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CUADERNO DE BITÁCORA TERRESTRE
Ensayos Biogeográficos, Aconteceres Históricos y Observaciones Sociológicas
Acerca de
Félix Fernández Rodríguez BURGOS Facultativo de Minas Oficial de la Marina Mercante
Sindicación
 
POR EL MONTE OIZ.

Pocos montes de la Península Ibérica ofrecen unos caracteres geológicos tan espectaculares como el monte Oiz. Generalmente todos los núcleos rocosos culminares de la Cordillera Pirenaica, y en su prolongación la Vasco Cantábrica y Picos de Europa, se corresponden a la geología sedimentaria de la Era Primaria (Paleozoica) y a la Secundaria (Mesozoica). Sin embargo el monte Oiz es una excepción, es una individualidad de la Era Terciaria (Cenozoica). Está constituida petrográfica mente por areniscas y arcillas paleocenicas; rocas que aunque más débiles y perecederas que las calizas arrecifales del Amboto y sus crestas adyacentes, han servido durante siglos para demostrar la habilidad y pericia de los arrilariak o arrigilleak, expertos euskaldunes en la traza y cantería, reflejo y huella en las sillerías de los arcos carpanel-peraltados de los caseríos vascos del Duranguesado.

La alineación montañosa del Oiz (sinclinorio vizcaíno), que se extiende desde La Galea del Abra hasta Ermua, es paralela a la alineación del Amboto (anticlinorio vizcaíno), que va desde Punta Lucero hasta Aitzgorri en Guipúzcoa. Configuran un espacio “compartido” cuya orografía de estructuras paralelas desde el litoral Cantábrico, inspiró a los naturalistas euskaldunes y pastores primitivos, el nombre de Bizkaia (Bi-aitz-kaia), dos alineaciones rocosas.



El monte Oiz es tambien un espacio geobotánico de gran interés científico-natural, cuyas condiciones biológicas y ambientales, en colaboración con la Topografía del lugar, propician a la Naturaleza que rodea el Oiz, un ubérrimo vergel silvestre. A pesar de ello, sigue clamando a voz en grito por una ordenación forestal científico –técnica más selectiva (abetos douglas, alerces y pinsapos), como le hubiera gustado a mi amigo Mateo Mendicute de Zaldibar. Tambien una distribución de pastizales más razonables y landas productivas, con una protección de sus caminos y aparcaderos. Todo esto es un ruego a la defensa del hábitat natural y biosistema del Oiz para evitar los abusos y la sin razón.

Al observar las faldas y barrancos de la vertiente occidental del Oiz, hemos visto una diversidad floral muy destacada de la vegetación Atlántico-Eurosiberiana y la aclimatación biológica de algunas pocas especies mediterráneas, lo que nos ha demostrado la potencia y vigorosidad del biosistema del Oiz (Cántabro-Euskaldum). Sin embargo se observan determinadas acciones negativas que no favorecen el esplendor, biología y paisaje de importantes lugares.

OIZKO TONTOR U OIZKO PUNTIE. La cumbre alargada del Oiz, presenta un gran impacto visual en el paisaje. Se recomienda a la Diputación Foral, que para eso cobra, obligue a racionalizar las excesivas torres metálicas, eliminando las innecesarias y piratas.

MUÑOARRIETAKO AITZ-MONTOR. Esta ladera con alud de derrubios de areniscas cuarteadas es todo un monumento natural a proteger, y en parte a embellecer con forestación propia del lugar (robles pirenaicos, abedules y acebos). Se requiere restaurar sobre todo la zona próxima a la balsa de agua, que se ha producido allí un fuerte impacto natural de erosión, alterando la topografía, el paisaje y degradando el matorral.

ITURRIZURI. Este espacio natural es una landa cómoda y horizontal, cuyo suelo son turbas sobre sustrato arenoso, hoy repoblada con pinos silvestres, que en comparación de repoblaciones contiguas de pinos radiata, en Erribaso y Chopobaso, parece que aquellos no crecen. Recomendamos que sobre estas landas turbosas, en claros y despoblados, se experimenten abedules y abetos Douglas. Esta zona de fuente y abrevadero está abandonada, es un estercolero, a pesar que es uno de los lugares más panorámicos y recreativos.

ARLABAN. Zona recreativa muy concurrida pero incómoda, poblada de robles rojos americanos. Se han entresacado a lo bestia algunos robles, creemos que ha sido para solear el lugar de laberritoki y arroyo Arlaban. Recomendamos que muy cerca de este rincón pasando el arroyo, se pueda acondicionar un espacio llano para aparcadero de vehículos y zona más cómoda entre pinos.

Como conclusión final creemos que las limitaciones de los montes en pro del bienestar socio-natural son siempre beneficiosas para la ciudadanía; ello no puede mermar los recursos vitales y económicos de los basoerritarras; al contrario, debe aumentarlos. La disminución de los espacios agrarios, añadida a la inversión en innovaciones razonables, debe ser apoyada por la Administración y recompensada muy pronto por el valor en alza de los productos agropecuarios y de alimentación excelentes.

Artículo editado en el periódico Egin, el día 3 de Febrero de 1995, con seudónimo Gastelako Beretar
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