Verificando
Verificando, verificando,
verificando que Arnaldo Otegui
es más que aliado, casi un colegui,
casi un peluche, mórbido y blando.
Verificando que están trocando
la metralleta por el yoyó…
No, Rubalcaba, ¡va a ser que no!
Verificando que se redimen,
verificando que no extorsionan,
verificando que se aficionan
quizás al bádminton en vez de al crimen
y que sus ansias ya no reprimen
de ser estrellas del dominó…
No, Rubalcaba, ¡va a ser que no!
Verificando que son simpáticos,
verificando que son joviales,
que sus propósitos son abertzales
pero de izquierdas y democráticos.
Que son abiertos y carismáticos.
Que son, en suma, vascos de pro.
No, Rubalcaba, ¡va a ser que no!
Verificando que no hay borroka,
que ya no hay cócteles ni hay amenazas;
verificando que, por las trazas,
ya estamos cerca –y es lo que toca–
de darles besos en plena boca,
pues a la víctima se la enterró…
No, Rubalcaba, ¡va a ser que no!





