MÚSICA, CINE, NOVEDADES BLOG
Show me what we need to know
Acerca de
Buscar en el
blog de filmworld
Google

Sindicación
 
Million Dollar Baby
Algunos actores y directores envejecen muy mal. Siempre se ha dicho que Marlon Brando tuvo muy mala vejez con muy pocas actuaciones y recordando su esplendido pasado, con pequeños papeles en "Superman" y otras peliculas menores. Pocos nos imaginamos las películas de "Gobernator" en su anciana edad o bien de Silvester Stallone. Ambos han exprimido sus personajes al máximo y ya, dan muy poco mas de si. Su éxito de duros ha concluido, ya no son ni serán los musculosos héroes que salvan al mundo de los malos en sus películas de acción violenta.
Cuento todo esto para que veamos a un actor/director que goza de una vejez interpretativa envidiable y que hace un tipo de películas que llegan al corazón del espectador.
Por supuesto estamos hablando de Clint Eastwood, el Stallone de los 50 y 60, el duro de las películas del oeste o de "Harry el sucio", el que ya no tiene músculos y su chepa parece que está a punto de quebrarle a sus 74 años.

Sus historias enternecen, están llenas de melancolía y tratan la actualidad social desde un punto de vista que no se ensaña en los detalles escabrosos sino que muestra una realidad que se resuelve de forma natural. Toca la fibra pero sin recurrir a la lágrima fácil. Crea complicidad entre los personajes y el espectador y resuelve, de forma contundente y rápida, pero sin dar importancia a ese final.
Las realidades sociales de Eastwood son temas actuales, muy fáciles de comprender en una película que va creciendo, que nos acerca poco a poco a un final resuelto con maestría. Vamos caminando hacía una conclusión melancólica a un final donde nosortos haríamos lo mismo y todo ante una muestra magistral de interpretación de este duro de la pantalla cuya vejez nos ofrece perlas mejores que su juventud.
Million Dollar Baby es excepcional, hay que aguantar, pero aquello que comienza como "Rocky" tiene una segunda parte donde lo social es su principal argumento y donde nos convertimos en complices de aquellos protagonistas que nos invitan a participar y posicionarnos, no sirve la indiferencia.
Hay que verla

 
No