Tú míralo a los ojos
Tú míralo a los ojos, Patxi Cero,
y búscale la paz en las pupilas:
la misma paz que tú también destilas
(según el presidente Zapatero).
Tú míralo a los ojos, Patxi Artero,
y deja que se vayan los gorilas,
que seguro que a solas lo encandilas
y surge algo importante, Patxi Huero.
Tú míralo a los ojos y le dices
que nadie va a evitar que seáis felices,
e intenta que que perciba tu respaldo…
Qué momento más íntimo y más chachi
cuando él musite: “Sí, lo haremos, Patxi”,
y tú le cuchichees: “Ven, Arnaldo”…





