d í a n e g r o
Hay días en que parece que nada calma ... en que tocas el dolor, en que te das cuenta que el dolor que sientes es el resultado de tus propios demonios... que todo parece imposible... y que te nublas en pensamientos rumiantes que no te llevan a ningún lado... cómo parar, quizá dormir y esperar que mañana sea otro día... que tu cabeza se despeje y pueda abrirse a lo que ahora vives... velo! este frente a tí... si tan solo dejarás de ser ciega y te dieras cuenta que estas a pasos de lo que quieres... y dejaras y soltaras todo lo que pierdes, todo aquello que no tienes... dejaté fluir y asume que desea y anhelas algo que puedes tener, si tú lo buscas, si no te haces trampas... si te dejas vivir tranquila... por qué esta autocompasión que no me lleva ninguna parte más que a una densa estela negra sobre mi cabeza... a una pena, que verdaderamente no la vale... será miedo a disfrutar, será que este estado es más conocido y familiar que aquel hacia al que voy... hacia aquel estado de por alguna vez dejar de ser cobarde y atreverme a manejar... porque sí lo hago... porque sí estoy en aquello que he eligo estar, porque sin soporte me paro y camino y ando... hasta cuándo esperar entonces y actuar este papel de víctima que espera salvación... si sé que puedo, que quiero... entonces ¿qué me frena?





