En Peligro de Extincion...
Ahí aparece, entrando discreta a un hábitat que no es de ninguno de los dos, ni siquiera del que ahí habita y cohabita con los otros, ahí, donde hay personas desconocidas y conocidas, donde se cambian impresiones y donde las impresiones se engrandecen por el complejo conecte y acomodamientos de los planetas para que esa noche las estrellas se aliñen para el encuentro inmediato de sus ojos con los míos nuevamente...
Camina despacio, acompañada de una persona que no vas mas allá de un buen amigo, entra y hace un paneo con la mirada para encontrar gente conocida, lo logra y saluda, continua su camino, contenta y sonriente de no sentirse fuera de lugar, mas aun, entra al lugar preciso, donde las bebidas de la noche se preparan, con mas ganas de que sean bebidas que de beberlas, la botana, en todas partes, ella continua su inmersión en ese espacio desconocido con un aro de luz diferente que emana de su cara, su silueta y su sonrisa, estallando por la parte interior de su mirada, que al hacer los movimientos necesarios y precisos de su cara, parece que hubiera llegado el mismo cielo al frente de los observadores…
Entra, sin percatarse que esta ahí alguien que la espera, que la esperaba y que la esperara, desde hace algún tiempo sin siquiera saberlo, sin decir ni hacer mas comentario que el clásico “hola, mucho gusto”; Se rompe el estrés y un buen tema es un mal tema, para entablar conversación y dejar la pose a un lado, nombres, trabajos, horas, momentos que no tienen mucho que ver, y que la mismo tiempo, son la base del tema y de la historia, sonrisas, bromas, trivialidades y sabores de bebidas que no son tan bebibles pero que bebemos, cometarios y una interacción con y entre los demás…
Algún tiempo de suspensión en el espacio, y de pronto, un estrepitoso memento de ida y vuelta; Chao, dice ella, y el dice, chau, ya te vas?, y eso?, porque?, pretendiendo, imaginaria y absurdamente, lograr que un rayo de luz haga que se quede, que diga, si, porque irme y no quedarme, no tengo nada mas que hacer, y seria bueno quedarme acá, pero no, no sucede, y ella se despide, un saludo trivial y espontáneo, se convierte en un abrazo, y pasa a ser una declaración de buenos deseos y vibras no declaradas pero duraderas…
Ella se levanta, su compañero la espera, pierde tiempo un poco entre las despedidas protocolarias y se para en el centro del lugar, voltea, sin haber notado la “indiferencia” diferente y atenta de quien se despidió, por fin, el “indiferente” voltea, y se despide de lejos, él, como buen creador de ideas y de momentos sacados de la manga, le envía estrellas, flores y planetas mímicos, sin dejar de flotar en el limbo de un espacio sin espacio, envía besos y recibe otros tantos, su sonrisa no es exorcizada, pero dentro, es explosiva como ella sola, como la mágica e inusual noche donde los conectes se dieron, las sonrisas se intercambian, y las excusas para hacerlo son menos que naturales…
Alguien regresa, y pregunta cosas, el interrogado no dice nada, mas que decir todo lo que tiene que decir y que no ha dicho ni dirá, el que pregunta, lo ve como algo inusual, peculiar y fuera de lo común en ese nivel de intercomunicación, el interrogado, comienza a soñar, y a ver las cualidades y desventajas de ese tema tan mencionado en poco tiempo y creado en mucho menos tiempo…
Después, él se pregunta, porque esta especie, estará en peligro de extinción, porque las mejores cosas de la naturaleza y de la vida, están en peligro de extinción, y así como inmortalizaron al Quetzal en la moneda de Guatemala y como emblema sureño de nuevo México, así pretende inmortalizar este sujeto, a esta especie que a ojos de los demás, quizás, no sea nada, pero para su sensibilidad de los estético, lo hermosos y lo valioso, esta en peligro de extinción…
Ahí, frente a una ventana ajena como todo lo que le rodea, viendo una noche plagada de estrellas y llena de luces, una de ellas entra por su mirada, la que entro al hábitat en aquel momentos, él, comienza de nuevo, la exorcision de la historia, y la creación de otra, aunque es de noche, la luz esta ahí, existe, y es tiempo de empezar de nuevo, de volver a verte, y confiar, confiar en ti, en mi, en el mundo y en que las especies no se extinguen…
~ Especie en peligro de extinción, así se plasma en un momento decisivo no decisivo de mi vida, un momento más donde las cosas son relativas y contradictoriamente importantes. Especie, especie en peligro de extinción, en peligro de extinción para las avenencias que uno espera de la vida.~

Camina despacio, acompañada de una persona que no vas mas allá de un buen amigo, entra y hace un paneo con la mirada para encontrar gente conocida, lo logra y saluda, continua su camino, contenta y sonriente de no sentirse fuera de lugar, mas aun, entra al lugar preciso, donde las bebidas de la noche se preparan, con mas ganas de que sean bebidas que de beberlas, la botana, en todas partes, ella continua su inmersión en ese espacio desconocido con un aro de luz diferente que emana de su cara, su silueta y su sonrisa, estallando por la parte interior de su mirada, que al hacer los movimientos necesarios y precisos de su cara, parece que hubiera llegado el mismo cielo al frente de los observadores…
Entra, sin percatarse que esta ahí alguien que la espera, que la esperaba y que la esperara, desde hace algún tiempo sin siquiera saberlo, sin decir ni hacer mas comentario que el clásico “hola, mucho gusto”; Se rompe el estrés y un buen tema es un mal tema, para entablar conversación y dejar la pose a un lado, nombres, trabajos, horas, momentos que no tienen mucho que ver, y que la mismo tiempo, son la base del tema y de la historia, sonrisas, bromas, trivialidades y sabores de bebidas que no son tan bebibles pero que bebemos, cometarios y una interacción con y entre los demás…
Algún tiempo de suspensión en el espacio, y de pronto, un estrepitoso memento de ida y vuelta; Chao, dice ella, y el dice, chau, ya te vas?, y eso?, porque?, pretendiendo, imaginaria y absurdamente, lograr que un rayo de luz haga que se quede, que diga, si, porque irme y no quedarme, no tengo nada mas que hacer, y seria bueno quedarme acá, pero no, no sucede, y ella se despide, un saludo trivial y espontáneo, se convierte en un abrazo, y pasa a ser una declaración de buenos deseos y vibras no declaradas pero duraderas…
Ella se levanta, su compañero la espera, pierde tiempo un poco entre las despedidas protocolarias y se para en el centro del lugar, voltea, sin haber notado la “indiferencia” diferente y atenta de quien se despidió, por fin, el “indiferente” voltea, y se despide de lejos, él, como buen creador de ideas y de momentos sacados de la manga, le envía estrellas, flores y planetas mímicos, sin dejar de flotar en el limbo de un espacio sin espacio, envía besos y recibe otros tantos, su sonrisa no es exorcizada, pero dentro, es explosiva como ella sola, como la mágica e inusual noche donde los conectes se dieron, las sonrisas se intercambian, y las excusas para hacerlo son menos que naturales…
Alguien regresa, y pregunta cosas, el interrogado no dice nada, mas que decir todo lo que tiene que decir y que no ha dicho ni dirá, el que pregunta, lo ve como algo inusual, peculiar y fuera de lo común en ese nivel de intercomunicación, el interrogado, comienza a soñar, y a ver las cualidades y desventajas de ese tema tan mencionado en poco tiempo y creado en mucho menos tiempo…
Después, él se pregunta, porque esta especie, estará en peligro de extinción, porque las mejores cosas de la naturaleza y de la vida, están en peligro de extinción, y así como inmortalizaron al Quetzal en la moneda de Guatemala y como emblema sureño de nuevo México, así pretende inmortalizar este sujeto, a esta especie que a ojos de los demás, quizás, no sea nada, pero para su sensibilidad de los estético, lo hermosos y lo valioso, esta en peligro de extinción…
Ahí, frente a una ventana ajena como todo lo que le rodea, viendo una noche plagada de estrellas y llena de luces, una de ellas entra por su mirada, la que entro al hábitat en aquel momentos, él, comienza de nuevo, la exorcision de la historia, y la creación de otra, aunque es de noche, la luz esta ahí, existe, y es tiempo de empezar de nuevo, de volver a verte, y confiar, confiar en ti, en mi, en el mundo y en que las especies no se extinguen…
~ Especie en peligro de extinción, así se plasma en un momento decisivo no decisivo de mi vida, un momento más donde las cosas son relativas y contradictoriamente importantes. Especie, especie en peligro de extinción, en peligro de extinción para las avenencias que uno espera de la vida.~

El Zapato...
El zapato cuelga de una extremidad, solo uno, coincidentemente el izquierdo; verde con las costuras expuestas, rojo despintado como la sangre del paso del tiempo, con las orillas de la suela gastadas así como otras tantas partes de la parte que se expone a la vista. El interior del objeto intacto, solo, sucio y aun desconocido, así como la parte central de la suela.
El calzado incalzado cuelga de ahí, pende de un hilo resistente y fuerte así como paradójico como su nombre. Esta ahí por su significado, y no tanto por su función, emblemático y subjetivo, continua por todos los caminos sin hacer contacto con los pasos, pero presentándose siempre y apareciendo de forma cómplice con lo físico.
Once, es el numero mágico, por fechas, uniones, sumas y sustracciones, formas, ideas y mensajes, así como por recorridos de meses, hechos de días y noches, que llegan a sus ciclos; Once es el mes decisivo, intacto y justo, sin mas ni menos, la llegada y la salida, la insignificación y significación de ese sujeto pendiendo ahí en un hilo que no es hilo…
Con la desaparición física del fantasma lejano, la utilidad del zapato y sus connotaciones se convierte en humo que se dispersa en el más allá del punto de conjunción que le da forma.
Con la desaparición del fantasma, el mundo azul mágico que pende de otra extremidad, desaparece y se ubica, quizás, dentro del zapato… con el grabado del pasado y arrastrando hasta los once meses en la suela intacta, intactos se van a otro lado, ya no, jamás, por esos tiempos, pendiendo de algún lugar de esos cuerpos…

El calzado incalzado cuelga de ahí, pende de un hilo resistente y fuerte así como paradójico como su nombre. Esta ahí por su significado, y no tanto por su función, emblemático y subjetivo, continua por todos los caminos sin hacer contacto con los pasos, pero presentándose siempre y apareciendo de forma cómplice con lo físico.
Once, es el numero mágico, por fechas, uniones, sumas y sustracciones, formas, ideas y mensajes, así como por recorridos de meses, hechos de días y noches, que llegan a sus ciclos; Once es el mes decisivo, intacto y justo, sin mas ni menos, la llegada y la salida, la insignificación y significación de ese sujeto pendiendo ahí en un hilo que no es hilo…
Con la desaparición física del fantasma lejano, la utilidad del zapato y sus connotaciones se convierte en humo que se dispersa en el más allá del punto de conjunción que le da forma.
Con la desaparición del fantasma, el mundo azul mágico que pende de otra extremidad, desaparece y se ubica, quizás, dentro del zapato… con el grabado del pasado y arrastrando hasta los once meses en la suela intacta, intactos se van a otro lado, ya no, jamás, por esos tiempos, pendiendo de algún lugar de esos cuerpos…

Metaforico, directo, como siempre, como nunca...
Entre los voceros y los textos y las letras de los letrados entre los iletrados, interactúo entre el guión de un sonido del aparato emisor de imágenes y mundos y las ideas nuevas abstractas del interior de la persona que escribe esto.
Cambiando de proporcionador de tinta que al escribir y transcribirlo y pasarlo de la hoja clásica de papel reciclado a la hoja clásica futurista de imagen de monitos, no tendrá sentido el escrito aquí reciente pasado por ser una idea insignificante en el significado de esto que significa tu significado, escribo lo siguiente.
Pincheando entre la Pinchés de la Esperanza y la Humedad pinche de la Húmeda esperanza de la musa que se convierte en pinche en momentos, y en momentos me pinchéa sin quererlo y me convierte de ser el pincheador en el Pinche esperanzado y húmedo cargador de las ideas y conceptos de la interacción entre los dos, Me represento en la noche y un beso apasionado y eterno mas valioso que el lugar completo donde se desarrolla el hecho, y en la tarde asoleada, cansada y dorada que hace vista muda entre todos los mudos que observan el encuentro de la magia y la complicidad de los seres al transplantarse magia y vida, y entre las obscuridades de las zonas desconocidas de una musa y conocidas de un “muso”, que conjugan la inconciencia del cielo, la tierra, el purgatorio y lo desconocido al despegar del piso, y sentirse grande, pequeño, e inserido por ir mas allá de los sentido, el recuerdo de los movimientos precisos que registro la tierra en ese instante que se convierten en importantes solo para los autores, se conjugan y pelean, encarnizada y débilmente, así como con añoranza, con la pinche esperanza, y la pinche humedad, y nacen, en este incoherente, pinche, pero sustancioso mensaje…

Cambiando de proporcionador de tinta que al escribir y transcribirlo y pasarlo de la hoja clásica de papel reciclado a la hoja clásica futurista de imagen de monitos, no tendrá sentido el escrito aquí reciente pasado por ser una idea insignificante en el significado de esto que significa tu significado, escribo lo siguiente.
Pincheando entre la Pinchés de la Esperanza y la Humedad pinche de la Húmeda esperanza de la musa que se convierte en pinche en momentos, y en momentos me pinchéa sin quererlo y me convierte de ser el pincheador en el Pinche esperanzado y húmedo cargador de las ideas y conceptos de la interacción entre los dos, Me represento en la noche y un beso apasionado y eterno mas valioso que el lugar completo donde se desarrolla el hecho, y en la tarde asoleada, cansada y dorada que hace vista muda entre todos los mudos que observan el encuentro de la magia y la complicidad de los seres al transplantarse magia y vida, y entre las obscuridades de las zonas desconocidas de una musa y conocidas de un “muso”, que conjugan la inconciencia del cielo, la tierra, el purgatorio y lo desconocido al despegar del piso, y sentirse grande, pequeño, e inserido por ir mas allá de los sentido, el recuerdo de los movimientos precisos que registro la tierra en ese instante que se convierten en importantes solo para los autores, se conjugan y pelean, encarnizada y débilmente, así como con añoranza, con la pinche esperanza, y la pinche humedad, y nacen, en este incoherente, pinche, pero sustancioso mensaje…

Proximamente...
Pincheando entre la pinche esperanza y la pinche humedad...





