Navidad, Navidad, dulce Navidad...
Me encanta la Navidad, es mi época favorita del año. Al menos suele serlo, pero es que este año... no la siento! No sé por qué... supongo que no tengo ningún regalo especial que hacerle a nadie... bueno, salvo a Mickey Ojos Azules, pero ese es otro tema y depende de otros factores ajenos a mi voluntad.
Lo único bonito quizá sea que ya hay de nuevo niños en la familia y eso siempre le da una nueva alegría a estas fechas. Bueno, digo niños, pero es sólo una pequeñaja que aún no tiene los 2 años y que es la princesa de toda la familia.
Y es que esta mañana salí a comprar los regalos de navidad. Encontré para Rhiannon y para mi querida y adorada madre. A ésta última le he comprado un bonito libro (Cuentos de Chejov) por el -también bonito- precio de 32 euros... Dije que era bonito, no bajo! Cómo se puede vender un libro tan caro? Luego quieren que la gente lea. Por ese precio el libro podría ser de oro... Desde luego pesa como tal. Menos mal que me gusta regalar libros, que si no...
Por otra parte, en Sosolandia no nieva. Entendedme, en mi ciudad natal nieva. Recuerdo los años que pasé allí, cuando el día 24 esperábamos todos los niños a que nevara por primera vez. A veces ocurría, a veces no. Pero cuando nevaba... qué belleza! Como bello era que mi padre tuviera que empujar el coche cuesta abajo para que arrancara por la mañana, sí.
En otro orden de cosas, esta semana espero que me digan algo los del voluntariado. Hoy no ha sido el día señalado. A ver si mañana... (el teléfono está creando una extraña simbiosis con mi mano y no sé si eso es bueno)
Lo único bonito quizá sea que ya hay de nuevo niños en la familia y eso siempre le da una nueva alegría a estas fechas. Bueno, digo niños, pero es sólo una pequeñaja que aún no tiene los 2 años y que es la princesa de toda la familia.
Y es que esta mañana salí a comprar los regalos de navidad. Encontré para Rhiannon y para mi querida y adorada madre. A ésta última le he comprado un bonito libro (Cuentos de Chejov) por el -también bonito- precio de 32 euros... Dije que era bonito, no bajo! Cómo se puede vender un libro tan caro? Luego quieren que la gente lea. Por ese precio el libro podría ser de oro... Desde luego pesa como tal. Menos mal que me gusta regalar libros, que si no...
Por otra parte, en Sosolandia no nieva. Entendedme, en mi ciudad natal nieva. Recuerdo los años que pasé allí, cuando el día 24 esperábamos todos los niños a que nevara por primera vez. A veces ocurría, a veces no. Pero cuando nevaba... qué belleza! Como bello era que mi padre tuviera que empujar el coche cuesta abajo para que arrancara por la mañana, sí.
En otro orden de cosas, esta semana espero que me digan algo los del voluntariado. Hoy no ha sido el día señalado. A ver si mañana... (el teléfono está creando una extraña simbiosis con mi mano y no sé si eso es bueno)





