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Diario liberal anti agitprop
lugar de conversación basado en pequeñas reglas: la realidad, la razón y cierta educación.
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Reglas de conversación: 1.La Realidad. 2. La racionalidad. 3. La Educación.
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La Segunda Intifada II
1. 8 de junio de 2001, días despues de que Arafat proclamase un alto el fuego, y una semana después de un terrible atentado en Tel-Aviv con más de una docena de civilies muertos. Televisión de la ANP, esa que ustedes y yo financiamos a través de las generosas donaciones de la AECI y la UE.
Retransmisión del sermon del Sheik Ibrahim Madhi desde la mezquita del Sheik 'Ijlin. Extracto traducido al inglés por MEMRI:


Allah willing, this unjust state will be erased -- Israel will be erased; this unjust state, the United States, will be erased; this unjust state, Britain, will be erased -- they who caused this people's Nakbah [the 1948 'catastrophe']...


Blessings to whoever waged Jihad for the sake of Allah; blessings to whoever raided for the sake of Allah; blessings to whoever put a belt of explosives on his body or on his sons' and plunged into the midst of the Jews, crying Allahu Akbar, praise to Allah...


Just as the building collapsed over the Jews in their sinful dancing floor [referring to the collapse of a wedding hall in Jerusalem] -- I pray to Allah that this oppressive Knesset will collapse over the heads of the Jews...


Figuerola solicita la colaboración de Jefferson o de L.R. para la traducción. Buenas noches.
PD: A estas alturas de la noche -ésto sí es una metáfora refiriendose a nuestro tiempo histórico- ya no sé que es más disparatado en la política de ZP si pactar con los separatistas el fin de España, negociar con la ETA nuestra rendición o querer aliarse con estos individuos. Ustedes dirán.
 
Comentario:
1.- La proposta d’ Estatut ignora la veritable història de Catalunya. Més enllà de la importància que Montserrat, Poblet o Sant Raimon de Penyafort han tingut en la configuració de la cultura catalana, no cal oblidar que la recuperació del català com a llengua de cultura se la devem a Mn. Jacint Verdaguer. Per això, resulta sorprenent que no hi hagi cap menció de les arrels cristianes de Catalunya. I éssent aquestes tan evidents, només la mala fe o el prejudici ideològic justifiquen l’ omissió d’ aquest aspecte essencial de la nostra identitat.

2.- La proposta d’ Estatut és contrària a la veritable tradició jurídico-política de Catalunya, que sempre s’ ha caracteritzat pel "seny" i la vitalitat de la societat civil, elements configuradors de les seves institucions polítiques. L’ asfixiant intervencionisme del text és aliè a la manera de ser dels catalans i en última instància amaga, sota la retòrica d’ un suposat alliberament per a Catalunya, una disminució de la llibertat real dels ciutadans de Catalunya.

3.- La proposta d’ Estatut ni tan sols és una norma per a tots els catalans. Especialment en el Títol I, l’ Estatut imposa un model de societat laïcista, individualista, contrari a la família i als drets dels pares (sobretot en l’ àmbit de l’ educació). Aquesta imposició ideològica, que menysprea quelcom tan bàsic per al futur del poble català com és la institució del matrimoni i la paternitat/maternitat, fa perillar el seu desenvolupament comunitari. ¿Com poden parlar del futur de Catalunya els qui desconeixen els drets bàsics dels catalans d’ avui i dificulten el matrimoni i la família, garantia de la continuïtat social?

4.- Els catalans són gent emprenedora, i la força del seu teixit empresarial n’ és una bona prova. Tanmateix, la proposta d’ Estatut regula en excés l’ economia, desconfiant de la lliure iniciativa social. Els apartats econòmics de la proposta d’ Estatut fan perillar l’ economia catalana. En aquest sentit, cal recordar que el proteccionisme i la planificació econòmica, a més d’ ofegar la capacitat d’ iniciativa, sempre acaben perjudicant els qui menys tenen.

5.- Més enllà de sentiments de pertinença, existeixen raons històriques, familiars, polítiques i econòmiques que determinen que Espanya sigui per als catalans l’ àmbit de convivència més immediat. En aquest sentit, la proposta d’ Estatut, apart de comprometre la ineludible solidaritat amb els altres territoris espanyols, fa inviable que l’ Estat compleixi les seves funcions pròpies. Un Estat ingovernable és contrari als interessos i necessitats de Catalunya.

Al nostre entendre, les raons anteriors demostren que la proposta d’ Estatut, en la seva redacció actual, és greument perjudicial per al bé comú. Per això, sol.licitem als Diputats i Senadors que votin en contra de l’ aprovació d’ aquest Estatut d’ Autonomia; i al conjunt de la societat civil, que manifesti públicament la seva oposició al mateix.
 
Comentario:
PD: Por cierto, señor Amfortas, sus palestinos de la Banda de Gaza se han pasado el fin de semana lanzando morteros Kasam -no menos de 40- sobre la población civil de la ciudad israelí de Sderot. ¿El artículo 51 de la Carta de NU es aplicable a Israel?. Esta PD va después de las 19 preguntas que tiene usted ya planteadas. Le rogamos no la utilice como artimaña comenzando por ella.
 
Comentario:
1.Señor Amfortas, le he ofrecido dos hechos, el texto de la Res CdS. 242 y la entrevista del Sr. Deniss Ross. Tiene 48 horas para probar la "manipulación" de ambos.
2. Cumplidas las cuales se procederá a aplicarle nueva sanción de evicción respecto a su último comentario.
3.Cumplido dicho plazo le otrogamos otro de 48 horas para responder a las 17 preguntas formuladas sobre su comentario inicial. Cumplido el mismo procederemos a una tercera sanción de evicción.
4. Lamentando comunicarle esta decisión le recordamos:
a) Las reglas de este blog son la realidad y la razón, amén de la educación básica que se nos presupone a todos.
b) Al margen de la resolución de este incidente, le recordamos que las páginas de este blog siguen abiertas a sus comentarios. Pero, eso sí, le encomiamos a atenerse a las normas que lo rigen en sucesivos comentarios. Por favor, a nosotros NO nos gusta hacer de policías de nuestra nave, pues a nadie hemos forzado a embarcar en ella.
 
Comentario:
1. Señor Amfortas esta es la última comunicación que usted y yo tendremos por este medio en tanto en cuanto siga usted en violación flagrante de las normas de este blog. Que a usted le parezcan baladíes las reglas no nos importa. Que usted no quiera dar cuenta de sus afirmaciones gratuitas -17- tampoco.
2.Le informo que los propietarios del mismo discuten la aplicación de su segunda sanción de evicción.
3. Sin embarga conoce usted mi insana debilidad por intentar razonar con usted. Por esta razón voy a hacer algo que sé seguro no aprovechará usted.
a)Primero observe el contenido de la Res CdS -por cierto aplicada en el ámbito del Cap. VI de la Carta-. Como verá es doble, conteniendo obligaciones para Israel y para los demás:
Affirms that the fulfillment of Charter principles requires the establishment of a just and lasting peace in the Middle East which should include the application of both the following principles:
1.Withdrawal of Israeli armed forces from territories occupied in the recent conflict;
2.Termination of all claims or states of belligerency and respect for and acknowledgement of the sovereignty, territorial integrity and political independence of every State in the area and their right to live in peace within secure and recognized boundaries free from threats or acts of force;
Affirms further the necessity
For guaranteeing freedom of navigation through international waterways in the area;
For achieving a just settlement of the refugee problem;
For guaranteeing the territorial inviolability and political independence of every State in the area, through measures including the establishment of demilitarized zones;
Requests the Secretary General to designate a Special Representative to proceed to the Middle East to establish and maintain contacts with the States concerned in order to promote agreement and assist efforts to achieve a peaceful and accepted settlement in accordance with the provisions and principles in this resolution;
El único estado o autoridad árabe que ha cumplido su parte (punto 2) ha sido Jordania por el Tratado de 1994 con Israel.
b) Sin embargo Israel lleva, como mínimo desde 1993 -Acuerdos de Oslo- intentando cumplir su parte (punto 1), siempre que consiga garantías del cumplimiento, no ya por los demás Estados agresores sino simplemente de la AP, sino del punto dos en su totalidad, al menos de su seguridad esencial. En su momento le remitimos a una de las mil pruebas que Camp David produjo sobre la naturaleza de Arafat y la AP. Como sé que usted no la leyo voy a reproducir aquí algunos de sus puntos esenciales. Sinceramente deploro este procedimiento del corta pega, pero en fin, puesto que sospecho que es la última oportunidad que tenemos usted y yo de razonar en estas páginas, pase.
ROSS: The ideas were presented on December 23 by the president, and they
basically said the following: On borders, 97 percent of the West Bank would go to the Palestinians. There would be about a 3 percent annexation in the West Bank for the Israelis and a 3 percent swap of Israeli land to the Palestinians. So there would be a net of 100 percent of the territory that would go to the Palestinians.

On Jerusalem, the Arab neighbourhoods of East Jerusalem would become the capitol of the Palestinian state.
On the issue of refugees, there would be a right of return for the refugees to their own state, not to Israel, but there would also be a fund of $30 billion internationally that would be put together for either compensation or to cover repatriation, resettlement, rehabilitation costs.

And when it came to security, there would be a international presence, in place of the Israelis, in the Jordan Valley.
These were ideas that were comprehensive, unprecedented, stretched very far, represented a culmination of an effort in our best judgment as to what each side could accept after thousands of hours of debate, discussion with each side (…)

BARNES: I have two other questions. One, the Palestinians point out that this was never put on paper, this offer. Why not?
ROSS: We presented this to them so that they could record it. When the president presented it, he went over it at dictation speed. He then left the cabinet room. I stayed behind. I sat with them to be sure, and checked to be sure that every single word.
The reason we did it this way was to be sure they had it and they could record it. But we told the Palestinians and Israelis, if you cannot accept these ideas, this is the culmination of the effort, we withdraw them. We did not want to formalize it. We wanted them to understand we meant what we said. You don't accept it, it's not for negotiation, this is the end of it, we withdraw it.
So that's why they have it themselves recorded. And to this day, the Palestinians [Authority] have not presented to their own people what was available.
BARNES: In other words, Arafat might use it as a basis for further negotiations so he'd get more?
ROSS: Well, exactly.

HUME: What, in your view, was the reason that Arafat, in effect, said no?
ROSS: Because fundamentally I do not believe he can end the conflict. We had one critical clause in this agreement, and that clause was, this is the end of the conflict.
Arafat's whole life has been governed by struggle and a cause. Everything he has done as leader of the Palestinians is to always leave his options open, never close a door. He was being asked here, you've got to close the door.
For him to end the conflict is to end himself. I also believe, Arafat was never serious about making a peace deal at Camp David. Whenever Arafat gets in trouble with his own people, to divert attention to this, he always incites them against Israel. This is a common tactic among dictators. Arafat knew, he couldn't do this no more, if he agreed to peace.

HUME: ... Might he not have concluded that the violence was working?
ROSS: It is possible he concluded that. It is possible he thought he could do and get more with the violence. There's no doubt in my mind that he thought the violence would create pressure on the Israelis and maybe the rest of the world. Arafat wanted to re-establish the Palestinians as a victim, and started this horrific war.
4. En fin señor Amfortas, 17 aclaraciones personales le esperan. Entre tanto, A dieu!
 
Comentario:
Se escapa por la tangente. ¿Está el Estado de Israel según la RES 242 a liberar Gaza y Cisjordania y ceder Jerusalem Este a los Palestinos? Si luego todo lo demás es accesorio: significa que han de cumplirse estas condiciones como se ha hecho con La Franja de Gaza, hagase lo mismo con Cisjordania y Jerusalem Luego juzgaremos con dureza si fuera menester a la ANP modelo de corrupción paroxística, pero no se líe ni se vaya por la tangente porque esto es lo esencial y sus preguntitas retóricas acccesorias. Creo que no se escabullirá y me dará la razón. Shalom
 
Comentario:
Por favor señor Amfortas, en atención a las reglas del juego de este blog -lugar de conversación;y qué caramba a la política de propiedad del partido que usted adora, el PSOE, y que ahora nos gobierna a todos- le rogaríamos que se abstuviese usted de la política del corta y pega. Máxime si se trata de dar respuesta a las 17 PREGUNTAS QUE TIENE USTED PENDIENTES.
 
Comentario:
1.Señor Amfortas, si su sabiduria fuese tan grande como su atrevimiento merecería la pena discutir con usted. Pero estas cosas no suelen suceder, o cuando suceden uno no se ve abocado a tales afirmaciones. Le quedan 17 respuestas que dar, y el reloj corre.
2.En fin, que usted no conocía más que un aspecto del programa político del Shinui es algo que no me causa dudas. De hecho aún ése lo conocía usted defectivamente. O lo confundía con el del Meretz, que en esto tambien hacen distingos.
3.Por lo que respecta a lo del "nacionalismo", antes de semejante parida le remitía yo sobre negrita a la última frase -"who unashamedly believe in Zionism"-. Por que, al fin y al cabo, usted es alguien que usa el concepto de nacionalismo -como los de ley, Derecho, yo, cristianismo, Dios, verdad, poderes públicos, libertad, igualdad y un eterno etc.- de un modo u otro en atención a las circunstancias en que se halle. Lo cual implica que la distinción entre patriotismo y nacionalismo para usted es baladí, hasta el punto y momento en que no le interese que lo sea...Pero en fin, nihil novi sub soli.
4. En este mundo hay cojos
Y quienes fingen cojera
......
 
Comentario:
A ver, Sr.Amfortas, esta nave se rige por unas reglas,usted las conoce. Respételas. Si no, se suelta lastre. Yo sé que a usted no le gustan esas reglas- para usted la realidad no existe- pero entonces, absténgase de mancharme la cubierta con sus ocurrencias, porque luego hay que fregarla- qué le vamos a hacer,nos gusta tener esto limpito y aseado.
Se le han planteado 17 cabos, anude o desanúdelos,con datos y criterios racionales. Es decir, CONTESTE a las 17 preguntas que se le han planteado y mantenga un debate inteligente. Hic et nunc.El realismo mágico, al menos en este barco, en Macondo se quedó.
Sabemos de su gusto por la literatura y de los esfuerzos por los ejercicios de estilo,pero, aunque le parezca increible,puede ejercerlo sin violar el principio de realidad. Ya conoce que la vocación literaria de D.Miguel Delibes comenzó con la inspiración que le producían la gran prosa vertida por el maestro Garrigues en sus tratados de Derecho Mercantil.
Si lo que usted pretende es otra cosa, éste no es el sitio...

PD.No tengo ánimo de polemizar y,además, lo que usted considere "votable" o no es absolutamente irrelevante,pero si el criterio es que el partido sea laico y no nacionalista,no le hacía a usted votando a Acebes, Bush o Sharon....
 
Comentario:
Señor Figuerola, precisamente al REs 242 es la amdre del cordero. Es obligatoria y eso Israel no lo cumple. Claro que sé que el Shinui es unpartido liberal laico de Israel, un Esstado con fuerte presencia del Sector público. Pero lo que hacen votable por mí com el Meretz un partido más a la izquierda es que son laicos y no son nacionalistas. Por eso yo podría ser votante de esos dos partidos. De hecho tanto le Meretz como el Shinui como una parte del laborismo como el último candidato defenestrado en las elecciones abogan por el cumplimiento de la Resolución 242, que podrá ser el principio del fin de la violencia.
 
Comentario:
Una perlita más del Shinui,

"The rate of privatization has to be accelerated and the state must relinquish its heavy involvement in the business sector. Within the globalization process, Israel has to be part of the Western economy and we unreservedly support a free market economy, scientific and technological development and high-tech industries. The role of trade unions is to take care of workers' welfare, but the Histadrut has become a political organization serving party-political interests and does not operate for the benefit of the economy. The state's job in economic development is to invest in infrastructure."

No si al final vamos a acabar todos en el mismo partido.
 
Comentario:
1. Mire señor Amfortas, a mí no me va usted a dar clases de Derecho Internacional, ni público ni privado. no es que yo sepa mucho de eso, pero me gustan los buenos maestros, los que saben más que uno pero no te miran por encima del hombro. Yo me he referido exclusivamente a la Res. AGNU 194, en ningún momento he mentado la Res. CdS 242. Así que si alguien está cometiendo un error es usted al confundir AGNU. y CdS.
2. ¿De verdad se quiere usted afiliar al Shinui? ¿Se quiere usted afiliar a un partido que defiende "una política económica y social basada en los principios liberales y en el mecado libre"? ¿Se cree que le voy a pasar sus estatutos?, lo lleva claro, búsqueselos. Pues es obvio que al escribir su última perorata no lo había hecho...Mala costumbre!. ¿Se ha preguntado siquiera porqué este partido
3. Señor Amfortas, ¿tiene usted intención de responder a alguna de las preguntas que se le han formulado en mi réplica? Fueron 17, y puestas las cosas así, le rogaría que respondiese a todas o abandonase su mala costumbre de soltar peroratas en estas páginas. Le recuerdo la segunda regla de este blog. Téngala muy presente, por favor.
4. Esto también procede de los estatutos del Shinui, señor maestro, pero ya sabe búsqueselos y fíjese en la última frase:

"We represent the middle classes, that are the backbone of Israeli society. In our opinion, the middle class pays too much in taxes and receives too little in return. A reduction in taxes will free up investment funds that will start the wheels of the economy turning once again, thereby providing jobs for the unemployed. We see ourselves as representing professionals, the self-employed, business proprietors, managers and administrative staff, high-tech staffers, those in the standing army, farmers, professors and teachers, pensioners and students. We are the voice of the productive, creative, cultured layer of Israeli society -- those who pay taxes and serve in the military reserves, who believe in law and order, who despise corruption, who suffer from bureaucracy, and who unashamedly believe in Zionism."

PD: lo del amor por los judíos será en el País de las Maravillas o en los USA. No tengo intención de darle clases de Historia -muy reciente- ni de actualidad.
 
Comentario:
Comete uste d un error tan garrafal qeu no parece que sea usted señor Figuerola, la resoluciones de la AGNU no son vinculantes pero...SI LA 242 DEL CONSEJO DE SEGURIDAD Leasela. Se connmia a Israel a la devolución de todos los territorios ocupados en 1967. Le traiciona el suboconsciente y conste que le pueblo hebreo cuenta con mas simpatías que el Palestisno yo sería un ferviente votante del Meretz o del Shinui. ¿SAbe qué son? le recomiendo que lo investigue, Shalom y no cometa errores ni se deje llevar por su furibundia antiroja no le sienta bieny desde luego sus ideas no son respetables aunque usted me merece todo el respeto y mi amistad. Shalom.
 
Comentario:
1. ¿Por qué nos llama usted macarthistas? ¿Es o no un hecho el discurso retransmitido por ANP TV del mentado Sheik? ¿Me quiere usted decir y demostrar donde están nuestras mentiras?
2. Parece usted afirmar que esta información está sesgada. Aporta usted dos fuentes probatorias. Un artículo de Le monde diplomatique y otro de Wikipedia. ¿Sabía usted que Wikipedia es una enciclopedía hecha por los internáutas, y que podría ser usted mismo el autor de la voz Camp David a la que remite? Dicho de otro modo, si lo comparamos con la enciclopedia británica o la Espasa, sus fuentes oscilan entre el ridículo y la basura. ¿Son estas todas las informaciones y fuentes de información que usted maneja? ¿Es esto todo lo que usted sabe sobre este asunto señor Amfortas?.
3. Nosotros somos sesgados, Le Monde Diplomatique ¿qué es señor Amfortas? Es un diario antiamericano, antiisraelí, antimundialización, procastrista, prochavista, origen de ATTAC y de El Foro Social Mundial... Vamos el colmo de la objetividad. Quizá piense usted que voy a entrar al debate con la porquería de artículo que usted ha cortado y pegado aquí. Lo siento pero no, usted no merece que yo me ponga a gastar mi tiempo desmontando esta basura antisemita. La razón porque no lo merece es porqué no sacaría usted ningún provecho de mi esfuerzo. Para usted esto es un juego de esgrima palabreril, un divertimento. Para mí no. 15.ooo ataques terroristas, miles de heridos, centenares de fallecidos.
Esto no es un juego de salón, aquí está en juego la identidad de nuestra civilización y la vida de muchas personas, palestinos e israelíes.
4.
a)¿Por diablos Sharon es un "despreciable halcón"? ¿Por qué iba a necesitar autorización de Barak para acudir al Monte del Templo? ¿Y cómo sabe el autor del texto que la "intención" de Barak al autorizar -se lo repito no existe tal autorización- tal visita era debilitar a Netanyahu? ¿Juícios de intenciones contra los hecho? ¿Es qué no ha leido usted las referencias del anterior artículo sobre la supuesta espontaneidad de la Segunda Intifada y el papel de Sharon en ella? a usted como al redactor de esta basura ¿los hechos, incluidos los de habla, le dan igual? ¿A caso el ejercito israelí cometió la matanza de Chatila y Shabra? ¿No fueron los sirios y libaneses? ¿Es esto lo que usted llamaría "neutralidad intelectual o informativa, ausencia de sesgo"?
b) Así que los palestinos no han "dejado de hacer concesión tras concesión desde 1993" ¿cuáles? Pero si nisiquiera fueron capaces de retirar de La Carta de la ANP, por el procedimiento indicado en el art. 33 las menciones a la destrucción de Israel! Solo fingieron en dos ocasiones que iban/se proponían hacerlo! Esos artículos aún están vigentes! :
Constitución de Al Fatah, art. 12-19
http://www.fateh.net/e_public/constitution.htm

Constitución OLP
http://www.iris.org.il/plochart.htm
Las burlas del proceso de reforma:
http://palestinefacts.org/pf_1991to_now_plo_charter_revise.php

Lo pero es que sus lideres siguen defendiendo lo mismo, borrar Israel del mapa:
http://www.middleeastfacts.com/quotes-from-palestinian-leaders-and-media.php

5. En fín señor Amfortas, ni un minuto más de mi tiempo. Sin embargo le voy a dar una oportunidad. Aquí tiene usted una entrevista a Denis Ross, el negociador de W.J.clinton en la que por cuatro veces llama mentiroso a Arafat respecto a la información que da de Camp David y Taba. La entrevista es de julio 2002. Se refiere a mentiras muy concretas: el acuerdo sobre los refugiados, el reparto territorial, quién usa la violencia y cómo, quien es el responsable de la Segunda Intifada y por qué, etc... Sinceramente no creo que le valga a usted para nada, pero:

http://www.indybay.org/news/2002/05/126641.php

6. Usted que es tan forofo del Derecho, ¿sabía que jurídicamente las resoluciones de la AGNU no son vinculantes para los estados? ¿Es esto cierto sí o no? Incluye eso la 194 ¿sí o no?

http://www.palestinefacts.org/pf_1948to1967_un_194.php

7. Mire señor Amfortas, yo siempre he dicho que las personas merecen todo el respeto, pero que sus ideas no. Estas deben ser atacadas cuando sea necesario, aquellas deben ser tratadas siempre con el máximo respeto, aun cuando contradecimos sus ideas. Sigo creyendo en esta máxima. Pero con matices. Quien propaga el antijudaismo con mentiras, ocultaciones, juícios de intenciones inapelables, falsas verdades, imputaciones gratuitas ("macarthistas"), ¿Merece la misma calificación moral que quien defiende la teoría del ether cósmico hoy día? Para mí no. Por favor, señor Amfortas, reflexione. No todo lo que uno dice alegremente tiene un carácter deportivo y lúdico.
 
Comentario:
Para que el macarthismo liberal no les engañe,partiquen un poco de francés et voilá



septembre 2001 Pages 1, 14 et 15




LOGIQUES DE GUERRE AU PROCHE-ORIENT

Proche-Orient, la paix manquée






Par Alain Gresh






« Le problème des réfugiés palestiniens est central dans les relations israélo-palestiniennes. Sa solution globale et juste est essentielle pour créer une paix durable et moralement irréprochable (...). L’Etat d’Israël exprime solennellement sa tristesse pour la tragédie des réfugiés palestiniens, leurs souffrances et leurs pertes, et sera un partenaire actif pour clore ce terrible chapitre ouvert il y a cinquante-trois ans (...). »

Incrédule, un dirigeant palestinien poursuit la lecture du document qui vient d’être transmis à sa délégation par les représentants isréliens. La scène se passe à Taba, une station balnéaire sur le golfe d’Akaba, au début de l’année 2001. Dans cette enclave de 1 kilomètre carré restituée à l’Egypte par Israël en 1988, à la suite d’un long contentieux, sont enfermés depuis le 21 janvier représentants israéliens et palestiniens pour tenter de « sauver la paix ».

« Malgré son acceptation de la résolution 181 de l’Assemblée générale des Nations unies de novembre 1947 [qui recommande le partage de la Palestine en deux Etats, l’un juif, l’autre arabe], l’Etat d’Israël naissant a été entraîné dans la guerre et l’effusion de sang de 1948-1949, qui ont fait des victimes et provoqué des souffrances des deux côtés, y compris le déplacement et l’expropriation de la population civile palestinienne devenue ainsi réfugiée (...). »

« Un règlement juste du problème des réfugiés palestiniens, en accord avec la résolution 242 du Conseil de sécurité des Nations unies, doit conduire à l’application de la résolution 194 de l’Assemblée générale des Nations unies (...). »

Le dirigeant palestinien se souvient de ses réactions quand il achève de prendre connaissance de ce papier. « je suis partagé entre deux sentiments : la joie de cette percée significative dans les négociations et la tristesse parce que je suis convaincu qu’il est déjà trop tard. » Pour la première fois, en effet, Israël reconnaît qu’il a été en partie responsable du drame des réfugiés palestiniens, accepte de contribuer directement à la solution du problème et affirme que celle-ci doit conduire à l’application de la résolution 194 de l’Assemblée générale des Nations unies, confirmée tous les ans depuis décembre 1948 et qui stipule notamment qu’« il y a lieu de permettre aux réfugiés qui le désirent de rentrer dans leurs foyers le plus tôt possible et de vivre en paix avec leurs voisins ». Ce document israélien, publié ici pour la première fois (lire le texte intégral), parmi d’autres, et les conversations avec de nombreux protagonistes attestent les progrès accomplis durant les mois de tractations qui ont suivi l’échec du sommet de Camp David de juillet 2000.

Toutefois, chacun des participants de Taba sait que plus rien ne peut prémunir M. Ehoud Barak contre la déroute aux élections du 6 février 2001 : dans les sondages, il se traîne derrière M. Ariel Sharon, avec un handicap de plus de 20 %. Et, en effet, quelques jours après, le responsable des massacres de Sabra et Chatila, ce faucon impénitent, devient premier ministre.

Sept mois plus tard, le fossé entre les deux peuples semble ne jamais avoir été aussi profond et la paix jamais aussi éloignée. La répression contre les Palestiniens culmine à des cimes inégalées. Chaque jour leur apporte son lot de morts et d’invalides, de maisons détruites et de champs dévastés. Les incursions israéliennes dans les territoires ont réduit encore le contenu de l’autonomie. Le blocus des villes et des villages, moins spectaculaire que les bombardements des avions F-16, affame une population confinée dans la misère, étouffant dans des enclaves éparpillées, isolées, coupées les unes des autres.

Les mauvais traitements, la torture - y compris celle d’enfants (1) -, les assassinats de responsables, les humiliations aux « points de contrôle » illustrent le martyre de toute une population en résistance contre l’occupation, lâchée par la communauté internationale. Dans ces conditions, on peut presque s’étonner que le pourcentage de soutien au Hamas et aux autres forces islamistes ne soit passé, en un an, que de 15 % à 25 % de la population.

En face, la peur a repris le dessus, alimentée par les attentats-suicides. Chacun, en descendant dans la rue, a peur pour lui, pour ses enfants. Insensibles aux souffrances de l’Autre, les Israéliens se sentent une nouvelle fois menacés, malgré leur immense supériorité militaire. Comment en est-on arrivé là, alors que, au début 2001, à Taba, on avait frôlé l’accord ?

Revenons en arrière. Pour l’écrasante majorité des Israéliens, en rejetant l’« offre généreuse » formulée lors du sommet de Camp David de juillet 2000, M. Yasser Arafat aurait, selon une formule de M. Ehoud Barak, « dévoilé son vrai visage » ; en le soutenant, les Palestiniens auraient confirmé leur dessein caché de détruire Israël.

« Une offre généreuse » ? A quelle aune ? Sûrement pas à celle du droit international, qui impose à Israël de se retirer de tous les territoires occupés en 1967 et de démanteler toutes ses colonies, y compris celles de Jérusalem-Est. L’expression même en dit long : c’est celle d’un vainqueur, celle que le vaincu se doit de ratifier humblement. Elle exprime la vision d’une paix imposée par le plus fort au plus faible. Durant de longs mois, un tir de barrage médiatique a occulté cette réalité, faisant porter aux Palestiniens le fiasco du sommet.

Un an après, nous connaissons les détails de la rencontre de Camp David et ils exposent le caractère inique des offres israéliennes (2).

L’Etat palestinien concédé alors par M. Ehoud Barak ne disposait que d’une souveraineté limitée. La vie des Palestiniens continuait d’être subordonnée à l’occupant. 9,5 % de la surface de la Cisjordanie devaient être annexés et environ 10 %, le long du Jourdain, loués à « long terme » à Israël. Celle-ci était coupée pratiquement en trois par deux grands blocs de colonies, un long corridor permettant même un accès israélien direct à Kiryat Arba et au coeur de Hébron. Israël conservait le contrôle des frontières extérieures de l’Etat palestinien. Aucune solution n’était envisagée pour les réfugiés. Sur Jérusalem, en revanche, M. Ehoud Barak avait assoupli un inamovible dogme : il avait envisagé pour la première fois le partage de « Jérusalem unifiée », décrétée en 1967 « capitale éternelle » d’Israël. La ville pourrait devenir la capitale des deux Etats, même s’il restait encore à déterminer ce qui appartiendrait à chacun.

Le dialogue ne s’amorça pas à Camp David. Le premier ministre refusait de rencontrer M. Arafat en tête à tête, et le dirigeant palestinien se méfiait de son interlocuteur. Elu en mai 1999, M. Barak n’avait-il pas enterré pendant près d’une année le dossier palestinien pour négocier, en vain, avec Damas ? N’avait-il pas ajourné sine die le troisième redéploiement de troupes en Cisjordanie qu’il avait lui-même négocié ? N’avait-il pas refusé de transférer aux Palestiniens plusieurs villages autour de Jérusalem (Abou Dis, El Eyzaria, Sawahra et Anata), transfert pourtant approuvé par son gouvernement et le parlement ?

Plus généralement, la philosophie des propositions israéliennes à Camp David reflétait une certaine vision de la paix et des accords d’Oslo. Israël, gouvernement comme opinion publique, trouvait normal que l’on subordonne le droit des Palestiniens (à la dignité, à la liberté, à la sécurité, à l’indépendance, etc.) aux droits des Israéliens. On ne le rappellera jamais assez, les accords d’Oslo n’étaient pas un contrat de mariage entre deux époux égaux en droits et en devoirs, mais un arrangement entre un occupant et un occupé. Et l’occupant voulut imposer, à chaque étape et avec l’appui des Etats-Unis, son seul point de vue. Si une dizaine d’accords furent signés entre septembre 1993 et 2000, seule une faible proportion des obligations inscrites dans les textes sera appliquée, et souvent avec retard. « Aucune date n’est sacrée », proclamait Itzhak Rabin. Accumulés, les délais et les atermoiements useront la patience des Palestiniens...

Malgré tout, en dépit de tout, la population palestinienne continua, pendant de longues années, à croire que l’indépendance et la liberté scintillaient au bout du chemin. L’influence des organisations radicales et islamistes restait limitée. Mais, un an après la fin de la période prévue pour l’autonomie, les propositions israéliennes à Camp David attestent qu’Israël n’a pas abandonné l’idée d’un contrôle des Palestiniens. D’autant que, sur le terrain, la colonisation avance inexorablement.

Sans doute M. Barak sera-t-il surpris par le refus de M. Arafat à Camp David. Mesurant ses propositions à l’aune de ce qui semblait acceptable par la classe politique israélienne, méprisant le droit international, il pensait que les Palestiniens plieraient. Il est vrai que, depuis 1993, l’Autorité palestinienne était allée de concession en concession. Mais, cette fois, il s’agissait du statut définitif. Et M. Arafat avait prévenu : autant des reculs sur les accords intérimaires étaient possibles, autant la « solution définitive » ne pouvait se faire qu’en conformité avec la résolution 242 du Conseil de sécurité, qui demandait la fin de l’occupation de la Cisjordanie, y compris Jérusalem-Est, et de Gaza (3). Mais, rendus sourds par un sentiment de supériorité à l’égard des « colonisés », les responsables israéliens n’écoutaient pas...

Le refus de M. Arafat de céder sur les principes à Camp David rencontra un appui total de l’opinion palestinienne, qui prenait au sérieux le mot d’ordre « la paix contre les territoires ». Ce sommet déboucha donc sur un échec partiel. Fallait-il pour autant faire retentir les trompettes de l’apocalypse ? Les tractations se poursuivaient, des avancées étaient possibles.

Mais la patience de la population palestinienne avait dépassé ses limites. L’étincelle qui mit le feu aux poudres relevait de la cuisine électorale israélienne. Le 28 septembre 2000, M. Ariel Sharon s’imposait de manière provocatrice sur l’esplanade des Mosquées à Jérusalem. En autorisant cette excursion, M. Ehoud Barak espérait renforcer la position du dirigeant du Likoud face... à son rival de parti, M. Benyamin Nétanyahou. Dans la perspective d’élections anticipées, le premier ministre israélien préférait se retrouver en compétition avec M. Sharon, qu’il espérait pouvoir battre facilement. Mais les Palestiniens perçurent la « visite » comme une provocation et exprimèrent leur colère. En trois jours, alors qu’aucune arme n’avait été utilisée contre elle, l’armée israélienne abattait trente personnes et en blessait cinq cents. Les Palestiniens, sans aucune directive centrale, se révoltaient. Ils réclamaient la fin immédiate de l’occupation, ni plus ni moins. Ainsi s’amorçait la seconde Intifada d’une population palestinienne exaspérée par sept années d’atermoiements, de promesses non tenues, de rêves brisés.
« A prendre ou à laisser »

Bien que le gouvernement israélien porte la responsabilité première dans l’explosion, la direction palestinienne ne peut être totalement exonérée de la confusion qui s’installe à partir de l’été 2000. Marquée par les pratiques autoritaires de M. Yasser Arafat, bloquée par les luttes pour la succession, gangrenée par la corruption, elle a fait preuve d’une mortelle paralysie durant de longs mois (4). Elle n’a pas mesuré le danger que représentait la possible victoire de M. Sharon aux élections, attendant les derniers jours de la campagne pour presser les électeurs arabes israéliens - traumatisés par la terrible répression d’octobre 2000 - à se mobiliser. Elle n’a été capable ni de formuler clairement ses objectifs, ni de définir une stratégie, ni de développer une campagne médiatique pour répondre à la désinformation qui suivit le sommet de Camp David. Elle a avivé les craintes de l’opinion israélienne par quelques déclarations intempestives sur « le droit au retour » en Israël de chaque réfugié ou par l’expression de doutes sur le caractère sacré du mont du Temple pour le judaïsme. Convaincu que les Etats-Unis contrôlent 99 % des cartes de la négociation, M. Yasser Arafat a ignoré un facteur crucial : aucun accord n’est possible sans le soutien de l’opinion israélienne.

Mais les très sérieuses carences de l’Autorité n’effacent pas les droits des Palestiniens définis par les résolutions de l’ONU ; en 1990, personne n’a attendu une démocratisation du pouvoir koweïtien pour exiger la fin de l’occupation irakienne. Comme l’écrit Henry Siegman, chercheur au Council of Foreign Relations, un rejet, à supposer même qu’il soit injustifié, par M. Arafat d’une proposition israélienne « n’annule pas les droits des Palestiniens à la Cisjordanie et à Gaza, droits reconnus par la communauté internationale (5) ».

« A prendre ou à laisser. » C’est ainsi que M. Barak avait caractérisé ses offres à Camp David. Pourtant, il dut aller de l’avant, modifier une à une les « lignes rouges » intangibles qu’il avait tracées. Y aurait-il consenti sans la pression exercée par la seconde Intifada ? Comme le remarque M. Ami Ayalon, un ancien chef des services israéliens de sécurité intérieure (Shin-Beth), « les Palestiniens ont appris qu’Israël ne comprend que le langage de la force ». Pour sa part, l’OLP confirma qu’elle pouvait faire preuve de souplesse, à condition que les intérêts minimaux de son peuple soient préservés.

La rencontre de Taba de janvier 2001 marque le point le plus avancé des négociations entre les Palestiniens et l’équipe de M. Barak (voir la carte Propositions israéliennes, de Camp David (2000) à Taba (2001)). Dans le communiqué final du 27 janvier 2001, les parties affirmeront qu’elles n’avaient jamais été aussi proches d’un accord. Les documents élaborés sur les quatre principaux dossiers (territoire, Jérusalem, sécurité, réfugiés), les confidences d’importants protagonistes (6), confirment cette proclamation.

Tout d’abord, les deux parties ont reconnu que, en accord avec la résolution 242 du Conseil de sécurité, les lignes du 4 juin 1967 serviraient de base au tracé des frontières définitives : toute annexion par Israël de territoires palestiniens devrait être compensée. La délégation israélienne a proposé de rendre 94 % (7) de la Cisjordanie (comprenant environ 20 % des colons) et de céder l’équivalent de 3 % en territoires israéliens - les 3 % « manquants » étant équilibrés par le « passage sûr » qui relierait la Cisjordanie et Gaza, mais qui ne serait pas sous souveraineté palestinienne. Par rapport à Camp David, Israël a renoncé à la vallée du Jourdain, à Shilo, à l’est d’Ariel, et à quelques points plus isolés comme Kedumim et Bet El, ainsi qu’à une région au nord de la colonie de Modim (qui comprenait 50 000 Palestiniens) ; il a aussi accepté le départ des colons du coeur de Hébron et le démantèlement de Kiryat Arba, ainsi que de toutes les colonies en territoire palestinien.

La délégation palestinienne, pour sa part, a insisté sur le concept de « 100 % ». Comme elle l’expliquait, « dans une prison, 95 % de l’espace est pour les prisonniers - cellules, cafétéria, salles de gymnastique, infirmerie, etc. -, mais les 5 % restants sont tout ce qui est nécessaire aux gardiens de la prison pour continuer à contrôler les prisonniers (8) ». Elle a consenti à céder 2 % de la Cisjordanie (comprenant environ 65 % des colons), en échange de territoires d’une même valeur (les Israéliens offraient de céder des dunes de sable à Helutza, dans le désert du Néguev, aux confins de Gaza). L’évacuation devrait s’effectuer rapidement - trois ans selon Israël, dix-huit mois selon les Palestiniens.

Jérusalem ne serait pas divisée et deviendrait la capitale de deux Etats. Comme l’explique M. Yossi Sarid, le dirigeant du parti de gauche Meretz, et un des participants à Camp David, « nous étions d’accord sur le principe de la partition, conformément au plan Clinton (9), les quartiers juifs nous reviendraient, les quartiers arabes reviendraient aux Palestiniens ». Les Palestiniens exigeaient la souveraineté sur le Haram El Sharif (l’esplanade des mosquées), les Israéliens la voulaient sur l’ensemble du mur occidental (y compris le mur des lamentations). Diverses suggestions ont été examinées, dont celle de confier la souveraineté, pour une période limitée, aux cinq membres du Conseil de sécurité et au Maroc.

Sur la sécurité aussi, les positions ont convergé. Les Palestiniens ont concédé une limitation de l’armement de leur Etat, ainsi que l’installation, sous certaines conditions, de trois stations d’alerte israéliennes. La présence d’une force internationale sur les frontières a été acceptée.

Le drame des 3,7 millions de réfugiés palestiniens éparpillés entre la Jordanie, la Syrie, le Liban et les territoires autonomes représentait la pierre d’achoppement la plus embarrassante. Il a été au centre de nombreuses polémiques depuis l’échec de Camp David. M. Arafat ne cherchait-il pas à submerger Israël sous le flot de réfugiés ? Correspondant permanent de France 2 à Jérusalem, et témoin privilégié des négociations israélo-palestiniennes depuis septembre 1999 (10), Charles Enderlin rétorquait : « C’est une insulte à l’intelligence d’imaginer, comme l’affirme une certaine propagande, que les dirigeants palestiniens croyaient possible de conclure un accord de paix comportant le retour en Israël de 3,7 millions de réfugiés. La vérité est qu’ils ne pouvaient accepter de renoncer à cette revendication historique de l’OLP qu’en échange d’un Etat palestinien viable sur la quasi-totalité de la Cisjordanie et de Gaza, avec pour capitale la partie arabe de Jérusalem (11). »
« L’humanité du camp adverse »

Les négociations de Taba lui don naient raison, mais suffit-il de dire la vérité pour être entendu ? MM. Nabil Chaath et Yossi Beilin, chargés de ce dossier des réfugiés, ont insisté tous deux sur les progrès accomplis. Les parties ont affirmé qu’une solution juste du problème des réfugiés conformément à la résolution 242 devait conduire à la mise en oeuvre de la résolution 194 de l’Assemblée générale ; elles ont avancé dans la formulation d’une analyse des origines du problème des réfugiés. A partir de ces principes, des solutions concrètes ont été élaborées. Cinq possibilités seraient offertes aux réfugiés : le retour en Israël ; le retour dans des territoires israéliens cédés par Israël à la Palestine ; le retour dans l’Etat palestinien ; l’installation sur leur lieu de résidence (Jordanie, Syrie, etc.) ; le départ pour un autre pays (plusieurs Etats, dont le Canada, ont déjà fait savoir qu’ils étaient prêts à accepter d’importants contingents de Palestiniens).

Tout en insistant sur le libre choix des réfugiés, les responsables palestiniens ont réitéré qu’ils ne voulaient pas mettre en cause le caractère juif de l’Etat d’Israël - caractère qu’ils ont reconnu lors de la déclaration d’indépendance de la Palestine adoptée au Conseil national de 1988. Comme le précise M. Yossi Sarid, la partie palestinienne a admis que « la décision finale pour le retour de tout réfugié en Israël est dans les mains israéliennes ». Israël a consenti au retour de 40 000 réfugiés sur cinq ans - auxquels s’ajouteraient ceux inclus dans le cadre du « regroupement familial » -, mais les Palestiniens ont rétorqué qu’une offre inférieure à 100 000 ne permettait pas d’avancer. Selon M. Yasser Abed Rabbo, ministre palestinien de la culture et de l’information, la détermination de ce nombre restait le dernier obstacle.

Les deux parties sont aussi tombées d’accord pour que la priorité soit accordée aux réfugiés du Liban, qui vivent dans les conditions les plus éprouvantes du fait de la politique discriminatoire du gouvernement de Beyrouth. Le texte israélien précise même : « L’Etat d’Israël reconnaît son devoir moral à la solution rapide de la condition des populations réfugiées des camps de Sabra et Chatila. »

Une commission internationale et un fonds international seraient rapidement mis en place pour dédommager les réfugiés. Enfin, les deux parties ont accepté le fait que la question de la compensation des juifs ayant quitté les pays arabes et s’étant installés en Israël ne relevait pas d’une discussion bilatérale (12).

Pourquoi n’a-t-on pas pu transformer ces avancées de Taba en accord ? Les deux protagonistes le savaient, il était déjà trop tard : les élections israéliennes étaient jouées. « Si celles-ci avaient été en mai, nous aurions pu conclure en deux ou trois semaines », insiste M. Yasser Abed Rabbo. De plus, M. Barak hésitait, tergiversait, suspendait les négociations, les reprenait, revendiquait la souveraineté sur l’ensemble de la vieille ville. M. Nabil Chaath se souvient des « pressions exercées par les "moralistes" du gouvernement israélien, menés par Abraham Burg, qui affirmaient que les électeurs soupçonneraient Barak d’avoir sacrifié les intérêts nationaux à ceux de son gouvernement ». D’autant qu’une déroute aux élections aurait signifié un désaveu des engagements de Taba. D’un autre côté, comme l’explique M. Yasser Abed Rabbo, « nous n’avions pas le temps de rédiger un traité, et quel statut aurait une simple déclaration ? Un tel texte n’aurait eu aucun caractère contraignant ». Il faudrait aussi « vendre » les concessions à l’opinion palestinienne, concessions sans aucune contrepartie concrète puisque que M. Sharon ne se serait pas senti engagé par une simple déclaration. L’idée, un moment caressée, d’un sommet Arafat-Barak de la dernière chance est finalement abandonnée.

Pour ne pas laisser se perdre les acquis des derniers mois, les deux délégations chargèrent M. Miguel Angel Moratinos, l’envoyé spécial de l’Union européenne, présent à Taba - les Etats-Unis, en pleine transition présidentielle, n’avaient délégué personne -, de dresser un relevé de conclusion. Pour l’histoire, sans doute, mais aussi parce que, à un moment ou à un autre, il faudra bien se retrouver autour d’une table.

Car si la priorité absolue aujourd’hui doit être accordée à une protection internationale de la population palestinienne, protection que n’assurent pour l’instant que des missions civiles internationales, seule une solution politique peut permettre d’échapper à un mortel engrenage. C’est ce qu’ont rappelé avec courage, à la fin du mois de juillet, des personnalités représentatives des deux camps - dont plusieurs ministres (MM. Yasser Abed Rabbo, Nabil Amr, Hisham Abdoul Razzek) et intellectuels (Mme Hanan Ashrawi, MM. Sari Nuseibeh, Salim Tamari) palestiniens, ainsi que M. Yossi Beilin, ancien ministre de la justice du gouvernement Barak, et de nombreux écrivains (dont Amos Oz, A. B. Yehoshua, David Grossman).

« Nous, Israéliens et Palestiniens, dans les plus difficiles des circonstances pour nos deux peuples, venons ensemble pour réclamer la fin du bain de sang, la fin de l’occupation, un retour urgent aux négociations et à la mise en oeuvre de la paix. (...) En dépit de tout, nous croyons toujours en l’humanité du camp adverse et dans le fait que nous avons un partenaire avec qui nous allons faire la paix. Une solution négociée au conflit entre nos peuples est possible. (...). Pour aller de l’avant, il faut accepter la légitimité internationale et l’application des résolutions 242 et 338 du Conseil de sécurité de l’ONU menant à une solution fondée sur les frontières de 1967 et sur deux Etats, Israël et la Palestine, côte à côte, ayant Jérusalem pour capitale respective. Des solutions justes et durables peuvent être trouvées à tous les problèmes en suspens, sans porter atteinte à la souveraineté des Etats palestinien et israélien, souveraineté définie par leurs citoyens respectifs et comprenant les aspirations à un Etat des deux peuples, palestinien et juif. »

Car, chacun le sait, la seule autre option relève du cauchemar : une escalade débouchant inéluctablement sur une conflagration régionale supplémentaire, un affrontement sans fin dont le mot d’ordre serait « eux ou nous », une guerre à l’issue de laquelle les uns comme les autres seraient vaincus.
Alain Gresh.
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(1) Lire les enquêtes de Joseph Algazi dans Haaretz (reproduites dans Courrier international, 17 mai 2001), ainsi que International Herald Tribune, Paris, 20 août 2001.

(2) Contrairement aux Palestiniens, la délégation israélienne va orchestrer une série de « fuites » durant Camp David et, ensuite, offrir la seule version officielle du sommet, version qui sera reprise telle quelle par les médias israéliens, puis par les médias occidentaux. Lire Aluf Benn, « The selling of a summit », Haaretz, 26 juillet 2001. Il fallut attendre une année pour que les Palestiniens présentent leur version dans un document très détaillé et qui paraît bien plus proche de la réalité que les idées d’offre généreuse. Lire Akiva Eldar, « What went wrong at Camp David ; the official PLO version », Haaretz, 24 juillet 2001

(3) Palestine Report, 1er février, 2001 .

(4) La critique palestinienne la plus sévère est venue de Yezid Sayigh, un intellectuel travaillant en Grande-Bretagne et qui a servi à plusieurs reprises de conseiller à la délégation palestinienne aux négociations de paix ouvertes à Madrid en octobre 1991. Lire « Arafat and the Anatomy of a Revolt », Survival, The International Institute for Strategic Studies, Londres, vol. 43, no 3, automne 2001.

(5) « Middle East Conflict : Seek Palestinian Confidence in What ? », International Herald Tribune, Paris, 17 juillet 2001.

(6) Les délégations sont conduites respectivement par Abou Ala’, président du Conseil législatif palestinien, et Shlomo Ben-Ami, ministre israélien des affaires étrangères. Les membres de la délégation palestinienne sont MM. Nabil Chaath, Saeb Erakat, Yasser Abed Rabbo, Hassan Asfour, Mohamed Dahlan ; ceux de la délégation israélienne sont MM. Yossi Beilin, Amnon Lipkin-Shahak, Gilad Sher, Israël Hassoun et Yossi Sarid.

(7) Notons que ces pourcentages méritent discussion. Ils n’incluent pas les 72 kilomètres carrés de Jérusalem-Est (soit 1,3 % de la Cisjordanie), ni la zone démilitarisée qu’Israël a aussi annexée (notamment autour de Latrun) et qui représente 1,8 % de la Cisjordanie.

(8) « What went wrong... », op. cit.

(9) Le « plan Clinton » reprend les propositions formulées le 23 décembre 2000 par l’ancien président américain sur les principaux dossiers israélo-palestiniens. Lire le texte.

(10) Il a enregistré au fur et à mesure les témoignages de tous les protagonistes des négociations, à la condition que ceux-ci ne seraient pas diffusés avant la fin 2001.

(11) Libération, 26 février 2001.

(12) D’autant qu’Israël n’avait jamais soulevé ce problème lors de son traité de paix avec l’Egypte.

Lire :
- Logiques de guerre au Proche-Orient

Nos précédents articles :
Amnon Kapeliouk, La stratégie israélienne empêtrée, mai 2001.
Alain Gresh, Intifada pour une vraie paix, décembre 2000.
Fayçal Husseini, Le compromis manqué de Camp David, décembre 2000.
Antoine d’Agata, Huis clos, décembre 2000.
Edgar Roskis, Images en boucle, décembre 2000.
Ignacio Ramonet, Spirale, novembre 2000.
Eric Rouleau, L’espoir meurtri des Palestiniens, novembre 2000.
Mohamed Sid-Ahmed, Al Qods, ciment du monde arabe, novembre 2000.
Proche-Orient, Manière de voir, n°54, novembre 2000.






LE MONDE DIPLOMATIQUE | septembre 2001 | Pages 1, 14 et 15
http://www.monde-diplomatique.fr/2001/09/GRESH/15632





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Comentario:
http://en.wikipedia.org/wiki/Camp_David_2000_Summit
para los no incautos por favor vayan allí y no crean todo lo que dice mi buen amigo figuerola, los sesgos no son buenos
No