Incursión en aduanas
Martes, 1 de Agosto 2006
Esta mañana y aprovechando que Mon Mère y mi hermana Rebeca estaban de vacaciones y se ofrecieron voluntarias el otro día, nos hemos personado en las aduanas factura en mano. ¡Que nervios! Nos hemos levantado súper pronto, porque como tienen ese horario taaaan reducido... (en realidad, la expectación y los nervios nos han podido a las tres)
Al entrar, no veíamos oficinas por ninguna parte y nos ha escamado un poco. Una señora ha salido de una puerta que tenía un cartel de “Solo personal autorizado” justo cuando Rebeca y yo nos estábamos planteando la posibilidad de traspasarla y amablemente nos ha informado de que eso eran las aduanas, correcto, pero que el paquete estaba en correos, en la misma zona de polígonos. Mirando por la ventana, “esta calle todo recto y la primera a la derecha, ya lo veréis”
¡Gracias, guapa!
Todo recto y la primera a la derecha, efectivamente, lo hemos visto. Los enormes carteles amarillos de correos nos han dado la bienvenida. ¡Oh! ¡Ah!
Mon Mère, que estaba algo nerviosilla, como todas, ha preferido quedarse fuera fumándose un cigarrillo, cual padre de antes en las salas de espera de partos. Rebeca y yo hemos tirado decididísimas para adentro Romerales, como si estuviésemos en nuestra propia casa, de toda la vida, vamos. El señor de seguridad me ha pedido el DNI y nos ha informado de donde teníamos que ir, porque aquello parece una topera.
Al llegar a la oficina en cuestión (una mesa rodeada de cajas y paquetes por todos lados menos por uno, como las penínsulas) una señora a salido a buscarnos. “¿Si? Bla, bla, bla, factura bla, bla, bla...” Entre tanto paquete el nuestro no aparecía. “¿Es grande o pequeño?” (ahora jugaremos al quien es quien, ¿lleva gafas? ¿Y bigote? Juas juas) ¡Grande! Bueno, para ser justos, entre enorme y descomunal. Rebeca y su vista de águila lo ha visto echando mixtos y no se ha reprimido ¡¡ALLÍ, ALLÍ, ESE DE LUTS, MIRA!! Y era ese. Me lo había imaginado en mis peores pesadillas debajo de millones de paquetes, pero no, estaba él solito. Buff.
La señora se ha retirado a un ordenador para hacer sus cositas con mi factura mientras Rebeca y yo hablábamos de cosas banales como si no fuese con nosotras el tema. Cuando ha vuelto, con todo sellado, me ha preguntado que cómo era que venía de propio a buscarlo, si con mandar la factura por e-mail o fax ellos me lo mandaban a casa... Allí se me han abierto los ojos como platos, pero de los de Pizza de las grandes. ¿A buscarlos? ¿Me dan mi caja? ¿Me la puedo llevar? ¿Qué me estás contando? Se da la vuelta otra vez y Rebeca me dice sin emitir sonidos y gesticulando ¡¡¡Que nos los llevamos, joder!!!
En el foro ya me habían dicho que no me los dejarían llevar, y que pagaría y me iría a casita con las manos vacías, así que no esperaba tenerlos ya.
A la salida hemos bailado y saltado un poco solo, por no llamar la atención demasiado. He llamado en seguida a Prizz para contárselo todo y enseguida me ha preguntado si pensaba abrir el paquete al llegar a casa. ¡¡No!! ¡¡Que te espero, hombre!!
Y aquí tengo el paquete, justo a mi lado. Lo miro de reojo... ¡¡Están ahí dentro!!
-Mi tessssoroooo
-Ábrelo, tessssssoro, ábrelo.
-Noooo el amo es bueno con nosotros. Esperaremos al amo.
-Pero no hace falta que el amo se entere... podemos abrirlo y volver a cerrarlo... solo una miradita rápida, tesoro, solo una...
-No, no, no.
Foto de un paquete a mis pies (literalmente, véase pie):

Inciso: 4.7 % de Arancel + 16 % de I.V.A = Úntate la vaselina (si lo dices muy seguido rima)
Esta mañana y aprovechando que Mon Mère y mi hermana Rebeca estaban de vacaciones y se ofrecieron voluntarias el otro día, nos hemos personado en las aduanas factura en mano. ¡Que nervios! Nos hemos levantado súper pronto, porque como tienen ese horario taaaan reducido... (en realidad, la expectación y los nervios nos han podido a las tres)
Al entrar, no veíamos oficinas por ninguna parte y nos ha escamado un poco. Una señora ha salido de una puerta que tenía un cartel de “Solo personal autorizado” justo cuando Rebeca y yo nos estábamos planteando la posibilidad de traspasarla y amablemente nos ha informado de que eso eran las aduanas, correcto, pero que el paquete estaba en correos, en la misma zona de polígonos. Mirando por la ventana, “esta calle todo recto y la primera a la derecha, ya lo veréis”
¡Gracias, guapa!
Todo recto y la primera a la derecha, efectivamente, lo hemos visto. Los enormes carteles amarillos de correos nos han dado la bienvenida. ¡Oh! ¡Ah!
Mon Mère, que estaba algo nerviosilla, como todas, ha preferido quedarse fuera fumándose un cigarrillo, cual padre de antes en las salas de espera de partos. Rebeca y yo hemos tirado decididísimas para adentro Romerales, como si estuviésemos en nuestra propia casa, de toda la vida, vamos. El señor de seguridad me ha pedido el DNI y nos ha informado de donde teníamos que ir, porque aquello parece una topera.
Al llegar a la oficina en cuestión (una mesa rodeada de cajas y paquetes por todos lados menos por uno, como las penínsulas) una señora a salido a buscarnos. “¿Si? Bla, bla, bla, factura bla, bla, bla...” Entre tanto paquete el nuestro no aparecía. “¿Es grande o pequeño?” (ahora jugaremos al quien es quien, ¿lleva gafas? ¿Y bigote? Juas juas) ¡Grande! Bueno, para ser justos, entre enorme y descomunal. Rebeca y su vista de águila lo ha visto echando mixtos y no se ha reprimido ¡¡ALLÍ, ALLÍ, ESE DE LUTS, MIRA!! Y era ese. Me lo había imaginado en mis peores pesadillas debajo de millones de paquetes, pero no, estaba él solito. Buff.
La señora se ha retirado a un ordenador para hacer sus cositas con mi factura mientras Rebeca y yo hablábamos de cosas banales como si no fuese con nosotras el tema. Cuando ha vuelto, con todo sellado, me ha preguntado que cómo era que venía de propio a buscarlo, si con mandar la factura por e-mail o fax ellos me lo mandaban a casa... Allí se me han abierto los ojos como platos, pero de los de Pizza de las grandes. ¿A buscarlos? ¿Me dan mi caja? ¿Me la puedo llevar? ¿Qué me estás contando? Se da la vuelta otra vez y Rebeca me dice sin emitir sonidos y gesticulando ¡¡¡Que nos los llevamos, joder!!!
En el foro ya me habían dicho que no me los dejarían llevar, y que pagaría y me iría a casita con las manos vacías, así que no esperaba tenerlos ya.
A la salida hemos bailado y saltado un poco solo, por no llamar la atención demasiado. He llamado en seguida a Prizz para contárselo todo y enseguida me ha preguntado si pensaba abrir el paquete al llegar a casa. ¡¡No!! ¡¡Que te espero, hombre!!
Y aquí tengo el paquete, justo a mi lado. Lo miro de reojo... ¡¡Están ahí dentro!!
-Mi tessssoroooo
-Ábrelo, tessssssoro, ábrelo.
-Noooo el amo es bueno con nosotros. Esperaremos al amo.
-Pero no hace falta que el amo se entere... podemos abrirlo y volver a cerrarlo... solo una miradita rápida, tesoro, solo una...
-No, no, no.
Foto de un paquete a mis pies (literalmente, véase pie):

Inciso: 4.7 % de Arancel + 16 % de I.V.A = Úntate la vaselina (si lo dices muy seguido rima)
Abriendo La Caja
El momento más esperado. Por fin.
Habíamos quedado con Mon Mère y estuvimos esperando a que llegara antes de abrir la caja. No quería que se perdiese ningún detalle, después de que los tengo hoy conmigo sólo gracias a ella :D
Comprobando que la cámara tenía pilas de sobra, espacio de sobra, todo correcto...
¡Cámara, acción!
La caja encima de la mesa, esperando ser abierta:

Las cajas dentro de la caja:

Las cajas fuera de la caja (ya queda menos):

Inside:

Cuando llegamos aquí, llamó a la puerta el Señor R.
Ni queriendo ;)
Pasa, pasa, mira lo que tenemos montado encima de la mesa...
Todo ordenado, tal como venía:

Todo desparramado (dos segundos más tarde):

Al descubierto:

Los ojitos de los dos son los que pedimos que les pusiesen en las observaciones del pedido (es algo aleatorio y suelen poner los que les parece a ellos) ¡¡Preciosos!!
Al verlos ya fuera de las cajas, me doy cuenta de lo grandes que son... ¡¡son enormes!! ¡¡Y tienen unas piernas larguísimas!!
Son como máscaras venecianas... ¡¡Me encantan!!
El único problema, es que están demasiado tensos. Yo pensaba en un principio que sería al revés, que estaban flojos, pero en el foro me han dicho que lo de cocear y que no se tengan de pie se debe a que estén muy tensos. A ver si encontramos el punto justo.
También traen muchas rebabas que habría que lijar, pero de momento se van a quedar así. Los vamos a desmontar para lavarlos bien, que al ser de piel white los han mandado algo guarretes. Así de paso, nos vamos acostumbrando a montar y desmontar y a manejarlos, que al principio imponen respeto...
Son preciosos, ¿lo he dicho ya?
Nada más llegar, ya tomaron posiciones...
La pequeña y dulce Miho, enseguida hizo migas con Prizz (se le cae la baba, se le cae...)

Tengo que decir que a Kraven no le gusta que lo llamen niño, y mucho menos si “nuestro” o “mi” va delante. Vaya carácter se gasta...
Enseguida se apoderó del sofá...

Parece que se llevan muy bien...


Aunque a Kraven tampoco le gusta que le hagan fotos...


Kraven: Parece que tendremos que hablar de esto más de cerca.
Miho: Ay.
Estoy encantada. No puedo dejar de mirarlos...
Habíamos quedado con Mon Mère y estuvimos esperando a que llegara antes de abrir la caja. No quería que se perdiese ningún detalle, después de que los tengo hoy conmigo sólo gracias a ella :D
Comprobando que la cámara tenía pilas de sobra, espacio de sobra, todo correcto...
¡Cámara, acción!
La caja encima de la mesa, esperando ser abierta:

Las cajas dentro de la caja:

Las cajas fuera de la caja (ya queda menos):

Inside:

Cuando llegamos aquí, llamó a la puerta el Señor R.
Ni queriendo ;)
Pasa, pasa, mira lo que tenemos montado encima de la mesa...
Todo ordenado, tal como venía:

Todo desparramado (dos segundos más tarde):

Al descubierto:

Los ojitos de los dos son los que pedimos que les pusiesen en las observaciones del pedido (es algo aleatorio y suelen poner los que les parece a ellos) ¡¡Preciosos!!
Al verlos ya fuera de las cajas, me doy cuenta de lo grandes que son... ¡¡son enormes!! ¡¡Y tienen unas piernas larguísimas!!
Son como máscaras venecianas... ¡¡Me encantan!!
El único problema, es que están demasiado tensos. Yo pensaba en un principio que sería al revés, que estaban flojos, pero en el foro me han dicho que lo de cocear y que no se tengan de pie se debe a que estén muy tensos. A ver si encontramos el punto justo.
También traen muchas rebabas que habría que lijar, pero de momento se van a quedar así. Los vamos a desmontar para lavarlos bien, que al ser de piel white los han mandado algo guarretes. Así de paso, nos vamos acostumbrando a montar y desmontar y a manejarlos, que al principio imponen respeto...
Son preciosos, ¿lo he dicho ya?
Nada más llegar, ya tomaron posiciones...
La pequeña y dulce Miho, enseguida hizo migas con Prizz (se le cae la baba, se le cae...)

Tengo que decir que a Kraven no le gusta que lo llamen niño, y mucho menos si “nuestro” o “mi” va delante. Vaya carácter se gasta...
Enseguida se apoderó del sofá...

Parece que se llevan muy bien...


Aunque a Kraven tampoco le gusta que le hagan fotos...


Kraven: Parece que tendremos que hablar de esto más de cerca.
Miho: Ay.
Estoy encantada. No puedo dejar de mirarlos...





