abismo
¿Qué sientes al caer por ese abismo?
Tu sangre se convierte en vapor, ruborizando tus labios,
haciendo arder tu piel de nieve, licuando tu carne
que se vierte densamente por las laderas de tu sexo rendido.
Las palabras de amor están aquí prohibidas,
esto es una cópula animal, que labra tu desnudez divina,
que siembra tu juventud frutal de sucias caricias,
de hirientes mordiscos, de placenteros castigos
y extremos paroxismos.
Pero en el fondo es mi lujuria la cautiva de tu hermosura.
Siempre el constelado universo de tu cuerpo,
siempre tu olor, siempre tu gesto, siempre tus ojos,
siempre un nuevo milagro de la vida.





