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CUADERNO DE BITÁCORA TERRESTRE
Ensayos Biogeográficos, Aconteceres Históricos y Observaciones Sociológicas
Acerca de
Félix Fernández Rodríguez BURGOS Facultativo de Minas Oficial de la Marina Mercante
Sindicación
 
EL ORIGEN DEL EBRO.

El nacimiento del río Ebro, ha sido siempre un tema apasionante y discutido. La resurgencia del manantial de Fontibre, en la hondonada del Escajar de la Dehesa de Guariza, y la dinámica corriente del Hijar, como la gran arteria fluvial del Valle de Alto Campoo, desde sus cumbres hasta Reinosa; son los dos caudales que rivalizan en el verdadero alumbramiento del glorioso y episódico río ibérico. Pero la verdad y la razón del origen del río, hay que buscarla en los caracteres hidrogeológicos de la zona y en el estudio minucioso de la Geografía y Topografía del Alto Valle de Campoo.



El río Hijar nace bajo Tres Mares de Peñalabra, sobre el vértice e intersección de la virgación orográfica, formada entre la Cordillera Cantábrica (Puertos de Sejos o Sierra del Cordel) y la Cordillera Ibérica (Sierra de la Cebollera y Sierra del Hijar); en el lugar denominado Los Pidruecos; punto situado en la ladera de las Peñas del Pando y Collado de los Asnos y sobre una cota de 1.900 m de altitud. Aquí en este paraje correspondiente a una cuenca glaciar cuaternaria, comienzan a aflorar las primeras aguas, sobre las brañas superiores y gradas tremedales del anfiteatro del Valle de Campoo. Estas aguas que empiezan a resurgir en pequeñas pozas o manantiales, entre canchales de cuarcitas y pudingas, se transforma rápidamente en dinámicos chorros, con una escorrentía que poco a poco van configurando el río Hijar. Este en su curso alto, se va alimentando, por la margen derecha, con los regatos de Piedrahita, Peñalrostro o Cogullo, Cervalizas y Solana; los cuales recogen los derrames acuíferos de la vertiente Norte de la Sierra del Hijar, correspondientes al Cuchillón (2.176 m), Guzmerones (2.094 m), Cueto Mañinos (2.148 m), Cueto Mañín (2.127 m), Sestil (2.065 m), Peña Astia (1.922 m), Peña Rubia (1.934 m) y Cuesta Labra(1.950 m). Por su margen izquierda el Hijar se beneficia de las aguas del arroyo de La Pedraja, el cual recoge las aguas subyacentes de la garma del Paso de la Muerte, por las cuencas glaciares de Vacarrabona y Cuenca Cre, ambas entre el Cornón (2.140 m), Bóveda (2.072 m) y Cueto Hijedo (2.162 m); situados en la parte occidental de la Sierra del Cordel. Probablemente sea este manantial a 1.900 m, de altitud, el más potente en los niveles superiores.

El Hijar en su recorrido inicial, atraviesa los llamados terreros de Calgosa y Cabaña del Villar, erosionando y lamiendo las masas arcillo-arenosas del piso Buntsandstein superior en contacto con el Keuper, que es la facies más llamativa del periodo geológico Triásico. Por esta zona entre rápidos y cascadas, el río se va encajando en un cauce escondido entre hayas, robles, saucedas y abedules del Brañizo y Brañavieja. Después a 11 Km del nacimiento, en el puente de la Angustiosa sobre cota de 1.000 m, al Hijar se le une el pequeño arroyo Solana de Mazandredo, que capta algunas aguas de la vertiente Norte de la Sierra del Hijar por la Cuenca Bucer y barrancos del Cueto de la Brañía Más abajo en el punto 12,243 km del origen, se llega a la confluencia con el río Guares, en Puente Riaño..

Tambien en la ladera Sur de los Puertos de Sejos o Sierra del Cordel, bajo el lindero entre Cueto de la Horcada (2.115 m) y Cordela (2.056 m) en un lugar llamado cuenca de Las Pozas y a una altura de 1.900 m, se desarrolla otro fenómeno hidrológico con las mismas apariencias que el Hijar. Aquí nace el río Guares, Trisuerra o Calgosio, primero con aguas de la Cuenca de Las Pozas y de Cuenca Horcá, formadas ambas entre La Horcada (2.115 m), Pico Cordela (2.056 m) y Peña Hiján (2.085 m). Pronto a esta arrollada inicial del Guares, se le unen por su margen izquierda, el arroyo Cuencajen o Robledo, derrames de Peña Hiján. Seguidamente otras aguas menos importantes y ribereñas, de las zonas del Abedular, Caomonte, Calgosio y La Para, se unen al Guares. Después aguas abajo y por el mismo margen, desagua en el Guares, la regata del Piquío o arroyo de Ojos Terreros, cuyo manantial nace en Los Castros o lastras del Piquío, entre Peña Hiján y el Pico Cordel (2.060 m) y sobre la cuenca glaciar de Los Hoyos.

Sigue el Guares su curso y por el punto 3.806 Km de su origen, recibe por su izquierda y en el lugar de Entrambos ríos, el arroyo Rehoyo que baja desde la cuenca glaciar de Los Hoyos. Este arroyo en sus 3,35 km de recorrido total, ha captado las aguas del Paso de la Colladía, Castros de la Peña y por bajo de estos, al arroyo Señoruca, que baja desde el Pico Liguarde (1.973 m) por la cuenca glaciar de La Cova u Hontanares. Tambien el río Guares capta el regato de Fuente Bárcena. Después de estos acopios del Guares, se desploma por el pozo La Ureña de Abiada. Más abajo ya, el Guares en el punto 4,407 km de su origen, recoge las aguas de Las Fuentes, que bajan desde el canal de Rufresnos, el manantial de Sopeña situado en el prado de la Cajigona de Sopeña. Ahora el Guares con 6,197 Km, se une al Hijar con 12,243 km, en Puente Riaño.

Hemos de señalar que las pequeñas cuencas del Hijar y Guares, dentro del Valle de Campoo, se hallan separadas por la divisoria orográfica o interfluvio de Piedrahita, El Brañizo y el Collado del Henar. La confluencia de los dos ríos se efectúa en el pintoresco y atractivo Puente Riaño. Ahora el río Hijar con un caudal duplicado después de pasar el puente de Entrambasaguas, camina ufano al atravesar los prados de Celada de Calderones. Aquí en el punto 13,50 km del origen, recibe por su margen izquierda el arroyo de El Villar, que baja las aguas de la garma del Ropero.

Por estos horizontes ya suaves de álveo cuaternario, el Hijar moderado en velocidad, empapa los substratos subálveos del Valle de Campoo de Suso. Por aquí, para evitar desbordamientos, el cauce ha sido ensanchado y conformado su perfil trasversal, con sendos y alineados muros rocallosos. Ahora por Espinilla, el Hijar recibe por su margen derecha los arroyos de Celadas y Paralezas, son aguas de la vertiente Norte de Cuesta Labra, de la Sierra del Hijar. Por la margen izquierda recibe el arroyo Cruceo, cuyas aguas proceden de la Cuenca, Las Camperas, Los Callejones y del Moraliza. Tambien aquí el arroyo Argueso, aporta su pequeño volumen recogido por el Dosal del Bayo.

Ahora el Hijar, después de pasar Paracuelles y en punto 19,00 km del origen, cambia de rumbo Este a rumbo Sur hacia Villacantid. Parece como que el río no quisiera encontrarse con su rival Fontibre. La razón es Geomorfológica, ya que los promontorios calizos de Robledo y Guariza operan como diques de contención, desviando la corriente y frenando su ímpetu.

Prosigue el Hijar su curso bordeando el Salceral y el Hito de Matamorosa, para llegar por fin a Reinosa, donde se abraza al río Fontibre, formando el verdadero Ebro inicial. A 500 metros aguas abajo, y por su derecha, tambien desemboca el pequeño río Izarilla, que es el tercero en discordia en la red hidrográfica del Valle Campoo. Este Izarilla nace en Población de Suso y toma primero las aguas del barranco Braña y Fuente Bárcena, antes de cruzar Suano y La Izara. Luego recibe el caudal del río Marlantes que nace en Celada y recoge los acuíferos del llamado Campoo de Enmedio y las estribaciones de Pozazal, a través de los regatos de La Blanca, Lombadilla, Pupitre y Villasescusa.

Volviendo al río Fontibre, este nace, como ya hemos dicho en la Hondonada de la Guariza, con un reducido caudal algo inferior al Hijar. Este manantial de Fontibre, cuyas particularidades son un misterio hidrográfico, se pueden considerar como: Un sifonamiento freático o subálveo de la corriente del Hijar. O como una resurgencia de los acuíferos subterráneos de las Peñas del Abrejón, del Ropero y Cueto Camino. O como un flujo o brote artesiano procedente de los depósitos cautivos hídricos, bajo las sierras y anfiteatro del Alto Campoo, que a través de diaclasas, fallas, fracturas litológicas y plegamientos; las aguas y nieves se han ido almacenando en las estructuras subterráneas..

Poco a poco, ingrávida a veces, la corriente recién formada del río Fontibre, con aguas del arroyo Salón y Sanguía, avanza hacia los horizontes cercanos de Reinosa; serpenteando prados y sales, bañando bardagueras, junqueras y atravesando puentes y pontones romanos, por las bonitas aldeas de Salces y Néstares. Ahora el rio penetra en Reinosa, capital de la Merindad del Valle de Campoo, a la que el río Fontibre la enseñorea, el Hijar la circunda y el Izarilla la circunvala, La confluencia del Hijar con el Fontibre se efectúa en la vega de Buenavista, junto a la Barcenilla. Aguas abajo se les une el río Izarilla; y el Ebro ya formado desemboca en el Embalse de la Virga de Reinosa.

Con esta confederación de la depresión de La Virga, entre las montañas del Escudo de Cantabria y los contrafuertes de Carrales (Burgos), comienza la verdadera historia y epopeya del rio Iber. El rio que diera el nombre a nuestra península. El río que en aquellos lejanos tiempos, sirviera de ruta y de guía, para que los primitivos íberos alcanzaran la frontera con sus hermanos celtas. Aquellos no se imaginaron que el río Iber, naciera en el más allá de Fontibre, bajo las nubes y las nieves de Tres Mares de Peñalabra.

Artículo publicado en el Diario de Burgos con fecha 14/05/1986.

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