Donde dije digo...

Bueno, bueno... La verdad es que cualquier persona informada que haya leído el blog anterior debe agradecerme al menos el no haber tenido que ir a la peluquería para presumir de pelos de punta, jeje... Y es que, como puede mostrar la imagen que precede esta entrada, lo que tenía yo es también mucha rabia acumulada contra ese colectivo que se había convertido en un ente maleducado que no respetaba las zonas libres de humo. No me arrepiento de nada de lo dicho pero sí que me gustaría matizar.
Cuál no es mi sorpresa cuando leo esta tarde la ley y veo que está terminantemente prohibido fumar en los trabajos, salvo en zonas al aire libre. Yo tenía entendido que se iban a respetar los derechos del fumador, que se iban a habilitar zonas para que pudiesen fumar. Y que el tiempo que dedicasen a tal actividad tendrían que reponerlo a su jornada. Pero resulta que no.Vaya hipocresía... porque yo, que soy bienpensado, creo que el fumador tiene una adicción fomentada por el Estado, que buenos dineros saca con el tema. Así es que ahora un poquito de por favor, que dice ese "actor" que lee tan mal... Sí a las zonas EFECTIVAMENTE libres de humo pero también me parece fascista convertir los lugares de trabajo en campos de trabajo. Ni don Juan ni Juanito. Todos tenemos que tener la capacidad de elegir, sin hacer daño a los demás. Lo que me trae a la cabeza que el discurso antiprohibicionista está muy acallado, ¿o me lo parece a mi?
SÍ A LA LEGALIZACIÓN DEL COSTO Y LA MARÍA.
p.d. Lo que tiene el no llevar horarios como Dios manda... En vez de una entrada por día parece que hoy llevo dos.





