EL SISTEMA IBÉRICO.
Un análisis biogeográfico.
Se está promoviendo por el Departamento de Biología Vegetal de la Facultad de Biología de la Universidad de Valencia; una Asociación Científica para el estudio de la Flora del Sistema Ibérico. El coordinador general para esta atrayente e importante iniciativa es: Gonzalo Mateo Sanz, experto y responsable del área botánica de dicha Facultad. El cual considera que para llevar a buen fin este Proyecto es necesario plasmar conjuntamente un extenso y documentado trabajo de campo, laboratorio y gabinete, con el objeto de averiguar, relacionar y catalogar todo el Patrimonio Natural Ibérico zonal. Para ello conviene formar un equipo disciplinado y organizado de investigadores botánicos u observadores de la Naturaleza, que paso a paso vayan estudiando los diversos biosistemas enclavados en las provincias por donde se configura el Sistema Ibérico.
El Sistema Ibérico, en su más exacta delimitación, es la divisoria entre las cuencas del río Ebro y las del Duero, Tajo, Jucar, Segura y Mijares. Esta Cordillera Diagonal Ibérica, enlaza la Cordillera Cantábrica (Tres Mares de Peñalabra) con los núcleos rocosos prelitorales de Castellón y Valencia (Sierra de Espadan y Sabinar). Orográficamente la alineación ibérica la configuran varios núcleos culminares, que son: Sierra del Hijar, Sierra de la Demanda, Sierra de Neila, Picos de Urbión, Macizo del Moncayo, Sierra de Albarracín, Sierra de Javalambre y los núcleos aislados de Sierra de Gúdar en Teruel y Sierra del Maestrazgo de Peñagolosa en Castellón.
La biodiversidad vegetal del Sistema Ibérico, no solo por sus condiciones de altitud y geología del suelo, sino principalmente por latitud y clima; representa el fenómeno natural más evidente para interrelacionar la biocenología de las especies botánicas con las series de vegetación (Fitocenóticas) de las dos regiones biogeográficas de la Península Ibérica. La Euro-siberiana de la Sierra del Hijar (Alto Campo-Cantabria) y la Mediterránea del resto. Tambien debemos señalar que el Sistema Ibérico agrupa los sectores biogeográficos siguientes: Cántabro Euskaldum, Castellano Cantábrico, Riojano Estellés, Ibérico Soriano, Celtibérico Alcarreño, Manchego, Mastracense y Setabense. De estos, cuatro están en Cantabria, Palencia y Burgos.
Los espacios naturales del Sistema Ibérico en cada provincia, participan y rivalizan en múltiples biosistemas diferenciados, asociados al sector biogeográfico correspondiente. Cada uno aporta sus especies vegetales de acuerdo al hábitat afectado por la topografía, geología, edafología, clima, humedad etc. Y aunque muchas especies o taxones se desarrollan tanto en el Norte como en el Sur, otras variedades van mutándose, cambiándose y adaptándose a la latitud del lugar (biotopo). Algunos biosistemas por su situación o alejamiento contienen endemismos o especies raras, que pueden ser útiles para ampliar el nomenclátor taxonómico que existe en España, a través de Flora Ibérica.
El coordinador Gonzalo Mateo Sanz, expone en su manifiesto, que este Proyecto no es nuevo, se trata de ir recopilando, contrastando y ampliando datos y descubriendo fenómenos botánicos, útiles, funcionales y necesarios para la cultura y el conocimiento. El lleva varios años ocupado en esta tarea y quiere que su trabajo, añadido a la documentación existente y a los progresos de investigación futura, represente una documentación científica de la Flora de cada biosistema provincial y todo ello integrado como Patrimonio Natural Ibérico.
Varios años después de haber escrito este artículo, Félix Fernández, en el Diario de Burgos el día 18 de Febrero de 1995, se editó un amplio Atlas de la Flora de Burgos por tres Expertos Biólogos, uno de los cuales es Gonzalo Mateo Sanz.





