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CUADERNO DE BITÁCORA TERRESTRE
Ensayos Biogeográficos, Aconteceres Históricos y Observaciones Sociológicas
Acerca de
Félix Fernández Rodríguez BURGOS Facultativo de Minas Oficial de la Marina Mercante
Sindicación
 
RÍOS Y TRANSVASES.


Ninguna comunidad territorial de nuestra Península Ibérica, presenta unos caracteres hidrográficos tan notables y estratégicos, para el aprovechamiento y distribución del sistema hidráulico español, como el que dispone Castilla y León. En un somero análisis geográfico de su territorio, el más extenso del país, se observa claramente la configuración perimetral y los aspectos físicos y topográficos del espacio, cuyos límites son. Al Norte la vertiente Sur de la Cordillera Cantábrica. Al Este el surco y cauce del Ebro, con La Demanda, La Campiña, y Urbión, estos como tributarios del río Duero. Al Sur, el Norte del Sistema Central, con el Duero. Y al Oeste, Portugal y el Macizo Hespérico de Galicia.

En este ensayo descriptivo solamente vamos a analizar las aguas que circulan en superficie por la Meseta Terciaria de Castilla, al Norte del Duero; por tratarse de un espacio bien definido, receptor de las precipitaciones abundantes de la vertiente meridional de la Cordillera Cantábrica; cuya zona potencial de aguas, merece un estudio riguroso de sus recursos hidráulicos. La Climatología, la plenitud y la constitución física de los terrenos de la Meseta Castellana, nos vienen demostrando que estos espacios son ideales para mantener en unas dimensiones lógicas y con un tratamiento razonable, ordenado y lógico; las tres necesidades hídricas que necesita la Sociedad y la Naturaleza.

Para mantener el progreso actual y futuro, de la Comunidad, será necesario disponer de un volumen de agua que cubra todas las necesidades del campo, más la cantidad imprescindible para la vitalidad humana y animal y su bienestar socio-natural; y en el caso de un exceso de agua, servirla como reserva solidaria a otras comunidades. Nadie dudará que el agua de nuestros manantiales y ríos esté en crisis permanente y progresiva, habiéndonos lanzado un serio ultimátum en el año 1995. La carencia de agua y otras lacras, están transformando la faz de nuestro suelo ibérico; y solo es necesario observar la cantidad y calidad de las aguas de nuestros ríos para percatarnos del porvenir que se nos avecina dentro de poco tiempo. Ante este dramático panorama, si el Dios Creador y el Hombre con su acción directa no lo remedian, el futuro será tenebroso.

El suelo de la Meseta Terciaria de Castilla y León, le riegan de Norte a Sur en León, Palencia,y Burgos en menor medida, varios ríos importantes, regulados por sus correspondientes embalses, a saber: Pisuerga, Carrión, Esla, Porma y Órbigo. Estos ríos tienen unas funciones importantísimas de energía, riegos y abastecimientos; pero hay otros ríos secundarios, que circulan paralelos a los mencionados, entre ellos el Valderabuey y Cea y otros menores (Ucieza, Cueza, Sequillo etc) que están secos todo el año; los cuales parecen clamar por la supervivencia que tuvieron otrora. Parece lógico que a estos ríos secundarios y menores, en épocas de invierno y primavera, cuando está saturada la vertiente cantábrica, se podía trasvasarles el agua en exceso, que circula por las cabeceras del Carrión y Esla, a través de canales aliviaderos y en puntos estratégicos entre Palencia y León. Con estos proyectos convertiríamos los cauces de estos ríos en canales naturales no solo para mejorar el caudal, sino también el déficit subálveo y subterráneo de las tierras colindantes y acuíferos por donde circulan.

Además de estas ideas, no utópicas, se debiera investigar sobre el manto cretácico de la Meseta y en varios puntos, dentro de los cauces de los ríos importantes mencionados, con registros geofísicos y sismográficos, el comportamiento de las estructuras rocosas terciarias y las capas subyacentes del Cretácico, buzantes hacia el Duero; para buscar las fallas o fracturas paleogeográficas origen de los cauces. Una vez determinadas las fracturas o fosas cautivas, proceder en los cauces cabeceros de los ríos, a sondear con entubación, e instalar sumideros de inundación con cabezas hidrostáticas, para a través de ellas inyectar durante las crecida, el suficiente caudal para mantener con recarga los niveles freáticos de los puntos vulnerables de la Meseta. Hoy hay puntos muy resentidos por el exceso de captación y la escasa recarga de estos últimos años. En este proyecto de regeneración habría que incluir algún río burgalés. Por el Sur, el río Arlanza con su embalse de Castrovido, y el río Esgueva regenerado, serían los beneficios para la zona Sur de Burgos.

Presentimos que en el futuro, el Norte de España tendrá que prepararse también, para calmar la sed de Andalucía y Levante; y para ello será necesario tender los acueductos que inunden o nivelen a la alza, los embalses del Sur y Este de España.

Artículo editado en el Diario de Burgos en Agosto de 1995.

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