El Gran Nicaragüense
A LOS LIBERALES
I
Porque cantáis la eterna Marsellesa
que maldice el poder de los tiranos;
porque alzáis ardorosos en las manos
el pendón de la luz con entereza;
porque deséais que caiga la cabeza
de la hidra aristocrática, y ufanos
dais al pueblo principios soberanos,
que destruyen del mal la niebla espesa;
porque gritáis que es libre el pensamiento;
que no tiene cadenas la conciencia,
y proclamáis con fuerza y ardimiento
que hoy impera no más la inteligencia;
la muchedumbre criminal y necia,
os escupe, y os odia, y os desprecia.
II
Y porque sois soldados de la idea;
porque rompéis la tiara y la corona,
y vuestra voz la libertad pregona;
la libertad que irradia y centellea;
porque deséais que el Universo vea
cómo una catedral se desmorona
al son del imno que la voz entona
del genio de la luz que vida crea;
porque las tablas de la ley del hombre
mostráis al mundo llenas de verdades,
y de la democracia el sacro nombre
escribís en la faz de estas edades,
tendréis mil bendiciones en la historia
y una palma en el templo de la gloria.
Rubén Dario, de L´Enfant Terrible (1880-86).
Breve reflexión: nihil novi sub soli; lo que muda en 120 años es apenas circunstancial, los enemigos de la libertad y de la razón, los que aspiran a tener buenos amos de carne o de papel, los que aspiran a pastorear todos los rebaños de reses bravas y domésticas como a simples carneros, y los que simplemente sueñan con mearse en piscina o calavera ajena pueden cambiar sus ropajes y oropeles, pero no han movido, siquiera un ápice, su alma.
A mi compadre Jefferson, y a todos los que, como él, son soldados de la idea cuya voz la libertad pregona.
I
Porque cantáis la eterna Marsellesa
que maldice el poder de los tiranos;
porque alzáis ardorosos en las manos
el pendón de la luz con entereza;
porque deséais que caiga la cabeza
de la hidra aristocrática, y ufanos
dais al pueblo principios soberanos,
que destruyen del mal la niebla espesa;
porque gritáis que es libre el pensamiento;
que no tiene cadenas la conciencia,
y proclamáis con fuerza y ardimiento
que hoy impera no más la inteligencia;
la muchedumbre criminal y necia,
os escupe, y os odia, y os desprecia.
II
Y porque sois soldados de la idea;
porque rompéis la tiara y la corona,
y vuestra voz la libertad pregona;
la libertad que irradia y centellea;
porque deséais que el Universo vea
cómo una catedral se desmorona
al son del imno que la voz entona
del genio de la luz que vida crea;
porque las tablas de la ley del hombre
mostráis al mundo llenas de verdades,
y de la democracia el sacro nombre
escribís en la faz de estas edades,
tendréis mil bendiciones en la historia
y una palma en el templo de la gloria.
Rubén Dario, de L´Enfant Terrible (1880-86).
Breve reflexión: nihil novi sub soli; lo que muda en 120 años es apenas circunstancial, los enemigos de la libertad y de la razón, los que aspiran a tener buenos amos de carne o de papel, los que aspiran a pastorear todos los rebaños de reses bravas y domésticas como a simples carneros, y los que simplemente sueñan con mearse en piscina o calavera ajena pueden cambiar sus ropajes y oropeles, pero no han movido, siquiera un ápice, su alma.
A mi compadre Jefferson, y a todos los que, como él, son soldados de la idea cuya voz la libertad pregona.





