El baúl de los libros
Yo creo que a lo que más teme mi pobrecica escoba es al baúl donde voy a llevarme mis libros. No creeríais que me los iba a dejar aquí? Bueno, me temo que la mayoría sí, al fin y al cabo, no sé cómo iba a transportar mis casi cuatrocientos tomos... Bueno, vale, al menos cincuenta son de cuando era pequeña, pero me resisto a tirarlos o a regalarlos.
Al final tendré que hacer una escueta selección de diez (qué cosa más triste) para llevarme.
En estas tardes de invierno, de lo que más disfruto es de la lectura. Ahora estoy con "Café Nostalgia" de Zoe Valdés, que ha sido un inesperado regalo de navidad. Así que con él, acompañada de un té, cubierta con una manta y acomodada entre los cojines del rincón de mi cuarto que reservo para leer -también conocido como cama donde duerme mi abuela o cualquier visita cuando están en casa- paso una tarde de lo más agradable. Automáticamente me veo acompañada también por mi gata, pierna que ve, pierna sobre la que se acopla. Y así, mientras sus orejas asoman por encima de mi libro, voy entreteniéndome estas vacaciones.

Bueno, hago otras cosas, como ir de compras... y ayer fui al cine. Vi "Los increíbles", que me ha hecho pensar en lo INCREIBLE que es la publicidad sobre la película y, en consecuencia, la pequeña decepción que te llevas. La cinta no es gran cosa, la verdad. No es que uno se aburra, pero se hace un poco larga y no tiene nada... especial. Se exaltan los típicos valores familiares a los que los americanos nos tienen tan acostumbrados y poco más. Ni siquiera gozamos del ya típico personaje gracioso, invariablemente acompañante del héroe. Donde se ponga "Shrek"...
Al final tendré que hacer una escueta selección de diez (qué cosa más triste) para llevarme.
En estas tardes de invierno, de lo que más disfruto es de la lectura. Ahora estoy con "Café Nostalgia" de Zoe Valdés, que ha sido un inesperado regalo de navidad. Así que con él, acompañada de un té, cubierta con una manta y acomodada entre los cojines del rincón de mi cuarto que reservo para leer -también conocido como cama donde duerme mi abuela o cualquier visita cuando están en casa- paso una tarde de lo más agradable. Automáticamente me veo acompañada también por mi gata, pierna que ve, pierna sobre la que se acopla. Y así, mientras sus orejas asoman por encima de mi libro, voy entreteniéndome estas vacaciones.

Bueno, hago otras cosas, como ir de compras... y ayer fui al cine. Vi "Los increíbles", que me ha hecho pensar en lo INCREIBLE que es la publicidad sobre la película y, en consecuencia, la pequeña decepción que te llevas. La cinta no es gran cosa, la verdad. No es que uno se aburra, pero se hace un poco larga y no tiene nada... especial. Se exaltan los típicos valores familiares a los que los americanos nos tienen tan acostumbrados y poco más. Ni siquiera gozamos del ya típico personaje gracioso, invariablemente acompañante del héroe. Donde se ponga "Shrek"...
Comentario:
Supongo que te refieres a los libros, jajajaja Es frecuente que regale libros, pero raro que de los que han sido míos. Creo que se dio un primer caso en el colegio porque tenía uno repetido y otro hace poco porque no me di el tiempo de encariñarme con el libro y la persona a quien se lo regalé (Eduardo) tenía muchas ganas de leerlo.
Comentario:
Los que no quieras damelos a mi... siiiii miiiissss tesoooorossss!!!!





