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Los versos de Fray Josepho
Poesía satírica
Acerca de
La identidad de Fray Josepho es un secreto celosamente guardado.
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Fray Josepho en...
Sindicación
 
¡Qué buena es la ETA!


¡Qué cosa tan grata!
¡La dicha es completa!
¡Qué buena es la ETA,
que ya no nos mata!


La banda feroz
se torna ursulina,
pues ya no asesina,
sangrienta y atroz.
Y suena la voz,
hinchada y chuleta,
del bobo sociata:
¡Qué buena es la ETA,
que ya no nos mata!


Nos trae la paz,
nos deja con vida
y no nos liquida…
¡Qué suave solaz!
Y a quien, suspicaz,
se opone y objeta,
hablémosle en plata:
¡Qué buena es la ETA,
que ya no nos mata!


La paz se granjea
da igual de qué modo;
la paz ante todo;
la paz como sea;
la paz, guapa o fea,
parcial o completa,
costosa o barata…
¡Qué buena es la ETA,
que ya no nos mata!


Es tal la ilusión
que no hay que ser cauto;
total, ¿qué es la auto-
determinación?
¡Que sean nación,
de forma discreta,
sin darnos la lata!
¡Qué buena es la ETA,
que ya no nos mata!


¡Qué lindo alto el fuego!
¡Y qué permanente!
¡Qué tierna, esta gente!
¡Qué dulce sosiego!
Y así, como un juego,
en sede secreta,
la paz se contrata…
¡Qué buena es la ETA,
que ya no nos mata!


Tras años de lucha,
el díscolo etarra
reclama Navarra
con boina y capucha.
Rodríguez escucha,
sonríe, respeta,
consiente y constata:
¡Qué buena es la ETA,
que ya no nos mata!


Las víctimas son
chinchosas, molestas,
bastante aguafiestas,
con tanta objeción…
¡Silencio! ¡Chitón!
¡Que no se entrometa
la víctima ingrata!
¡Qué buena es la ETA,
que ya no los mata!
 
A Rosa Díez


(La socialista Rosa Díez ha sido apartada por la dirección de su partido de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior del Parlamento Europeo. La eurodiputada ha declarado: "Ningún cobarde nos ha echado de Euskadi y ninguna maniobra nos va a echar del PSOE.”)

A Rosa, socialista, y española,
y vasca, y valerosa, y vizcaína,
y enérgica, y afable, y femenina,
le apunta de hace tiempo la pistola.

Y, encima, no le dan los suyos bola,
y quieren a su voz poner sordina,
y pretenden meterla en disciplina,
y la han dejado sola, sola, sola…

Y Rosa no se mueve, sin embargo,
y persevera, y dice: “No me largo”,
y saca de su quicio a Patxi Cero.

Y es íntegra, y es recta, y es bravía,
y mantiene lo que antes mantenía.
Al revés que Rodríguez Zapatero.
 
Alberto Ruiz-Gallardón

¿Quién es desleal e incierto?
Alberto.

¿Quién a Prisa hace feliz?
Ruiz.

¿Quién fomenta el socavón?
Gallardón.

Gigantesca es tu ambición,
tu amor es siempre amor propio...
y se te ve el periscopio,
Alberto Ruiz-Gallardón.
 
La podredumbre del 11-M
Que ya se sabe todo –es la consigna–;
que ya todo está claro; que no hay duda;
que nuestra policía es cojonuda;
que no hay ni mano negra ni maligna.

Que la investigación es fidedigna;
que no hay ninguna pista que se eluda;
que si hay zonas de sombra, nos la suda;
que la sospecha es pérfida e indigna.

Lo dicen De la Vogue y Zetapé;
lo repiten Polanko, TVE
y las teles privadas (que es el colmo).

Pero el olor a pútrido es tan fuerte
que hasta puede que alcance, si es que hay suerte,
la medrosa nariz del juez Del Olmo.
 
Letrilla africana


¡Bailo sin dar ni un traspié
rumba, candombe y cumbé!

Me gusta bailar la conga
en Nairobi y en Maputo.
¡Y es que bailando disfruto,
pues nací para bailonga,
se ponga como se ponga
la derecha del PP!
¡Rumba, candombe y cumbé!

Me disfrazo de mandinga,
me cuelgo algún perendengue
y sacudo el bullarengue,
que, aunque soy señoritinga,
ya se me descuajaringa
cual chica de cabaré.
¡Rumba, candombe y cumbé!

El pompis se me cumbiamba
y la pelvis se me tumba
con la rítmica balumba
del kikuyu y el kikamba,
y abandono, qué caramba,
mi rictus de mal café…
¡Rumba, candombe y cumbé!

En Mozambique o el Congo,
cuando resuena el tam-tam,
allá mis caderas van,
al son febril del ladongo.
¡Hay que ver cómo me pongo!...
¡Si me viera Zetapé!...
¡Rumba, candombe y cumbé!

En medio de la bullanga
me meneo con sandunga.
¿Quién ha dicho que soy chunga?...
Mi sostén se desguañanga
y se me remete el tanga
por en medio del rulé…
¡Rumba, candombe y cumbé!

Negra por dentro me noto;
mi alma se torna bantú;
y mi séquito, ¿ves tú?,
se ha puesto como una moto…
¡Qué feminista alboroto
con la cuota y el carné!
¡Rumba, candombe y cumbé!

Mientras los bongós percuten,
sonrío junto a Maathai,
que los clítoris, qué guay,
piensa que es bueno que amputen.
Yo me lo paso de buten
con el negro paripé…
¡Rumba, candombe y cumbé!
 
Letrilla de Zerolo
(El socialista Pedro Zerolo se ha mostrado indignado con las expresiones antimusulmanas de una chirigota carnavalera ceutí. Según él, "atentan gravemente contra la convivencia" y requieren "una respuesta contundente". No voy a defender el mal gusto de la chirigota, pero este Zerolo tonante es el mismo que callaba ante las zafias mofas al cristianismo y a la Iglesia que se produjeron en la última manifestación del "orgullo gay" que él encabezó)

Si soy musulmán, te molo;
si soy cristiano, te ofendo.
Yo, que no "entiendo", no entiendo...
¿Por qué, Zerolo?

Si el Islam al sodomita
lo detiene, lo flagela,
lo fustiga y lo encarcela...
¡Qué tontada! ¡Quita, quita!...
¡Será una cosa fortuita,
y fuera de protocolo!
¿Por qué, Zerolo?

Si en lo del orgullo gay,
en el festivo desmadre,
se mofan del Santo Padre,
la Virgen o el Agnus Dei,
siempre protege la ley
a española o españolo.
¿Por qué, Zerolo?

Si al gay se le dan azotes,
según la ley de Mahoma...
¡Seguro que es una broma,
que en el Islam son noblotes,
guapísimos y machotes
y echan olor a gladiolo!
¿Por qué, Zerolo?

Si un gay vestido de cura
y otro vestido de monja
se apretujan cual esponja
–y más bien contra natura–...
¡Eso es gracia y es cultura
y censurarlos es dolo!
¿Por qué, Zerolo?

Si en Yemen o Afganistán
a poco que se descuidan
al homosexual lapidan...
¡Será varonil afán
de algún bizarro sultán
cautivador y pocholo!
¿Por qué, Zerolo?

Si una chusma suripanta
de locuelas manfloritas
hace burla, entre risitas,
sobre la Semana Santa...
¡Eso aquí no nos espanta,
pues es gracejo, tan sólo!
¿Por qué, Zerolo?

Si es hacia la Iglesia, palo;
si es con el Islam, cautela;
si es a la Iglesia, candela;
si es para el Islam, regalo;
contra la Iglesia, me embalo,
y por el Islam, me inmolo...
¿Por qué, Zerolo?
 
Aleluyas de las nuevas familias


(Tras la aprobación de la ley de matrimonios homosexuales, se acaba de publicar en el BOE una orden sobre modificación de modelos de asientos y certificaciones del Registro Civil y del Libro de Familia. En ella, se estipula lo siguiente: “La expresión ‘padre’ se sustituirá por la de ‘progenitor A’, y la expresión ‘madre’ por la de ‘progenitor B’)

Es posible, chaval, que no te cuadre
lo de decir, como antes, “padre” y “madre”.

Por tanto, niño, para que te instruyas
te voy a aconsejar en aleluyas.

Si tienes dos papás, no te sonrojes;
no les digas papás, y diles “proges”.

¿Qué tienes dos mamás? ¿Y por qué lloras?
Llámalas, a las dos, “progenitoras”.

También a tus mamás –las dos mujeres–
puedes llamarlas “projas”, si tú quieres.

¿Que tus mamás son cracks jugando al tenis?
Pues podemos llamarlas las “progenis”.

Para diferenciar, tierno bebé,
a una le llamas A, y a la otra, B.

En caso de dos padres mariquitas,
es posible llamarlos “progenitas”.

Si quieres abreviar, pues, ¿por qué no?,
dile al progenitor tan sólo “pro”.

Y para distinguir papá y papá,
a uno le dices B y al otro A.

El progenitor C, chiquito mío,
nómbralo si tus papis son un trío.

¿Que hay progenitor D?... Pues interpreto
que de trío han pasado a ser cuarteto.

¿Que tu papi del PSOE es seguidor?
Entonces ha de ser “progre-nitor”.

¿Cómo llamar a padres travestís?
Da igual, concéntrate en cómo hacer pis.

Y, en fin, que si te abruma el cambalache
(lo cual no es de extrañar), llámalos hache.
 
¡Se fue Florentino!
(Y cuando más siniestro era el destino…
¡se fue Florentino!)


Aquel campeón
artístico y práctico,
antaño galáctico,
ahora es ramplón,
y está la afición
con gesto mohíno...
¡Se fue Florentino!

Allí en Chamartín
las yerbas se secan;
e incluso ya Beckham,
con lánguido esplín
musita: “A mí, plin”,
con rostro cansino...
¡Se fue Florentino!

De dar puntapiés
(sabiendo bien darlos),
a Roberto Carlos
ahora lo ves
con desinterés
y aspecto cetrino...
¡Se fue Florentino!

Hay un brasileño
llamado Robinho,
con cara de niño,
que vino risueño,
y tiene ya el ceño
huraño y corvino...
¡Se fue Florentino!

Igual que un sorbete
sabor tutti frutti,
tan gélido es Guti,
jugón de juguete.
Ni medio, ni ariete,
sino lechuguino...
¡Se fue Florentino!

Y el gran Zinedine
(o sea, Zidane)
pues ya no es tan gran,
ni tan figurín;
ahora está, en fin,
más bien mortecino...
¡Se fue Florentino!

El recio Ronaldo,
jugaba con frac;
mas ya no es un crack,
que sólo es un saldo.
Hagamos un caldo
con tanto tocino...
¡Se fue Florentino!

Llegó un italiano
(el último a bordo),
también harto gordo,
de nombre Cassano.
Su esfuerzo es en vano,
y escaso su tino...
¡Se fue Florentino!

Corriendo frenético
prosigue Raúl...
Si bien no es gandul,
resulta patético...
Y ahora, el Atlético
se cierne, dañino...
¡Se fue Florentino!

Y el gran adalid
que le echa criadillas
es Iker Casillas,
que aguanta la lid
y salva al Madrid
de un peor destino...
¡Se fue Florentino!
 
Soneto de la OPA


La OPA ha de salir por pantalones,
y que le den dos duros a Bruselas.
La OPA ha de salir por castañuelas,
y que le den a aquel que tenga acciones.

La OPA ha de salir por compañones,
por prevaricación o corruptelas;
pues somos el país de Luis Candelas…
¡Y que les vayan dando a los teutones!

Tal vez ya Cataluña es cual Sicilia
y acaso el Tripartito, la “Familia”,
que a los dineros fáciles se postra.

Y, con desfachatez, cinismo y papo,
Montilla es el esbirro –¿o quizá el capo?–,
que protege mejor La Caixa Nostra.
 
No cándido
(Adivine el lector a qué poderoso personaje de la máxima confianza zapateril se refiere este soneto)

No candoroso, no, sino ladino;
no crédulo –ni pizca–, sino astuto;
ingenuo e infeliz, en absoluto,
e inocente, nanay, sino dañino.

No claro, sino turbio y sibilino;
suave, tampoco: rígido e hirsuto;
grande de ánimo, nunca: diminuto;
y liberal, qué va, mas bien mezquino.

No honrado, sino pícaro y tramposo;
no sincero: falaz y mentiroso;
no incauto, mas con hábil ojo clínico.

No dúctil, sino tieso como un palo;
no bueno, sino malo, malo, malo…
Y cándido… jamás, porque es un cínico.
 
Dimite


Has cambalacheado el Estatuto,
y aún juegas con él al escondite.
No puedes prorrogarte ni un minuto;
no sigas siendo frívolo y dimite.

Con déspotas, caudillos y tiranos,
te montas un estúpido convite
de socios antinorteamericanos…
No seas más patético y dimite.

Has consentido infamias a Marruecos
y nuestro honor no se te da un ardite
para tus alianzas y embelecos…
No sigas siendo pánfilo y dimite.

Con una tregua, anhelas que la ETA
el triunfo electoral te facilite.
Como no hay tregua, pillas la rabieta…
No sigas siendo histérico y dimite.

Has hablado de paz y de esperanza…
para que la serpiente resucite.
Y la antiespaña crece y se afianza:
no sigas siendo pérfido y dimite.

No eres tú, sino España la que arriesga:
te nos jugaste a todos en tu envite,
pero tu expectativa se te “sesga”,
no sigas siendo hipócrita y dimite.

Pero es que, en fin, te pegas a tu cargo
más que con Supergen o con Loctite.
No vas a hacerme caso, y sin embargo,
voy a seguir gritándote: ¡dimite!
 
Yo también soy caricaturista danés
(Quiero sumarme a la solidaridad con los dibujantes y con los responsables del diario danés "Jyllands Posten" que publicaron las controvertidas caricaturas de Mahoma, y quiero denunciar también la actitud cobarde de José Luis Rodríguez Zapatero, que en un artículo firmado conjuntamente con el Presidente de Turquía –un islamista–, en lugar de defender la libertad de expresión, ha condenado las caricaturas, en un alarde de pastelerismo alianzacivilizatorio, que fue respondido en Irak con la quema, a falta de tropas, de banderas españolas)

Me puede no gustar que del Profeta
se esboce, mal que bien, algún retrato.
Me puede incomodar el desacato
en forma de parodia o de viñeta.

Pero la Ley permite la chufleta,
la Democracia ampara al caricato;
y Europa no es –aún– un califato
en que el imán condena, culpa y veta.

Y, como soy contrario a las censuras,
y el islamismo atroz no va de broma,
y Zetapé se jiña…, yo, al revés:

¡Proclamo que pinté caricaturas
del barbiluengo rostro de Mahoma
y que, para este caso, soy danés!
 
Letrilla de la mentira


Con tesón, pero sin ira,
hay que gritarles: “¡Mentira!”

Mueren en Afganistán
diecisiete hombres de España;
y, con carota tamaña,
el ministro truchimán
nos dice que el talibán
a los nuestros no les tira…
¡Mentira!

Gabarró, junto a Fornesa,
con Montilla y Zetapé,
en furtivo comité,
comparten mantel y mesa.
Y para zamparse a Endesa
dicen que no se conspira…
¡Mentira!

Con una banda que agrede,
este Gobierno negocia
–por traición o por idiocia–,
y dice que no se excede
y que en modo alguno accede
a lo que la ETA aspira…
¡Mentira!

Plan Hidrológico, no;
porque para la sequía
bastará de la mar fría
desalar H2O.
Gozará de agua a gogó
quien por el agua suspira…
¡Mentira!

Mandaron una fragata
de guerra al Golfo con USA,
y, de manera difusa,
dice Bono que se trata
de una apacible regata,
de un crucero o de una gira…
¡Mentira!

Nos dicen del Estatuto
que es lo más chachi que hay,
que mola mazo, que es guay,
que es súpermegaimpoluto,
y que a nadie en absoluto
ningún rechazo le inspira…
¡Mentira!

Del 11-M, la clave
decían querer saber;
pero ahora, al parecer,
dicen que todo se sabe,
que ninguna duda cabe,
que quien lo niegue, delira…
¿Se enteran ya? ¡Que es mentira!
 
Ovillejo de Saramago
¿De quién es fan Zetapé?
De don José.

¿Quién tiene recia la cara?
Sara.

¿Y gesto triste y aciago?
Mago.

Me compro sus novelones
y no sé lo que sufrago...
¿Caducas revoluciones
o el confort y las mansiones
de don José Saramago?
 
La ley del embudo
¡Alegre saludo
la ley del embudo!

Si manda la izquierda,
le aplican el código
benévolo y pródigo
a los de su cuerda.
Y al que no, a la mierda,
por zamborotudo…
¡La ley del embudo!

Quien fuma en el tajo,
por más que incomode,
se aguanta y se jode,
o deja el trabajo.
Y el presi, qué majo,
humea a menudo…
¡La ley del embudo!

Quien –boca de avispa,
histrión y alimaña–
se cisca en España,
¡qué guasa y qué chispa!
Y dicen que crispa
quien no asiente, mudo…
¡La ley del embudo!

A aquel que con ETA
(o el clan que es análogo)
demanda diálogo,
se le ama y respeta,
Y quien se enrabieta
lo tiene muy crudo…
¡La ley del embudo!

Quien tiene una parla
que está en minoría
constriñe a porfía
a todos a hablarla.
Y el que español charla
es vil y cornudo…
¡La ley del embudo!

Quien quiere de España
la Constitución
es facha y felón;
y quien encizaña
con odio y con saña,
e insulta hasta al Rey,
pues es cojonudo
y cumple la ley…
¡La ley del embudo!
 
El desengaño de Carod Rovira


Tembloroso, te atusas el bigote;
reprimes un sollozo y, ojienjuto,
envidias de reojo al sustituto,
tratando de evitar que se te note.

Te sientes tontorrón de capirote;
le arrojas a la cara el Estatuto,
y te duele el baldón de ser cornuto,
burlado, escarnecido y pasmarote.

Te concome el rencor contra el ingrato
que te dejó por uno (Mas) barato
y te hizo aumentativo de cabrito.

Pero, pese a la infame jugarreta,
tú sigues sin soltarte de la teta
opípara y feraz del Tripartito.