Letrilla de la mentira
Con tesón, pero sin ira,
hay que gritarles: “¡Mentira!”
Mueren en Afganistán
diecisiete hombres de España;
y, con carota tamaña,
el ministro truchimán
nos dice que el talibán
a los nuestros no les tira…
¡Mentira!
Gabarró, junto a Fornesa,
con Montilla y Zetapé,
en furtivo comité,
comparten mantel y mesa.
Y para zamparse a Endesa
dicen que no se conspira…
¡Mentira!
Con una banda que agrede,
este Gobierno negocia
–por traición o por idiocia–,
y dice que no se excede
y que en modo alguno accede
a lo que la ETA aspira…
¡Mentira!
Plan Hidrológico, no;
porque para la sequía
bastará de la mar fría
desalar H2O.
Gozará de agua a gogó
quien por el agua suspira…
¡Mentira!
Mandaron una fragata
de guerra al Golfo con USA,
y, de manera difusa,
dice Bono que se trata
de una apacible regata,
de un crucero o de una gira…
¡Mentira!
Nos dicen del Estatuto
que es lo más chachi que hay,
que mola mazo, que es guay,
que es súpermegaimpoluto,
y que a nadie en absoluto
ningún rechazo le inspira…
¡Mentira!
Del 11-M, la clave
decían querer saber;
pero ahora, al parecer,
dicen que todo se sabe,
que ninguna duda cabe,
que quien lo niegue, delira…
¿Se enteran ya? ¡Que es mentira!





