
Ya vamos terminando estas fiestas... este ya es el último fin de semana de excesos, mañana ya se terminan de ir algunos... hoy ha sido un día de semidespedidas.
Una tarde con olor a cafetal cubano, sabor dulce de piononos, el calor de la chimenea, las últimas risas de estas fiestas...
Tras saborear el café de la vieja Habana llegó el maratón de cine de terror serie b ochentero. Risas, gritos y alaridos enlatados acompañados de unos mojitos.
La batidora no para de picar hielo y siguen corriendo los mojitos. Cada vez el calor en las mejillas es más que inminente.
Vamos a relajar el cuerpo y la mente. Agua muy caliente. Un poquito de jabón. Te desprendes de la ropa y te deslizas lentamente. Vas sintiendo como el agua va abrasandote desde el pie con dirección ascendente. Me encanta.
Una vez dentro... un pequeño giro y aparecen las primeras burbujas. Vamos girando un poco más... aumentamos un poco más la intensidad. La fuerza de las burbujas se reafirma aún más. Las burbujas.... y empieza a surgir la espuma por todos lados... disfruta el momento.
Se acerca la hora prevista, no viene nadie... sigo esperando... y finalmente aparecen con media hora de retraso. Seguimos recogiendo a gente. Ya estamos.
Vamos a ir abriendo apetito... jarras de cerveza en una cervecería artesanal. Esta noche no estaba excesivamente concurrida, lo cual la hacía perfecta sino fuera porque esta noche no había cerveza caramelizada.
Hora de relajar el hígado y ejercitar el estómago. Cena en el thailandés.
Tras la cena, la temperatura nocturna no había mejorado, incluso había bajado un poco más (ya era bastante tarde). Siento que el cuerpo me empieza a temblar por momentos.
La sugerencia de ir al 60's es aceptada al instante, las cockteleras nos iban a venir muy bien para entrar en calor.
Empiezan a agitarse las cockteleras al ritmo de Elvis, Beatles, Rolling... y comienzan a correr las primeras rondas de chupitos.
Exquisitos. Parece ser que a algunos la cocktelera de "Sex On The Beach" les empieza a hacer efecto.
Otra sugerencia que es aceptada al instante. Traslado a la casa de la piscina de J.L.
Empieza a sonar el directo de Evanescence y aparece lo que menos me podía imaginar... una botella de absenta! Simplemente genial. Evanescence, absenta y las últimas risas, besos y abrazos de la noche.
Me subían a casa en coche, pero a mitad del camino decidí continuar andando, aunque hacía mucho frío.
La noche era ideal... solitaria, el cielo completamente limpio y estrellado (se distinguía perfectamente el "Camino de Santiago" como en otras tantas noches...), el cortante frío azotando mi cara... y con la única compañía de mí mismo.
Mientras caminaba pensaba en todo lo que me ha pasado últimamente. Lo que pasó, lo que nunca pasó, lo que nunca pasará y lo que pasó aunque no tendría que haber pasado.
Autoencuentros personales. Los pensamientos de cada noche. Pero esta vez no eran en la cama, con la cabeza hundida en la almohada, como si intentara proteger mis pensamientos o mis sentimientos.
Y ahora ya es el momento de continuar prestándoles atención, pero esta vez desde mi cama, como cada noche. Noche tras noche.
Mientras tenga sentimientos...
Dulces sueños.
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Ambient Sound: Evanescence - My Immortal
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