Ellas...!!!
Querida mujer dos puntos
No me hagas sufrir coma.....
Nooooo, Juan Luis, no, te has confundido, esto que ahora pides, es imposible, vale que pidas que te quiera, que esté contigo que baile una sardana, pero que no te haga sufrir!!! Eso es imposible, va innato en ellas, no creo que sea aposta, o no al menos en todos los casos, y es que las mujeres nos hacen sufrir y mucho.
Quizá, ellas no tengan la culpa, o quizá sí, pero cierto es que nos hacen padecer en muchas ocasiones, lo que no está escrito. Ya sea por celos, ya sea, porque intentas conseguirla, pero se hace la dura o la esquiva, o simplemente juega contigo, pero son incontrolables, ellas tienen el poder, la sartén por el mango y salvo casos contados, es así. Y el problema, no es que nos puedan manejar, el problema es que lo saben y encima se regocijan las jodias!!. La verdad, sea dicha, ellas son temibles utlizando sus “armas de mujer”, cuando una se propone algo, ten por seguro que lo consigue.
Esto, no quiere decir que sean malas, ni mucho menos, porque para mí, desde luego, son lo mejor que puede haber en el mundo. Sí, de momento estoy plenamente en mis cabales!!. Pero, no puedo negar que no hay nada como tener a una mujer al lado. Son capaces de controlarnos, son capaces de cambiar nuestra forma de vestir( y no por falta de personalidad, pero poco a poco lo consiguen), son capaces de que hagamos las estupideces mayores del reino, pero también son capaces de hacerte sentir importante, sentirte especial, querido, amado, deseado e incluso que aparezca en ti, esa estúpida sonrisa, cuando te llama para quedar!!.
Ya se dijeron los suaves:
Quién no quiso alguna vez, algo que no pudo tener,
Quién no hizo alguna vez, locuras por una mujer...
Y es que, nuestras más tremendas locuras suelen ir encadenadas a ellas, pero también nuestras mayores satisfacciones y muchos de nuestros mejores momentos.
Por eso y aunque al principio del post, pudiera parecer algo distinto, desde aquí lanzo mi particular homenaje a estas mujeres, que nos hacen cometer locuras, a esas que nos hacen sentirnos diferentes, a aquellas que hacen que nos riamos de las más absolutas tonterías, a todas las que hacen que por la calle se giren nuestras cabezas 360º, para observar una perfecta creación de la naturaleza y por supuesto a todas y cada una de las que puedan leer esto, para que nos hagan sentir especiales.
Saludetes.
El Despertar!!!
Sí, sin más vueltas, ni revueltas, despertarse al lado de ella, es una de las mejores experiencias que te puede dar la vida.
Ese amanecer, con los pequeños rayos de luz, entrando a través de las rendijas de la persiana, abriéndose un hueco, para iluminar el rinconcito de la habitación, abrir los ojos y encontrarte su cara y su cuerpo, acurrucado entre las sábanas y esperando ser abrazado. Arrimarte, abrazar su cuerpo, sentir su tersa y suave piel, notar el calor que mana de su cuerpo, despedido gracias a permanecer durante horas, debajo del esponjoso edredón de plumas. Notar como se despierta, como abre sus ojos, como gimotea y se resiste a despertar del todo. Susurrar al oido mil y una tonterías, esperar su reacción, arrimar si cabe un poco más los dos cuerpos, y empezar a explorar debajo de ese suave pijama de algodón. Notar como poco a poco también se van despertando los instintos mañaneros. Sentir sus labios, resecos por la noche, como entran en contacto con los tuyos, como invade su cuerpo tú intimidad, y te va desnudando. Como, corresponden tus manos, quitando su ropa, y dejando también su cuerpo desnudo. Contornearte y conseguir acabar encima suyo. El roce caliente de su cuerpo contra el tuyo, la humedad de su sexo y la inflamación del tuyo. La penetración lenta y precisa, a la vez que necesitada y esperada. Los gemidos y susurros, las caricias oportunas en las zonas más precisas, la invasión poco a poco de la prisa, del movimiento acompasado, y de los gemidos, cada vez más palpables en el silencio de la habitación, que poco a poco y con más rayos de luz entrando por la rendijas de la persiana, se va despertando. La llegada al éxtasis, al orgasmo, al primer placer de la mañana, a una manera de recibir el día, más que apetecible, a un amanecer radiante y esplendoroso.
Y todo esto, solo porque la quiero, porque quiero estar con ella y porque me hace feliz.
Gracias por todo.
Algunos pensarán que es una tontería, otros se identificaran con la situación, otros ni tan siquiera se habrán parado a ver ese post. Pero, los pocos que hayan vivido algo parecido, algo similar, o quizá algunos que lo desearan vivir, se darán cuenta que es algo distinto, despertarse al lado de alguien especial y poder empezar el día, como deberían empezar todos, y es que debería ser de obligatorio cumplimiento, tener una relación sexual, a primera hora del día, claro que considerando que nos solemos levantar de media entra las 7 y las 7:30, quizá eso no lo haga muy apetecible.
Saludetes
Sin tristezas!!!!
Hay una canción de Fito y Fitipaldis, que reza así :
“Hay días que parece que nunca se va ha acabar el sol
Y otros son más tristes que una despedida en la estación,
Es igual que nuestra vida que cuando todo va bien,
Un día tuerces una esquina y te tuerces tú también...”
Y es verdad, que improvisados son algunos cambios, que dispar es el destino y es que hay veces, que nuestro camino está en manos de otros. Todo puede cambiar con un pequeño giro de tuerca, pero tanto para bien como para mal.
Se que hay, compañeros blogueros, que han pasado por malos momentos o aún están inmersos en ellos, para ellos, decirles que vean un poco de luz al final del camino, sí, es fácil decirlo, cuando alguien esta fuera, y no, no lo digo , por cumplir, ni por animar a nadie en particular. Lo digo, porque todos hemos vivido momentos así, momentos en los que hemos girado esa “esquina” y todo se ha vuelto incierto, ese día tan soleado, se ha quedado en un mar de nubes negras, por las cuales no vislumbramos ni un solitario rayo de Sol.
Estos momentos, siempre son difíciles de afrontar, pero después, con el tiempo en tus manos y con el aire soplando a favor, todo se mira diferente, todo cambia de color.
Así pues, desde este rinconcito mío, he escrito este post , para poder dar un poco de ánimo, a todos aquellos que pasen por un mal momento, que sepan que tienen gente con la que pueden contar, y que aunque parezca mentira, “el tiempo cicatriza las heridas”.
Saludetes a todos los que pasan por este rinconcito, y espero que todo siga bien.
P.D. Este blog viene inspirado, por los comentarios o post que he ido leyendo en otros blogs, por eso a todos os deseo lo mejor.
“Hay días que parece que nunca se va ha acabar el sol
Y otros son más tristes que una despedida en la estación,
Es igual que nuestra vida que cuando todo va bien,
Un día tuerces una esquina y te tuerces tú también...”
Y es verdad, que improvisados son algunos cambios, que dispar es el destino y es que hay veces, que nuestro camino está en manos de otros. Todo puede cambiar con un pequeño giro de tuerca, pero tanto para bien como para mal.
Se que hay, compañeros blogueros, que han pasado por malos momentos o aún están inmersos en ellos, para ellos, decirles que vean un poco de luz al final del camino, sí, es fácil decirlo, cuando alguien esta fuera, y no, no lo digo , por cumplir, ni por animar a nadie en particular. Lo digo, porque todos hemos vivido momentos así, momentos en los que hemos girado esa “esquina” y todo se ha vuelto incierto, ese día tan soleado, se ha quedado en un mar de nubes negras, por las cuales no vislumbramos ni un solitario rayo de Sol.
Estos momentos, siempre son difíciles de afrontar, pero después, con el tiempo en tus manos y con el aire soplando a favor, todo se mira diferente, todo cambia de color.
Así pues, desde este rinconcito mío, he escrito este post , para poder dar un poco de ánimo, a todos aquellos que pasen por un mal momento, que sepan que tienen gente con la que pueden contar, y que aunque parezca mentira, “el tiempo cicatriza las heridas”.
Saludetes a todos los que pasan por este rinconcito, y espero que todo siga bien.
P.D. Este blog viene inspirado, por los comentarios o post que he ido leyendo en otros blogs, por eso a todos os deseo lo mejor.
CONFIDENTE....
Quién o quienes, nunca han tenido un confidente, que se entera de tus secretos, de tú forma de pensar o bien de tus hechos más destacados, irrelevantes o deseosos...
Todos verdad, todos hemos tenido o tenemos algún confidente de este tipo. A veces se trata de un verdadero amigo de esos que desde pequeños, han compartido con nosotros grandes momentos, grandes crisis, vamos desde un primer amor, hasta la primera ruptura, pasando por cualquier tipo de triunfo alternativo :oP.
Otros tienen un amigo, al cual no se conoce de toda la vida, pero como si lo fuese.Una persona de esas que llegan un día sin hacer mucho ruido, pero que se van acoplando en tu vida y cuando te das cuenta, es un apéndice más de tu cuerpo, sabe lo que piensas, lo que sientes o lo que haces en cada momento.
También, existe este tipo de relación, entre personas de una misma familia, bien dos hermanos que nunca tienen secretos, bien dos hermanas, hermano y hermana, primos, primas y de más combinaciones posibles...
Bonitas son todas estas relaciones, poder contarle a alguien, sin necesidad de omitir ningún detalle, todo lo que has hecho, todo lo que te ha pasado o todo lo que has vivido en un momento en concreto. Hay algunos que tienen más de un confidente, otros que solo uno el más allegado, incluso hay quién grita todo a los cuatro vientos y todos nos convertimos un poco en confidentes, ¿a qué estáis en algún grupo, bien como confidente, bien como confesado?
Bueno pues, mi confidente más reciente es mi manta, sí, mi manta, ella sabe todo lo que ha pasado en las últimas semanas debajo suyo, cosas maravillosas que todos podeís imaginar, sueños, realidades, ilusiones, etc. Parece mentira que un objeto haya tomado ese rol, pero en mi caso y hablando de ahora en la actualidad, pero ha sido mi confidente en mis últimas semanas, y claro esta que deseo que lo siga siendo, esto sólo significará una cosa, todo sigue bien.
Sí, también alguien animado lo sabe, pero hasta el más mísero detalle, sólo y digo sólo lo sabe ella. Menos mal que nunca podrá contarlo :oP.
¿Quién no tiene un confidente, ya sea animado o inanimado?
Saludetes.
Rural!!
No, no vivo en el campo, que más quisiera. Gustarme, me gusta mucho, pero ... de momento lo que tengo es la ciudad, ya veremos un poco más adelante lo que depara el futuro.
Mientras pueda al menos disfrutaré de él, todo lo que me deje la imaginación y el presupuesto. ¿Cómo? , pues con las famosas y solicitadas casas rurales. Sí, ya sé que no es lo mismo ir de visita un fin de semana al campo, a relajarte en tú casita rural, que permanecer día tras día, sumergido en la vida campestre.
Mi experiencia rural, también se basa en el conocimiento del pueblo, gracias a que tengo familia que proviene del mundo rural, y muchas vivencias me fascinan, así que también cuando puedo me escapo a esos pueblitos de la sierra española.
Pero lo que quiero contar es un fin de semana especial en una casita rural en la sierra de una ciudad. Empezamos por llegar(siempre es un buen principio :oP). Nos instalamos (os situo en un Viernes por la tarde-noche). Tras asentarnos en la pequeña pero acogedora morada, preparamos una cenita, cenita para dos, con sus velitas y todo, ¡que romántico! Jejeje. Que os voy a contar, que cuando estas en una casita rural, con quién te apetece estar, con el monte de fondo, divisado a través de la ventana, con poco que hagas, todo es especial. Tras la cena, ¿qué tocó?, peliculita en la cama, aunque a decir verdad, no sé ni que película era, porque yo me centré más en la anatomía de mi agradable compañía que en las escenas de la película en cuestión. Sí, y es que también considero algo especial hacer el amor con las montañas mirando de reojo y con el olor a naturaleza viva acompañado tan grata ocasión.
Amanecer, amanecer acompañado del gallo de ocasión, un poco jodio el tío, porque cumplía con la tradición de cantar nada más salir el sol, un poco pronto para la ocasión, pero bueno, abrir los ojos y volver a ver a mi agradable compañía, pues que decir que despierta mis instintos(hay que decir que se despiertan con poco esfuerzo) y repetimos acción, nos posamos sobre la presa que yace semidesnuda y atacamos sin miedo(que miedo vas a tener en esa situación¿?). Así, llegamos a un desayuno, para un hambre voraz, para después pasear por la villa en la que nos hayabamos y poder disfrutar de la verdadera hogaza de pueblo. Después comida y siesta, sí, acertareís, todos aquellos que pensaban , en otro agradable paseo por el mundo de la sensualidad, las caricias y todo lo imaginable. Con más tranquilidad que ajetreo, llegó la noche, a iluminarnos con la luna, a través de la ventana, luna, luna embrujada que nos cegó, nos cegó en el amor. Acabó la estancia en la casa como empezó, llena de amor, sexo, compañía, todo ello agradable y placentero.
No, no quiero que penseís que cada vez que salgo a una casa rural, o a un hotel o fuera de la ciudad voy buscando, sexo desenfrenado, pero este fin de semana, salió así, y lo recuerdo gratamente, y con imágenes imborrables en mi mente.
Amigos, bien sea para hacer el amor, bien para dar una grata sorpresa, bien para disfrutar del campo, o bien para salir de la ciudad, visitemos el campo y si es posible en una casa que recuerde a las de nuestros antepasados, donde vivían con ganado, con el frío, con la nieve, e incluso en muchos casos con el temible “lobo”.
Saludetes y cuidemos nuestra naturaleza.
Mientras pueda al menos disfrutaré de él, todo lo que me deje la imaginación y el presupuesto. ¿Cómo? , pues con las famosas y solicitadas casas rurales. Sí, ya sé que no es lo mismo ir de visita un fin de semana al campo, a relajarte en tú casita rural, que permanecer día tras día, sumergido en la vida campestre.
Mi experiencia rural, también se basa en el conocimiento del pueblo, gracias a que tengo familia que proviene del mundo rural, y muchas vivencias me fascinan, así que también cuando puedo me escapo a esos pueblitos de la sierra española.
Pero lo que quiero contar es un fin de semana especial en una casita rural en la sierra de una ciudad. Empezamos por llegar(siempre es un buen principio :oP). Nos instalamos (os situo en un Viernes por la tarde-noche). Tras asentarnos en la pequeña pero acogedora morada, preparamos una cenita, cenita para dos, con sus velitas y todo, ¡que romántico! Jejeje. Que os voy a contar, que cuando estas en una casita rural, con quién te apetece estar, con el monte de fondo, divisado a través de la ventana, con poco que hagas, todo es especial. Tras la cena, ¿qué tocó?, peliculita en la cama, aunque a decir verdad, no sé ni que película era, porque yo me centré más en la anatomía de mi agradable compañía que en las escenas de la película en cuestión. Sí, y es que también considero algo especial hacer el amor con las montañas mirando de reojo y con el olor a naturaleza viva acompañado tan grata ocasión.
Amanecer, amanecer acompañado del gallo de ocasión, un poco jodio el tío, porque cumplía con la tradición de cantar nada más salir el sol, un poco pronto para la ocasión, pero bueno, abrir los ojos y volver a ver a mi agradable compañía, pues que decir que despierta mis instintos(hay que decir que se despiertan con poco esfuerzo) y repetimos acción, nos posamos sobre la presa que yace semidesnuda y atacamos sin miedo(que miedo vas a tener en esa situación¿?). Así, llegamos a un desayuno, para un hambre voraz, para después pasear por la villa en la que nos hayabamos y poder disfrutar de la verdadera hogaza de pueblo. Después comida y siesta, sí, acertareís, todos aquellos que pensaban , en otro agradable paseo por el mundo de la sensualidad, las caricias y todo lo imaginable. Con más tranquilidad que ajetreo, llegó la noche, a iluminarnos con la luna, a través de la ventana, luna, luna embrujada que nos cegó, nos cegó en el amor. Acabó la estancia en la casa como empezó, llena de amor, sexo, compañía, todo ello agradable y placentero.
No, no quiero que penseís que cada vez que salgo a una casa rural, o a un hotel o fuera de la ciudad voy buscando, sexo desenfrenado, pero este fin de semana, salió así, y lo recuerdo gratamente, y con imágenes imborrables en mi mente.
Amigos, bien sea para hacer el amor, bien para dar una grata sorpresa, bien para disfrutar del campo, o bien para salir de la ciudad, visitemos el campo y si es posible en una casa que recuerde a las de nuestros antepasados, donde vivían con ganado, con el frío, con la nieve, e incluso en muchos casos con el temible “lobo”.
Saludetes y cuidemos nuestra naturaleza.