Como reyes...

Esta foto confirma la tendencia que vengo comentando... Que yo, que iba de moderno, con los pelos con mil decoloraciones y piercings... cada vez voy haciéndome más clásico. Je,je...
Ayer fui a hacer unas gestiones en la SGAE y a la salida le dije al señor de seguridad que me dijese, sólo por curiosidad, a qué hora había entrado... porque me pareció increíble estar delante de una señorita, así como de pie, casi media hora mientras ella hablaba con su casa de cosas personales, como lo que le habían dicho los técnicos de (lo que supuse que era) Canal Satélite Digital. Pues lo flipas... Casi media hora. Y no se le caía la cara de vergüenza.
Para que se me pasara la mala hostia, que he de confesar que todo se me agarra al estómago, pues me pillé un starbucks "take away" para ir bebiendo camino del Palacio Real, donde había quedado para acompañar a alguien en una visita que se dió mejor de lo que esperábamos porque fuimos un poco enchufados... Lo que no entiendo yo es la educación de la gente porque la guía, majísima (y que, por cierto, se debería cuidar la garganta porque tenía la voz en ese punto un poco roto, quizás de tener pólipos o algo así) tenía un pequeño grupo, en el que yo estaba. Pues bien... Resulta que la gente que va por libre se pega a ella luego como para oir las explicaciones y, claro, en las salas pequeñas, como la amarilla, la de billar, la de fumar etc. pues resulta que como te descuides el que no oyes las explicaciones porque estás casi en la sala anterior (porque estos gilis no te dejan entrar, y eso que muchos no hablaban español, y aquí ya lo flipas...) eres tú.
A la salida... Come hasta reventar en el Fast Pizza de Santo Domingo... Todo muy básico pero fresco y jugoso... o sea que ok... y se produce una paradoja que te cagas... Resulta que los festivos tienen otro precio y, aquí como en las cenas lo entiendes... Lo que yo no acerté a entender es por qué la víspera del festivo también lo cobran como un festivo, especialmente a mediodía... Porque claro, la víspera, que yo sepa es un laborable... Así es que imagínate que estás en la oficina currando y vas a comer con tus ticket restaurante o lo que te haya dado la oficina para esos menesteres y resulta que te cobran como festivo y tienes que poner tres euros de tu bolsillo. ¿Anda el mundo loco o no?
Después fuimos a Xanadú a terminar de reventarnos... Y ya por la noche casi a ver a un familiar que se acaba de casar, a su piso nuevo... Y se confirma que nada vale lo que cuesta. Un piso de dos dormitorios bastante normalito y pegado a la carretera, con una sóla entrada (con lo que se armarán unos atascos para llegar a su casa que lo flipas y más cuando les abran el centro comercial... Échale tres cuartos de hora mínimo) y casi en San Fernando de Henares (o lo que es lo mismo, a tomar por culo de Madrid) se les ha puesto en casi ochenta kilos con hipoteca... Éso sí,,, La promotora les ha puesto el engañabobos de una piscina climatizada y un minigimnasio en el que cuatro ya no pueden estar, y no exagero... Muuuy fuerte... Bueno, tontos ellos por picar.
Es cuando llegas a casa cuando te sientes como un rey, con tus croquetitas caseras... tu vasito de agua, tu calorcito... Vamos... Que sólo me falta un Borbón al lado.





