muñeca rota
MUÑECA ROTA
Has crecido tanto que ya no cabes en tu casa de muñecas.
Das tus primeros pasos por el yermo de los adultos
y vas conociendo el sabor amargo de las traiciones.
Triste muñeca rota, descoyuntada,
seca de tus ojos esas lágrimas
que no te dejan ver la fútil esencia de todas las cosas.
No mires atrás, estás sola en esta aventura de la vida.
En un recodo del camino
te esperan tus propios problemas, las ilusiones, las desilusiones,
los besos, las heridas…





