ha merecido la pena
Ha merecido la pena.
Cada segundo que he pensado en ti,
cada palabra que te he escrito,
cada beso que te he dado.
Mereció la pena condenarme por un ángel como tú.
No hay mucho amor en esta tierra ruin y baldía,
pero en tus ojos siempre lo he encontrado.
Y si mereció la pena arriesgar toda mi vida
por un solo día a tu lado,
¿qué importa entonces el precio que tenga que pagar
por estos fértiles siete años?





