Pero qué hambre!!!
Sea como fuere que ayer por la noche no tenía hambre y mi madre me llamó a cenar cuando estaba hablando con Mickey Ojos Azules por teléfono -medio dormida y sin saber muy bien lo que le decía-, pues no cené. Que además se sumaba a ese hecho el que había hígado... bueno, vale, foie gras fresco que compramos para hacer paté para la cena de noche buena. Y realmente me gusta el foie gras, pero no fresco... así que no cené nada de nada. Como consecuencia, esta mañana mi estómago me despertó a las cinco menos cuarto en plena autodigestión, porque resulta que tampoco había almorzado el día anterior (cosas del cansancio). Y yo dando vueltas en mi cama, entre la pereza de salir de ella a horas tan intempestivas y pasar frío, tratando de soportar el hambre como podía. Una hora aguanté... me levanté, me preparé unas tostadas con jamón y un vaso de leche con chocolate y lidié con mi gata (más tarde hablaré de ella) para que no me robara el jamón.
Así que, habiendo desayunado a las seis menos cuarto de la mañana, ahora mi estómago inicia nuevos procesos de secreción gástrica y autodigestión de sus propias mucosas. No se lo echaré en cara, sólo me queda esperar a que mi padre vuelva y podamos comer...
Pero es que además, estoy aburrida. El Bicho (amigo mío que suele presentar un color verde ante la sociedad que le rodea) me dejó abandonada hará media hora para irse a comer, suerte que tienen algunos, pero... ¡qué falta de solidaridad!
Así que, habiendo desayunado a las seis menos cuarto de la mañana, ahora mi estómago inicia nuevos procesos de secreción gástrica y autodigestión de sus propias mucosas. No se lo echaré en cara, sólo me queda esperar a que mi padre vuelva y podamos comer...
Pero es que además, estoy aburrida. El Bicho (amigo mío que suele presentar un color verde ante la sociedad que le rodea) me dejó abandonada hará media hora para irse a comer, suerte que tienen algunos, pero... ¡qué falta de solidaridad!





