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Viajando en escoba
Viajes y tribulaciones de una francesa que no para quieta en un país o en otro.
Acerca de
Yo, mis aficiones, mis gustos, mi foto... ahm... pues yo: un orgullo desmedido en un cuerpo en el que escasamente cabría un orgullo pequeño, injusticias de la naturaleza. Mis aficiones: leer, leer, leer, dibujar, dibujar, dibujar y escribir, también. Mis gustos: El color negro, el rojo, los domingos por la tarde, las noches de luna llena, la brujería, la mitología celta, las leyendas artúricas, el cine, adoro el cine. En cuanto a mi foto, la imaginación es poderosa, ya que no se ve muy bien.
Sindicación
 
El baúl de los libros
Yo creo que a lo que más teme mi pobrecica escoba es al baúl donde voy a llevarme mis libros. No creeríais que me los iba a dejar aquí? Bueno, me temo que la mayoría sí, al fin y al cabo, no sé cómo iba a transportar mis casi cuatrocientos tomos... Bueno, vale, al menos cincuenta son de cuando era pequeña, pero me resisto a tirarlos o a regalarlos.
Al final tendré que hacer una escueta selección de diez (qué cosa más triste) para llevarme.

En estas tardes de invierno, de lo que más disfruto es de la lectura. Ahora estoy con "Café Nostalgia" de Zoe Valdés, que ha sido un inesperado regalo de navidad. Así que con él, acompañada de un té, cubierta con una manta y acomodada entre los cojines del rincón de mi cuarto que reservo para leer -también conocido como cama donde duerme mi abuela o cualquier visita cuando están en casa- paso una tarde de lo más agradable. Automáticamente me veo acompañada también por mi gata, pierna que ve, pierna sobre la que se acopla. Y así, mientras sus orejas asoman por encima de mi libro, voy entreteniéndome estas vacaciones.



Bueno, hago otras cosas, como ir de compras... y ayer fui al cine. Vi "Los increíbles", que me ha hecho pensar en lo INCREIBLE que es la publicidad sobre la película y, en consecuencia, la pequeña decepción que te llevas. La cinta no es gran cosa, la verdad. No es que uno se aburra, pero se hace un poco larga y no tiene nada... especial. Se exaltan los típicos valores familiares a los que los americanos nos tienen tan acostumbrados y poco más. Ni siquiera gozamos del ya típico personaje gracioso, invariablemente acompañante del héroe. Donde se ponga "Shrek"...
 
Laura se fue, Laura no está...
Aiisss, estos finales. Mickey, ahora, es mi amigo con derecho a nada más que a charlarme. Qué final tan poco trágico para una historia tan poco romántica que ha durado tan poco y apenas había empezado. La cuestión es que esto me quita muchas posibilidades en lo que a anécdotas futuras se refiere. Tendré que buscarme a otro amigo con derecho a roce y qué difícil lo veo en Sosolandia!!!!. Supongo que es una de las razones por las cuales quiero salir de este sitio cuanto antes.

Aún no sé nada de Irlanda, pero nada de nada. Claro, es que estas fechas son muy malas... que es lo que me dirán seguro cuando les eche en cara esta falta de seriedad. Pero claro, todo lo que trate de soltar dinero siempre va como las tortugas -no sé si recordáis que Mafalda llamó a su tortuga Burocracia, no sabía na la cría- Así que, dada mi desesperación a la espera de noticias, porque odio esperar noticias, he tomado una decisión importante y es que, digan lo que me digan, me voy a ir para allá. Si me dicen que sí, pues perfecto, y si no, pues me buscaré la vida y partiré a la aventura con mi escoba.
Que hablando de mi escoba, está un poco asustada. Lleva dos días escondida dentro del armario. No sé si es que pretende salir de él como una revelación de su condición o simplemente es que las dos maletas que pretendo llevarme para allá la tienen acojonada.
-Pero mujer, si tienen ruedas -le digo yo con toda la paciencia, pero nada, ella que no quiere salir. Tendré que tentarla con algunas hojas muertas que son su plato preferido. Si queréis un consejo, nunca compréis una escoba en una tienda de aspiradoras, tienden a sufrir graves complejos de inseguridad y luego pasa lo que pasa.
 
25 de diciembre, fun fun fun
FELIZ NAVIDAD A TODOS!

Creo que después de estas fiestas aborreceré los villancicos para siempre.

En fin, espero que os hayáis divertido tanto como yo en la cena familiar de anoche (sí, algunos nos divertimos en las cenas familiares), sálvese la parte de lo inoportuno que puede ser Mickey, pero creo que ya os lo había mencionado. Afortunadamente estaba allí mi prima, la Heredera de Lucifer (esto es porque mi propia Abuela es luciferiana y muy orgullosas que estamos todas sus nietas de ello, que tiene los ovarios muy bien puestos), que se tragó todos mis cotorreos varios.
Pero cuando realmente me lo pasé bien, realmente bien, fue con las Gemelas Poseídas (como veis mi familia es un tanto diabólica, aunque somos más guapos que los Adams), que son muy jodidas ellas, pero por los dioses lo que me hacen reír. Y ya, por fin, con la Oveja Negra de la familia, que es mi primo el chico (amos, 20 años que tiene el angelico) que de bueno y encantador que es no sé como no va con una fila de pretendientes detrás todo el día, con el que comentamos nuestras partes preferidas del último libro de Harry Potter -sí, me gusta Harry Potter, al que no le guste, que mire en casa de otro- y cotilleos varios sobre el próximo.

Vaya, no pretendía enrollarme tanto. En fin, que os divirtáis todos mucho estos días.

JOYEUX NOËL!!!!!!!
 
Día 4, 20:21
Sólo para aseguraros de que hoy tampoco he tenido noticia alguna. Como dudo mucho que me digan algo entre el día 26 y el 31 de diciembre, creo que me darán las uvas esperando noticias de Irlanda...

Una cosa curiosa e inusual en sosolandia: he llamado a un hotel para preguntar los precios y me ha atendido un chico tremendamente simpático. Eso aquí no es nada normal. Sospecho (y sí, es un estereotipo, pero qué queréis que os diga) que es gay.

Finalmente, hoy ha sido el cumpleaños de mi padre. Quiero solidarizarme con las personas que cumplen años el día 23 (exactamente) de diciembre, porque dicha ocasión especial pasa sin pena ni gloria... un FELICIDADES a todos...
 
Día tres, 14:41
Tu y yo lo sabíamos, hoy tampoco he sabido nada nuevo, aunque he tenido un pequeño... susto. Esta mañana he recibido un e-mail de Mary Hegarty, la que será mi mentora en Irlanda... si voy. Fueron unos segundos muy emocionantes, pero finalmente sólo me felicitaba las navidades. De pronto, creo que no sabré nada hasta después de navidad, porque no sé qué clase de vacaciones cogen allí, ni las que cogen los de la organización que organiza el voluntariado aquí.. Esto ya no es una cuestión de nervios... es más: dime lo que sea, pero dímelo ya!

En otro orden de cosas, hoy he puesto el árbol. Todos los años hay que ponerlo y me encanta tener puesto el árbol, pero me repatea tener que ponerlo yo sola. Porque si no lo pongo yo, no lo pone nadie, pero hay que hacerlo porque viene la familia en noche buena.
El árbol de navidad me plantea una serie de dudas:

Por qué, en nombre de los testículos del minotauro (al que pille la referencia cinematográfica que lo diga), tengo tantas bolas doradas?

Por qué los adornos más bonitos son los que no puedo poner porque me hunden el árbol?

Y por último y quizá más importante,

Quién fue el alma sádica y cruel que inventó las luces de navidad? Además los hay de fila doble, que se enredan aún más. Hay que ser ingeniero para deshacer eso. Con cuidado vas desenganchando bombillita por bombillita cuando, en realidad, de lo que tienes ganas es de pegar un tirón y mandarlas todas donde Santa Claus perdió el reno.

Y cuando voy plegando todos esos papeles de periódico con los que, ancestralmente, envolvemos las condenadas bolas, me llena un sentimiento de pavor al pensar en que en dos o tres semanas tendré que quitarlo todo y volver a envolverlas en sus respectivas noticias económicas (es que usamos el Expansión).
En fin, todo sea por darle un marco apropiado al libro de 32 EUROS que le he comprado a mi madre.

Ah, que al menos nos queda la salud, eh?
 
Cuadernos de despotricamiento
Como acabo de dejar un nuevo y suculento mensaje en mi cuaderno de despotricamiento personal y que ya habíamos tocado el tema donde Charlotte, he decidido hablar un poco sobre esta clase de desahogos autocreados.
Un cuaderno de desahogo DEBE ser un cuaderno de verdad, con su papel y todo, en el que se escribe, inevitablemente, a mano. Esto es esencial y muy importante porque permite hacer dibujos y señales, muchas veces algo sangrientos o agresivos. Esto se debe al propósito esencial de este tipo de cuadernos: despotricar contra alguien o alguienes. Y como diría Superbambi (más conocido como Zetapé), suele ser injusto, innecesario... y yo diría que hasta ilegal. Porque si esa o esas personas llegasen jamás a leerlas, se ofenderían y mucho. Además, con toda la razón, porque por lo general reciben en esas páginas el mayor número de insultos y malos pensamientos por centímetro cuadrado. Y uno sabe, en el fondo de sí mismo, que realmente no piensa todo eso de él/ella/ellos/ellas, pero que, si no lo suelta, donde sea, revienta. Y es mucho mejor soltar esa clase de estupideces -exageradas la mayor parte de las veces, otras no- en un papel que a la persona/s a los que se dirigen. Después, una queda relajada y desahogada -follá y desfogá- y puede seguir viviendo y siendo mona y adorable con todo el mundo, aparte de eludir cabreos descomunales o depresiones insufribles.

Así que eso he hecho esta tarde, despotricar un rato. Ya me encuentro mucho mejor.
 
Día dos, 12:25 am
Hoy he llamado a la organización que lleva el asunto del voluntariado, más que nada por ver quién se está ocupando ahora de mi proyecto. Ah, porque claro, la chica que se llevaba ocupando de ello desde abril estaba aquí haciendo su propio servicio de voluntariado europeo y se marchó de vuelta a su país el mes pasado. Casualmente, era francesa. Así que ahora dependo -de nuevo- de una desconocida.
De todos modos, no saben nada de nada. La UK National Agency ta más callada que un muerto enterrado porque, por lo visto, hay problemas de comunicación con la Spanish National Agency... Siglos de evolución e investigación, de avances tecnológicos, correo, morse, teléfono, internet, telefonía móvil y seguro que hay otros recursos que ni conocemos... pero ellos tienen problemas de comunicación. A mi entender están los encargados de las dos agencias sentados en sus despachos, de brazos cruzados, mirando el teléfono por si llama el otro... Y yo aquí, con el teléfono que ha enviado cables hacia los nervios de mi mano. Pronto podré hablar por teléfono sólo pensando lo que quiero decir.
En fin, a este ritmo va a ser el blog más breve de la historia, porque si me quedo en Sosolandia, ya me diréis a mí cuanto voy a tardar en dejar esto por no tener nada interesante que contar...

Señor, dame paciencia, pero dámela ya!
 
Navidad, Navidad, dulce Navidad...
Me encanta la Navidad, es mi época favorita del año. Al menos suele serlo, pero es que este año... no la siento! No sé por qué... supongo que no tengo ningún regalo especial que hacerle a nadie... bueno, salvo a Mickey Ojos Azules, pero ese es otro tema y depende de otros factores ajenos a mi voluntad.
Lo único bonito quizá sea que ya hay de nuevo niños en la familia y eso siempre le da una nueva alegría a estas fechas. Bueno, digo niños, pero es sólo una pequeñaja que aún no tiene los 2 años y que es la princesa de toda la familia.
Y es que esta mañana salí a comprar los regalos de navidad. Encontré para Rhiannon y para mi querida y adorada madre. A ésta última le he comprado un bonito libro (Cuentos de Chejov) por el -también bonito- precio de 32 euros... Dije que era bonito, no bajo! Cómo se puede vender un libro tan caro? Luego quieren que la gente lea. Por ese precio el libro podría ser de oro... Desde luego pesa como tal. Menos mal que me gusta regalar libros, que si no...
Por otra parte, en Sosolandia no nieva. Entendedme, en mi ciudad natal nieva. Recuerdo los años que pasé allí, cuando el día 24 esperábamos todos los niños a que nevara por primera vez. A veces ocurría, a veces no. Pero cuando nevaba... qué belleza! Como bello era que mi padre tuviera que empujar el coche cuesta abajo para que arrancara por la mañana, sí.

En otro orden de cosas, esta semana espero que me digan algo los del voluntariado. Hoy no ha sido el día señalado. A ver si mañana... (el teléfono está creando una extraña simbiosis con mi mano y no sé si eso es bueno)
 
Pero qué hambre!!!
Sea como fuere que ayer por la noche no tenía hambre y mi madre me llamó a cenar cuando estaba hablando con Mickey Ojos Azules por teléfono -medio dormida y sin saber muy bien lo que le decía-, pues no cené. Que además se sumaba a ese hecho el que había hígado... bueno, vale, foie gras fresco que compramos para hacer paté para la cena de noche buena. Y realmente me gusta el foie gras, pero no fresco... así que no cené nada de nada. Como consecuencia, esta mañana mi estómago me despertó a las cinco menos cuarto en plena autodigestión, porque resulta que tampoco había almorzado el día anterior (cosas del cansancio). Y yo dando vueltas en mi cama, entre la pereza de salir de ella a horas tan intempestivas y pasar frío, tratando de soportar el hambre como podía. Una hora aguanté... me levanté, me preparé unas tostadas con jamón y un vaso de leche con chocolate y lidié con mi gata (más tarde hablaré de ella) para que no me robara el jamón.
Así que, habiendo desayunado a las seis menos cuarto de la mañana, ahora mi estómago inicia nuevos procesos de secreción gástrica y autodigestión de sus propias mucosas. No se lo echaré en cara, sólo me queda esperar a que mi padre vuelva y podamos comer...

Pero es que además, estoy aburrida. El Bicho (amigo mío que suele presentar un color verde ante la sociedad que le rodea) me dejó abandonada hará media hora para irse a comer, suerte que tienen algunos, pero... ¡qué falta de solidaridad!
 
El Señor de los Anillos, versión moderna.
Yo, una hobbit como otra cualquiera, acompañada de dos elfas rubias y una elfa guerrera (Rhiannon), había perdido el Anillo Único, MI Anillo Único -inscrito en gaélico y al que le tengo mucho cariño, pues esssss mi tesssssooooooooro- Creí que lo había perdido en la calle delante de un antro de música moderna y camareros estrechos, pero no. Creí que lo había perdido en la manifestación-botellón-fiestorro de los bomberos delante de la diputación, pero no. Busqué por el suelo, por dentro, por fuera, revolucioné a los bomberos (más bien lo hicieron mis custodias elfas rubias) que me ayudaron a buscar, pero nada. Finalmente llegué a la conclusión (o la esperanza) de que lo había perdido en casa de Rhiannon.
Lo busqué allí también, encima y debajo de mesas, en el suelo, entre la ropa, en mi bolsa... y nada. Deprimida, a punto de llorar por mi Anillo Perdido, me empecé a quitar las botas y me pasó por la mente una idea absurda (y sí, fue una idea y no una esperanza): "Anda que si estuviera en la bota". Tiro del cordón y el anillo, precioooossssso, redoooondo, tessssssoooooro, cayó al suelo con un clinc. Y entonces volví a respirar. El Anillo había vuelto a mí, su única y verdadera ama.
Sólo me queda ir a buscar el superglue y pegármelo al dedo!!!
 
Sueño de una noche de otoño
Debo recordar que la próxima vez que quiera salir de pendoneo no lo haga con dos eslovacas rubias despampanantes. Y es que habíamos quedado con estas dos chicas, preciosas y muy simpáticas, que se encontraban en Sosolandia de erasmus... angelitos.
Independientemente de que los sosolandeses seguían siendo sosos, desde luego todas las miradas se las llevaron ellas. Claro que también tuvieron derecho al otro espécimen de Sosolandia, los babosos (dicese del soso transformado por medio de bebidas alcohólicas). El hombre inició tres acercamientos. Dos los completó y al tercero le lancé una mirada que si las miradas mataran ese habría caído fulminado. La cuestión es que funcionó y el ente se dio media vuelta dejando su pringoso rastro y no volvió. Las rubias, que son muy majas, hasta me dieron las gracias, qué bonito!
En el siguiente bar sí que le hice gracia al camarero, pero es lo que tiene poner acento francés cuando conviene. De todos modos el local estaba lleno del sosolandés típico: mira y calla.
A pesar de todo lo pasamos bien, bailamos casi cuatro horas y Rhiannon y yo acabamos hechas polvo porque somos muy viejas para esto o ya hemos perdido la costumbre, que también puede ser.

Pero ahora, una aventura misteriosa en el próximo capítulo...
 
Planes de chicas...
Pues sí, esta tarde mi escoba y yo nos vamos a casa de mi amiga Rhiannon con planes espectaculares... planes de chicas. Es decir, ropa, maquillaje, fotos y unas risas. Y por la noche... redoble de tambores por favor... nos vamos de marcha. Algo inhabitual en mí y en mi escoba, la verdad, pero entre la pereza, el frío y la distancia...
La cuestión es que comenté la posibilidad de irnos de pendoneo, a lo que Rhiannon me contestó que eso podía tener mucho peligro. Lamenté mucho tener que hacerlo, de verdad, pero la bajé de las nubes recordándole que vivimos en sosolandia, donde ningún tío se da por enterado hasta que de verdad les plantas tus "dos gracias" a plena vista delante de sus narices... ¿Suena triste? Lo es. Supongo que es un resultado evolutivo de que estos pobres chicos han convivido con las sosolandesas, las mujeres más estrechas que ha parido madre... y calientabraguetas además. La verdad es que lo tienen difícil. Pero, a pesar de todo, aún hay esperanza... los erasmus!!!!
 
Un días más en mi vida, mi primer día con un blog!
Aunque parezca mentira, las escobas no son nada cómodas para viajar, pero eso no tiene remedio. No sé donde pondré las maletas cuando me vaya a Irlanda... si me voy. En teoría, la parte ancha y plana de la escoba es lo que se usa de maletero, pero claro, mi escoba es un modelo viejo y tiene un maletero enano...
Si y sólo si me voy, será el próximo mes, con vistas a pasar el 2005, mi vigésimoquinto año de vida, en Belfast, Irlanda del Norte. Pero claro, eso será si me voy. Estamos, como mucho, a un mes de mi supuesta partida y aún no sé si me voy a marchar o no... eso me causa cierto estado de... inseguridad. Nervios no, de esos ya pasé bastantes. Desde abril que lleva este asunto del servicio de voluntariado europeo en marcha, y esta es la tercera vez que espero respuesta. Cuando no me rechazan los de aquí, me rechazan de allí. Esperemos que, como reza el dicho, a la tercera vaya la vencida, para bien o para mal.

En otro orden de cosas, ayer pasé una tarde que podríamos llamar chunga. Mejoró tras una auto sesión de fotos y empeoró posteriormente gracias a la falta de tacto -o de oportunidad, según se vea- de Mickey Ojos Azules (nombre "cariñoso" con el que me referiré a cierto amigo con derecho a roce), aunque él, en realidad, no tuviera la culpa. Gracias a los dioses, hoy estoy como las rosas sin previsiones meteorológicas desfavorables para el resto de la tarde.

Y mientras mi vida pasa (porque pasa y mucho, pasa de todo la jodía) sin altos ni bajos demasiado bajos, espero a que me llamen de la organización pertinente para decirme dónde voy a vivir el próximo año. Estoy tranquila, muy tranquila, y el hecho de que duerma con el teléfono en la mano no quiere decir nada...