Ovillejo de los abajofirmantes
Recientemente se ha publicado un manifiesto en apoyo al Estatuto catalán, entre cuyos firmantes figuran Rigoberta Menchú, Adolfo Pérez Esquivel y José Saramago. Desde luego, son tres de los más cotizados signatarios de manifiestos que hay en el mercado. Y es que cuando un partido de izquierda toca poder no tardan en acudir los santones de la progresía profesional a apoyar lo que haga falta. En este caso, para más inri, no es uno, sino tres los partidos gobernantes. El Tripartito sabrá mostrarse triplemente generoso con la grey antiimperialista, antiglobalizadora y antiyanqui. Siempre habrá conferencias, congresos, foros, encuentros… o, si no, pasta gansa directamente. Se cuenta que hay personajes que cuando firman no preguntan qué, sino cuánto. Bien mirado, no es tan diferente un manifiesto de un cheque. Si acaso, los cheques tienen la ventaja de la brevedad. Si yo fuera santón progre y me pidieran la firma para el Estatuto, lo que más me fastidiaría no es la rúbrica en sí, sino el hecho de tener que leerme el insoportable tocho. Pero… ¿quién dijo leer?
–¿Quién no ojeó siquiera la cubierta?
–Rigoberta.
–¿Quién raudo lo dejó en el anaquel?
–Esquivel.
–¿Y quién no lo empezó, ni hizo el amago?
–Saramago.
De entrada, he de decir que no los trago;
pero ni borrachuzos de vermut
ni tampoco siquiera previo pago,
se han leído el letárgico Estatut
Rigoberta, Esquivel y Saramago.
–¿Quién no ojeó siquiera la cubierta?
–Rigoberta.
–¿Quién raudo lo dejó en el anaquel?
–Esquivel.
–¿Y quién no lo empezó, ni hizo el amago?
–Saramago.
De entrada, he de decir que no los trago;
pero ni borrachuzos de vermut
ni tampoco siquiera previo pago,
se han leído el letárgico Estatut
Rigoberta, Esquivel y Saramago.
Comentario:
La constitución española ni de lejos es un tocho como el proyecto de Estatut catalán. Y los manifestantes no cobran ni un duro.
Por otro lado, Saramago es un extraordinario novelista. No es que yo sea Prosinesky a su lado, es que no le llego, como novelista, ni a la suela del zapato. Pero desconozco la poesía satírica del escritor portugués, así que en ese terreno no puedo hacer comparaciones.
Eso sí, ideológicamente, Saramago es un estalinista. Como muchos de los que apoyan el proyecto de estatuto. Tal para cuales.
Por otro lado, Saramago es un extraordinario novelista. No es que yo sea Prosinesky a su lado, es que no le llego, como novelista, ni a la suela del zapato. Pero desconozco la poesía satírica del escritor portugués, así que en ese terreno no puedo hacer comparaciones.
Eso sí, ideológicamente, Saramago es un estalinista. Como muchos de los que apoyan el proyecto de estatuto. Tal para cuales.
Comentario:
los que apoyan la constitución (esas manifestaciones en madrid), 3/4 de lo mismo. ¿se habrán leydo todo el tocho? NO!
Frayjosepho a Saramago es como Prosinesky a Ronaldinho.
Frayjosepho a Saramago es como Prosinesky a Ronaldinho.





