turbina y vapor de baja final. Después el agua enfriada vuelve al río Susquehanna o realimenta el circuito terciario de acuerdo a la temperatura. La avería, según informes y noticias, se originó en las bombas del circuito secundario del generador de vapor (2), bloqueando la entrada de alimentación a la turbina, que inmediatamente provocó la parada de la misma por falta de vapor, además de la elevación de presión y temperatura del circuito primario del reactor. En este momento y por exceso de presión se abrió la válvula de seguridad del reactor, que no funcionó correctamente. Por tal motivo al reducirse la presión, se debiera haber cerrado la citada válvula y por exceso de presión, siguió evacuando toda el agua del reactor y otras aguas, como la del tanque de relleno de emergencia. Todo el líquido fue a parar al tanque de relajación (3) y este no pudo admitir toda esta agua radiactiva, derramándose por el doble fondo y sumideros del contenedor del reactor (4).
Más tarde esta agua, al trasvasarse a los tanques de parada o de alimentación auxiliar (10) tambien crearon serios problemas, ya que los tanques no fueron suficientes para recibir y contener tanto caudal de agua y vapor, el cual se volatilizó en el ambiente atmosférico. Estas averías, más la peligrosa bolsa de de oxígeno, hidrógeno y otros gases que se generaron en la parte alta del reactor (1) por exceso de temperatura y falta de agua, fueron los graves problemas que surgieron en la central nuclear de Harrisburg.
Si todo lo que hemos expuesto ha sido toda la verdad (creemos que los medios de comunicación no han ocultado nada) nosotros por el bien del medio ambiente y seguridad de las personas de dentro y fuera de las centrales; opinamos:
PRIMERO.- El tanque de relajación (3) debe ser siempre de una capacidad tal, que absorba toda el agua del reactor, más la del circuito primario y más la del circuito secundario. Esta última operación es; para que en los casos de emergencia, en el que el serpentín intercambiador del generador de vapor se perfore y se mezclen las aguas de ambos circuitos. Tambien hay que pensar en el agua de refrigeración de emergencia, que circula desde el condensador de baja (8) al generador de vapor (2).
SEGUNDO.- Los tanques (10) de agua de parada del reactor que es radiactiva, deberán tener una capacidad suficiente para recibir todas las aguas de ambos circuitos mencionados, además se debe disponer de depósitos auxiliares de repuesto, para el caso de suma emergencia. Todos estos depósitos deberán ser emplazados en edificios contenedores protegidos con hormigón armado y no solamente en cubetas al aire libre.
TERCERO.- Los emplazamientos de las centrales nucleares se debieran haber construido alejados de los ríos y de cuencas hidrográficas. Tambien el subsuelo debiera ser bastante impermeable, para evitar filtraciones subterráneas radiactivas. El agua necesaria para estas centrales, debe ser conducida por canales, desde los ríos, hacia un embalse autóctono de la central. Todo este sistema es muy necesario para que el día de clausura de la central, se tenga garantía y seguridad, de los posibles escapes y derrames de la central, bajo el catafalco inexpugnable que se construya (in perpétuum).
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Artículo editado el día 13 de Mayo de 1979, en el Diario de Burgos.
Amanecía el 28 de Marzo del año 1979, sobre los verdes campos de Pensilvania. Entonces la corriente del río Susquehanna, con resonancias de indio apache y con un caudal primaveral notable, por el tributo del afluente Juniata, caminaba rápido y ruidoso a veces, e ingrávido y silencioso otras, con rumbo Sur hacia la espléndida bahía de Baltimore. Las aguas de este famoso río que se originan en el lago Otsego (N.Y.) y se nutren con los limpios arroyos de los valles de Tuscarora y Los Montes Azules, ambas estribaciones de la gran cadena de Los Apalaches; no se imaginaban que cuando llegaran alcanzar la villa de Middletown, cerca de Harrisburg (capital del Estado de Pensilvania) se estaba desarrollando allí un revuelo muy alarmante.
En este lugar las aguas se bifurcan en dos corrientes, formando la isla fluvial de Las Tres Millas, donde se alza como un baluarte inexpugnable, la central nuclear de Three Mile Island. Aquel amanecer significó para la televisión y los periódicos americanos, el revulsivo para que el Mundo pusiera la mirada en el continente de la técnica y la materia. Las preocupantes editoriales y la actitud del Gobernador de Pensilvania, dando órdenes autoritarias y concretas a favor de la seguridad de los más débiles, puso al Mundo en tensión y preocupación, que se concretó en una acción directa, rápida y decisiva.
La primera noticia lanzada a la Sociedad, fue que una seria avería en el circuito secundario de alimentación al intercambiador de calor o generador de vapor, había provocado una falta de refrigeración al núcleo del reactor, dando lugar tambien a fugas de agua y gases radiactivos, con presencia de partículas peligrosas de cesio 132 y estroncio 93, que casi seguro procedían de los compuestos alcalinos-térreos que cubren las barras de control, ello debido al calentamiento excesivo del reactor. Estos indicios fueron los que alarmaron, y alguna noticia exagerada dijo que las barras de uranio se estaban fundiendo. Tambien se detectaron en el ambiente atmosférico índices de radioactividad del orden de 12 000 milirens.

Esta central nuclear americana, se compone de dos unidades independientes. El reactor nº 1 comenzó a producir energía en el año 1974 y el reactor nº 2 al principio del año 1979 y es precisamente este, el que se ha averiado a los tres meses de funcionamiento. El sistema tecnológico de esta central es el de reactor de agua ligera o natural a presión; es decir el agua se calienta en el núcleo del reactor y por un circuito cerrado de alta presión (circuito primario) pasa a un intercambiador de calor, donde se genera por transferencia de calor (serpentín) el vapor que alimenta directamente la turbina por un circuito secundario a presión determinada.
Cada unidad tiene dos gigantescas torres de enfriamiento de agua (circuito terciario) de corrientes cruzadas y dispersión laminar, que enfrían el agua que ha servido para condensar el vapor de alta de la turbina y vapor de baja final. Después el agua enfriada vuelve al río Susquehanna o realimenta el circuito terciario de acuerdo a la temperatura. La avería, según informes y noticias, se originó en las bombas del circuito secundario del generador de vapor (2), bloqueando la entrada de alimentación a la turbina, que inmediatamente provocó la parada de la misma por falta de vapor, además de la elevación de presión y temperatura del circuito primario del reactor. En este momento y por exceso de presión se abrió la válvula de seguridad del reactor, que no funcionó correctamente. Por tal motivo al reducirse la presión, se debiera haber cerrado la citada válvula y por exceso de presión, siguió evacuando toda el agua del reactor y otras aguas, como la del tanque de relleno de emergencia. Todo el líquido fue a parar al tanque de relajación (3) y este no pudo admitir toda esta agua radiactiva, derramándose por el doble fondo y sumideros del contenedor del reactor (4).
Más tarde esta agua, al trasvasarse a los tanques de parada o de alimentación auxiliar (10) tambien crearon serios problemas, ya que los tanques no fueron suficientes para recibir y contener tanto caudal de agua y vapor, el cual se volatilizó en el ambiente atmosférico. Estas averías, más la peligrosa bolsa de de oxígeno, hidrógeno y otros gases que se generaron en la parte alta del reactor (1) por exceso de temperatura y falta de agua, fueron los graves problemas que surgieron en la central nuclear de Harrisburg.
Si todo lo que hemos expuesto ha sido toda la verdad (creemos que los medios de comunicación no han ocultado nada) nosotros por el bien del medio ambiente y seguridad de las personas de dentro y fuera de las centrales; opinamos:
PRIMERO.- El tanque de relajación (3) debe ser siempre de una capacidad tal, que absorba toda el agua del reactor, más la del circuito primario y más la del circuito secundario. Esta última operación es; para que en los casos de emergencia, en el que el serpentín intercambiador del generador de vapor se perfore y se mezclen las aguas de ambos circuitos. Tambien hay que pensar en el agua de refrigeración de emergencia, que circula desde el condensador de baja (8) al generador de vapor (2).
SEGUNDO.- Los tanques (10) de agua de parada del reactor que es radiactiva, deberán tener una capacidad suficiente para recibir todas las aguas de ambos circuitos mencionados, además se debe disponer de depósitos auxiliares de repuesto, para el caso de suma emergencia. Todos estos depósitos deberán ser emplazados en edificios contenedores protegidos con hormigón armado y no solamente en cubetas al aire libre.
TERCERO.- Los emplazamientos de las centrales nucleares se debieran haber construido alejados de los ríos y de cuencas hidrográficas. Tambien el subsuelo debiera ser bastante impermeable, para evitar filtraciones subterráneas radiactivas. El agua necesaria para estas centrales, debe ser conducida por canales, desde los ríos, hacia un embalse autóctono de la central. Todo este sistema es muy necesario para que el día de clausura de la central, se tenga garantía y seguridad, de los posibles escapes y derrames de la central, bajo el catafalco inexpugnable que se construya (in perpétuum).
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Artículo editado el día 13 de Mayo de 1979, en el Diario de Burgos.





