círculo
SIENTO junto a mí tu desnudez, tu belleza, tu frescura, tu calor.
Y de repente no te siento, te vuelves invisible, transparente,
como un sueño de lujuria que al despertar se desvanece.
Se amontonan tantos problemas entre tú y yo,
tantas heridas, tantos rencores…
Cerramos por dentro la puerta del pasado
sin atrevernos a llamar a las cosas por su nombre.
Eres hermosa, qué duda cabe, pero al poner mi mano en tus pechos
ya no siento los latidos de tu corazón.
Parece imposible que en el vacío
pueda caber tanta distancia entre los dos.
Día tras día avanzamos en círculo, tácitamente acompasados, por inercia,
dejando para mañana los remedios dolorosos
y las verdades que nos aterran.





